Notas
Florencia Marzal: una china cosechadora
Florencia tiene 20 años, cabellos rubios y ojos marrones. Mide 1,71, y estudia periodismo. Representó al distrito de Pedro Molina.
"No lo puedo creer. Esto me recuerda a las vendimias con mi papá, que me guía desde el cielo. Esto significa tanto, que ustedes no tienen idea. Le agradezco al municipio, y a todas las coordinadoras. Les agradezco de corazón, y los voy a representar de la mejor manera", dijo emocionada y entre lágrimas la nueva soberana.
Para la producción de MDZ la joven guaymallina se posesionó del espíritu de las primeras reinas vendimiales, cosechadoras antiguas, y recorrió prados del parque San Martín envuelta en el halo de la historia.
La consigna. Se convocó a la Redacción de MDZ a diecisiete creativos que recibieron, por sorteo, el nombre de uno de los departamentos de Mendoza. Se les entregó también un lienzo de tres metros por dos metros y medio, y se les pidió que, con total libertad, elaboraran una obra artística de magnitud. Con ella, vestiríamos a la Reina del departamento que les tocó en gracia. El entusiasmo fue general, y la respuesta, la mejor.
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- ¿Cómo era tu vida antes de ser reina?
- Estudio periodismo hace un año en la Universidad Maza. Trabajaba en un shopping en el patio de comidas, jugaba al handball y era arquera. En este momento lo deje de lado por el reinado.
- ¿Cómo está conformada tu familia?
- Mi mamá, mi hermano Renzo, Belén, Rocío, Sol y Gaspar.
- ¿Tenés novio?
- Hace 5 años que estoy de novia. Él trabaja en la municipalidad de Capital y está haciendo el pre de Higiene y Seguridad. Está feliz por lo que me está pasando, no se quiere perder nada.
- ¿Cómo te definirías como mujer?
- Soy muy estructurada, muy puntual –me molesta la impuntualidad en la gente-, soy sincera y frontal.
- ¿Cómo se te ocurrió presentarte para reina? ¿Fue una decisión propia o te buscaron?
- Tengo un amigo, Rodrigo, que me viene insistiendo hace unos años. Hasta que me decidí. Representé a Pedro Molina, y realmente lo hice porque tenía que ver con algo pendiente, por mi papá. Él soñaba que fuera reina, lo hice por él, no por mí: nunca pensé que iba a salir yo.
- ¿Preferís una Vendimia tradicional o vanguardista? ¿Cambiarías algo?
- La prefiero más tradicional y popular. Le cambiaría la convocatoria: que fuera más mendocina y menos turística. Hay mucha gente que se ha quedado afuera de la Vendimia siendo de la provincia, por no conseguir entradas. Debería ser más accesible para todos. Me parece perfecto que hayan agregado una cuarta noche.
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- ¿Por qué creés que tenés que ser Reina Nacional de la Vendimia?
- Porque tengo todas las capacidades para poder representarlos de la mejor manera y porque tengo una buena preparación, me puedo expresar bien, puedo invitar a la gente a que visite nuestra ciudad, nuestra Mendoza querida.
- ¿Ya habías participado en Vendimia? ¿De qué manera?
- Sí. En el año 2010, por un distrito pero no salí nada. Ese año me desilusioné mucho.
- ¿Sentís que a las reinas las tildan simplemente de ser "simples caras bonitas"? ¿Te pasó?
- Me parece totalmente incorrecto. Creo que detrás de una cara bonita hay una buena persona y una mujer que puede dar muchísimo por Mendoza.
- ¿Qué es lo que más te gusta de tu departamento? ¿Y qué te gusta menos? ¿Cambiarías algo?
- Me gusta que es un departamento que lucha día a día por crecer. Los distritos tienen cuadrillas de limpieza y a esos trabajadores los vas a ver muy seguido en la semana. Guaymallén es el departamento más poblado de la provincia. El municipio está muy comprometido, a nivel social y cultural.
No me gusta que la gente siga siendo tan conservadora y estructurada. Siempre ven el lado negativo de Guaymallén y no el bueno.
- ¿Qué es lo que más te preocupa de Guaymallén?
- Deberíamos trabajar más en la inclusión de los niños, adolescentes, jóvenes y adultos en el deporte. Eso en mi municipio se está haciendo, rescatando muchos clubes de barrio, muchas uniones vecinales para incentivarlos en el deporte a modo de adquirir muchos valores como el respeto, la responsabilidad y el compromiso. Son cosas que se adquieren para la vida.
- ¿Cómo te manejas con las redes sociales? ¿Y con las opiniones de tu persona, en la web?
- Tengo Facebook, lo uso como medio de comunicación con mis compañeros de la facultad o con los profesores. Te enterás de todo con las redes sociales. A veces me pasa que leo los comentarios de gente que quizás no está al tanto de todo lo que se puede dañar a una persona expresándose de mala manera. Por ahí no miden lo que dicen, me mantengo al margen y prefiero no responder.
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Ping pong MDZ
- ¿Una palabra que te guste? ¿Por qué?
- Igualdad, en todos los sentidos. Me parece muy bien lo que están implementando las fiestas distritales de integrar a los discapacitados.
- ¿Una palabra que no te guste? ¿Por qué?
- Imposible. Soy una mujer muy positiva, con la perdida de mi papá aprendí que hay que salir adelante, y ver lo bueno de la vida. Hay que vivir la vida como si hoy fuera el último día.
- ¿Qué es lo que más te gusta físicamente de un hombre?
- Los ojos, y en general a las personas le miro los dientes.
- ¿Una travesura que hayas hecho?
- Millones. Por ejemplo, cuando era más chica, le revisaba todo a mi mamá hasta que encontraba los regalitos de Papa Noel; les decía a mis hermanos y no me creían. Pero con nueve años, ya me daba cuenta de lo que pasaba.
- ¿Una asignatura pendiente?
- Jugar profesionalmente al fútbol, pero mi mamá nunca me dejó. Ahora juego pero con mis compañeras del trabajo. Me dejó jugar al handball pero no al fútbol porque tenía miedo que perdiera la femineidad.
- ¿Una canción que te conmueva?
- "Yo te esperaré", de una banda que se llama "Tres metros sobre el cielo". Habla de la muerte como una etapa más de la vida. La muerte no es el fin del mundo y me identifica mucho con mi papá.
- ¿Qué es lo que más te gusta físicamente de vos?
- Mis piernas.
- ¿Te harías cirugías estéticas? ¿Cuáles?
- Si. Las de las arañitas pero son solo inyecciones (entre risas).
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Sobre la artista
Cecilia Prato nació en Córdoba. En 1997 egresó de la escuela provincial de Bellas Artes. En 1998 comenzó la carrera de Diseño Gráfico, pero se dio cuenta que su verdadera vocación era la pintura.
Profundizó sus estudios artísticos durante los años 1999, 2003 y 2004 junto al reconocido Carlos Ojam.
Sencilla y clara en sus conceptos, Prato persigue la frescura y la espontaneidad, de modo que la línea sea expresiva. Se apoya fuertemente en la geometría y las figuras sintéticas, reducidas a símbolos.
“Cuando me planteo hacer una obra, trato de ir a lo más puro, a lo esencial. Busco trasladar un sentimiento y simplificarlo visualmente. Y también busco que, además de pura, la obra sea bella”, expresa Cecilia.
"Si observamos su obra, no es difícil darnos cuenta que parte desde una profundidad interior, una emoción, un sentir. Y desde su más absoluta calidez, libertad y compromiso, traduce su mensaje con el lenguaje del arte".
"Su obra la define a Prato clara y profunda. Nos invita a recorrer nuestros propios espacios, a mirarnos en soledad o a compartir sus personajes mundanos, que plasma, desde un lugar fácil de encuentro. Nos invita a abrazar, a soñar, a navegar, a crear nuestra propia felicidad", comentó Silvia Basso, colega y amiga de Prato, a MDZ.
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Detalle del vestido elaborado por Cecilia Prato.
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Ficha técnica
Idea: Federico Croce y Pachy Reynoso.
Organización y producción general: Federico Croce.
Fotografía: Alfredo Ponce.
Colaboración periodística y de producción: Muriel del Barco.
Maquillaje: Omega GD. (en Facebook, Omega Gd).
Peinados: Adrián Burgos. (Cisterna & Burgos - Arístides Villanueva 150 - Ciudad).
Artista: Cecilia Prato.
Asistencia y estilismo: Tati Manríquez y Renata Würschmidt.