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Notas

Una foto política aburrida, sin Fayad y sin Paco

La Vendimia capitalina no tuvo ninguna foto política de relevancia. A pesar de ello, MDZ logró sacar algunas definiciones interesantes a ministros y referentes políticos. Llegadas tarde y excusas de ocasión.
Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

Con la ausencia del gobernador y del intendente de la Capital mendocina, la Vendimia tuvo pocos condimentos. ¿Qué relevancia podría tener una fiesta donde no pudo apreciarse la foto de los dos principales referentes políticos de la noche, Paco Pérez y Víctor Fayad?

El primero, estuvo este viernes ocupado en furiosos trámites oficiales en Buenos Aires; el segundo, aún permanece convaleciente por la operación que le fue realizada hace poco más de una semana en el Hospital Italiano.

¿Qué contar pues respecto de una celebración a la cual siquiera asistió el siempre provocador Julio Cobos?

En fin, al son de un poema de Jorge Sosa, fueron ocupándose de funcionarios oficiales algunos de los principales asientos preparados para esperar la fiesta de la Ciudad. Tibiamente, aparecieron los ministros del gabinete de Pérez destacando sus siluetas bajo el frenesí de las luces de colores.

"Paco está llegando de Buenos Aires, no sabemos si va a llegar", se apresuró el siempre vehemente ministro de Gobierno, Félix González. Inmediatamente aclaró: "Confirmado: no viene".

"¿Qué va a pasar con las paritarias luego del paro que se decretó para el próximo lunes y martes?", preguntó MDZ.

"Lo más importante es que decidimos no usar la conciliación obligatoria. Sabemos que va a ser para peor, porque va a caldear los ánimos".

Entonces, ¿cómo sigue la negociación?
 
Estamos pidiendo que la Subsecretaría de Trabajo haga una convocatoria el miércoles que viene. Vamos a hacer una mejor oferta basada en una reestructuración que les va a convenir a los maestros.

¿Cuándo empiezan las clases concretamente?

No sabemos, pero trataremos de que sea lo antes posible.

¿Les baja línea Cristina para poner tope a la oferta salarial?

No, la verdad que no nos condiciona. La decisión es nuestra.

¿Qué pasó con Guillermo Moreno que lo tiene controlando los acuerdos de precios en Mendoza?

Nos llamó en su momento y le explicamos la metodología de control. Luego, él mismo llamó a las cadenas y se ve que tuvo efectividad porque los precios se acomodaron.


El “mula” vendimial

La noche siguió avanzando y ello se reflejó en la llegada de más referentes políticos. Como se dijo, jamás apareció Fayad. Sin embargo, su alter ego, Roberto Iglesias, se acomodó a unas sillas de distancia del oficialista Félix González.

¿Lo vio últimamente al intendente de Capital?

Sí, estuvimos tomando un café el miércoles pasado. Está bien, por suerte.

Hoy no vendrá, por lo visto…

No, no va a venir.

¿Están listos ya para competir por fuera de la UCR?

Creemos que falta mucho tiempo para las elecciones. Hasta junio no lo vamos a discutir. No vamos a apresurar nada.

¿Ya habla con Cornejo y compañía?

Tengo diálogo con todos, con el gobierno y con todos. Tenemos diferencias grandes con Cornejo, sobre todo porque nos impusieron una fecha para provocarnos. No hay que olvidar que Cristina es presidenta de la Nación gracias a Cobos y Cornejo.

Parece que a usted le es más sencillo hablar con el PJ que con la UCR…

No tengo diálogo con el PJ.


Un cacho de cultura

Las sillas fueron ocupándose de funcionarios oficiales y pronto se divisó la inequívoca silueta de la ministra de Cultura, Marizul Ibáñez.

 ¿Usted es de alguna manera la madre de esta “criatura” que es la Vendimia?

(Se ríe) No, bueno, yo soy música de profesión, digamos que dentro de mi ministerio puedo poner la mirada de música, de artista y de que vengo del escenario. Eso nos ayuda mucho en el quehacer diario, porque ya partimos de la base del entendimiento del otro. Eso ha ayudado mucho, amén de que hay un gran equipo de trabajo y un gobernador que apoya la cultura.

¿La apoya en serio? ¿Presupuestariamente, por ejemplo?

Tenemos el presupuesto equilibrado de acuerdo al resto de los ministerios, no es que tengamos más dinero. Lo que pasa es que nosotros también articulamos con otras instituciones y otros ministerios.

¿Cuáles son las materias pendientes de su cartera?

(Piensa) Por más que lo hemos trabajado, creo que debemos profundizar el tema de la federalización, y tenemos que profundizar el tema de las actividades audiovisuales.

¿Qué pasa que no están todos los ministros acá?

La verdad que no se, porque nos llegó invitación a todos.

Si tuviera que ver desde afuera la Fiesta del Sol de San Juan, ¿cómo la calificaría?

Bueno, es una gran fiesta, pero es mucho más nueva que la Vendimia y se nota. La Vendimia es mucho más profesional.


Aranda, nada inseguro

Tarde, pero seguro, llegó Carlos Aranda, el inamovible ministro de Seguridad, y trató de pasar desapercibido. No lo logró:

¿Llegando tarde?

Sí, llegué un poquito tarde aunque siempre con expectativas de disfrutar la Vendimia de Capital porque suelen tener buenos espectáculos.

¿Los obliga el gobernador a venir?

No, esto tiene que ver con acompañar al gobernador y a los intendentes. Es como darles un espaldarazo a sus gestiones en esta Vendimia.

¿La seguridad del evento se previó como corresponde?

Sí, hay todo un operativo. Hasta coordinamos con Capital. Tendremos una noche tranquila.


Concluyendo

Aranda tenía razón: la noche fue demasiado tranquila, sobre todo a nivel político. Ninguna foto de relevancia, ningún debate picante. Nada de nada.

Hasta el ministro de Hacienda, Marcelo Costa, estuvo conciliador: "Siempre Capital se ha caracterizado por hacer hermosas fiestas", admitió a MDZ.

Siquiera las reinas salientes, Wanda Kaliciñski y Evelyn Minet, se permitieron frases de discordia: "Ha sido un año muy bueno, estamos contentas", revelaron casi a dúo.

"¿Ahora se van a buscar un curro en la tele o en la radio?", intentó provocar este diario. "No nos gusta eso, yo voy a seguir mi carrera y ella gastronomía", dijo la siempre sonriente Wanda.

Poco más tarde llegó la revelación que sorprendió a pocos: la representante del club Independiente Rivadavia se quedó con el cetro capitalino. Nada revelador; todas las apuestas se habían acumulado sobre su figura.

Poco antes de la una de la madrugada del sábado llegó el final del evento. Interesantes números, impactante musicalización y casi perfecta coordinación general.

Lo único aburrido fue la política. Una vez más…