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Estilo sobre Ruedas y "la Chivata": el vehículo de las mujeres Bittar

Le pertenece a la familia de Coco y Marta Bittar. Fue adquirida por Marta y ya está destinada a ser heredada por Julia, la nieta mayor, quien a sus seis años nota algo especial en la camioneta que la gente se da vuelta a saludar en su paso por las calles de San Rafael.
La Chivata Foto: Pablo Matar/Mediamza.com
La Chivata Foto: Pablo Matar/Mediamza.com

La Chevy modelo ´47 que protagoniza la historia del día, es propiedad de la familia Bittar, de Marta, si hablamos con precisión. "Hace quince años hicimos un negocio y la recibimos como forma de pago, desde ese momento es parte de la familia y ya tiene su próxima dueña". Será Julia, la nieta mayor del matrimonio, quien a sus seis años percibe que ese vehículo tiene algo especial.

"Han venido muchos a comprarla, hasta nos ofrecieron un 0 km a cambio pero no vamos a venderla, nos acompañó mucho tiempo ya", dijo Marta a sus bien conservados setenta y tres. "A ella le gusta más que los vehículos nuevos, además de que se siente más segura andando ya que puede ir a tercera con toda tranquilidad", expresó Coco, de 74.


Marta y Coco tuvieron cuatro hijos de los cuales dos fallecieron al nacer, "fue a causa de mi diabetes que en ese momento los médicos no podían diagnosticar con tanta facilidad como se hace ahora. Nuestros hijos nos dieron tres nietas: Julia de 6, Selene de casi 2 y una bebé de solo meses, hermana de Julia."

"Me dediqué a la casa y a la crianza de mis hijos, mientras mi marido atendía su fábrica de lavandina", cuenta Marta en el patio de la casa que guarda las historias de la familia desde que Coco nació.


Con sus 105 caballos de fuerza, "la Chivata", como la llaman, es un tesoro que conserva la familia. "Está enterita y es de lo más fiel, apenas la compramos nos fuimos a San Luis, anduvo re bien y con solo 30 litros de nafta. Lo único que tuvimos que cambiarle fueron las llantas que nos las robaron en el centro así que le mandamos a pedir unas nuevas a un sobrino que tengo en Estados Unidos y nos mandó las originales."

"Todos se me disparan cuando me ven porque imaginate que si chocamos los abollo y a mi no me pasa nada", contó Marta risueña.

"Una vez íbamos con la abuela por el centro y la gente nos hacía así", explica Julia levantando su dedito pulgar y replicando la seña de buena onda que le hacían por la calle.

Las pequeñas Julia y Selene

Julia y Selene juegan en el patio donde está estacionada "la Chevy" a la cual incorporan como elemento natural de su paisaje. Es que es de la familia y así seguirá siendo por muchos años más, hasta que, quizás, la pequeña Julia la hereda a su descendencia.

Más imágenes de "la Chivata" aquí.