Notas
El Estado actual es un Estado "bobo", según Carmelo Cortese
El sociólogo Carmelo Cortese habló en MDZ Radio 105.5, donde se sumó a la propuesta de MDZ sobre el “Cambio de época”. El docente universitario ensayó una crítica al Estado provincial.
En el programa “Te digo lo que pienso”, conducido por Ricardo Montacuto y Patricia Slukich, Carmelo Cortese, reconocido sociólogo y docente de la Cátedra de Procesos Contemporáneos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Cuyo, habló sobre el “rol del estado” en pleno siglo XXI. El catedrático realizó un breve diagnóstico sobre el contexto socio – histórico que permita entender que está sucediendo en esta década con el funcionamiento del Estado.
Carmelo Cortese señaló que “durante toda la década del ’90 se priorizó (sectores políticos al frente del Estado) que el déficit fiscal era el principal problema y que la economía argentina estaba cerrada, había que abrirse al mundo”.
Cortese explicó que estas y otras ideas fueron influenciadas por la caída del muro de Berlín (1989), en pleno fin de la Guerra Fría que enfrentó indirectamente (enfrentamiento ideológico) a dos potencias mundiales, Estados Unidos (EEUU) y la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), y que terminó con el fin del comunismo, dando paso al capitalismo como sistema económico triunfal en la mayoría de los países del mundo.
“A partir de eso se empujaron fundamentalmente privatizaciones en áreas claves y se produjo una fenomenal entrega del patrimonio nacional que no tiene antecedentes ni siquiera en la década infame de 1930 (Golpe cívico – militar a Hipólito Yrigoyen – Caída de la Bolsa de New York), la década del ’90 superó eso”.
Además Cortese expresó que “Ha habido un mito de que el Estado se retiraba y no participaba, en realidad fue el propio Estado el que iba decidiendo que grupo económico se quedaba con cada empresa estatal que eran verdaderas joyas, es el caso de YPF”.
“YPF no es una privatización producto del mercado sino producto del Estado. Es el Gobierno, es el partido gobernante, asesores y técnicos económicos los que deciden. Finalmente el (ex presidente) Carlos Saúl Menem decide vender a Repsol y no a otras empresas interesadas. Se consumó un acto de entrega”.
El rol del Estado en la segunda década del siglo XXI
El sociólogo Camilo Cortese analizó el funcionamiento del Estado actual. El profesor de la UNCuyo, ahondó sobre los problemas a los que se enfrenta el Estado, tanto en materia económica como en lo político y social.
“Más que una decisión política de encauzar y dirigir un proceso económico de desarrollo, el Estado parece haber adquirido las características de un Estado bobo que toma las empresas y los servicios, no por una decisión deliberada sino cuando colapsa o estalla la situación. Un ejemplo es Obras Sanitarias Mendoza (AySAM actualmente)”.
Para Carmelo Cortese la concepción de Estado “bobo” se aplica en el caso de la ex Obras Sanitarias Mendoza porque “lejos de haber tomado a tiempo los recaudos, las multas, las medidas y las quitas de concesiones cuando la situación estaba absolutamente desbordada, incluso con riesgo hídrico, y donde no quedan inversores privados, apareció el Estado que debió poner todo el dinero. El agua como bien público no puede estar en manos privadas si la lógica del capitalismo es ganar dinero”, agregó.
Por otra parte opinó sobre el desarrollo de un Estado moderno que le de los servicios necesario a los mendocinos como salud, educación, trabajo y seguridad.
“En primer lugar uno se pregunta por la dirigencia política de la sociedad, si están (los políticos) consustanciados con alguna idea de desarrollo social, es decir no solo crecimiento económico de algunos grupos empresarios sino una representación de progreso global de la sociedad. La gran duda que uno tiene es que esta dirigencia política que primero fue ferviente impulsora de las privatizaciones, hoy uno los encuentra en un supuesto cambio en relación a las políticas de Estado”.
Cortese volvió a poner de ejemplo a la ex Obras Sanitarias de Mendoza (hoy AySAM) y la actual YPF nacionalizada, donde “muchos” de los que apoyaron la privatización fervientemente, hoy son funcionarios y asesores de las actuales empresas estatizadas.
“Está nuestro comprovinciano Roberto Dromi (ex Ministro de Obras y Servicios Públicos de Carlos Menem) asesorando a Julio De Vido (actual Ministro de Planificación y Obras Públicas de la Nación). Dromi fue el gran cerebro de las privatizaciones de la época de Menem”.
Para Cortese hay una situación mundial que ha impulsado que los “Estados” en medio de una crisis profunda del capitalismo a nivel internacional, tengan que hacerse cargo a través de sociedad estatales del control de recursos claves en el marco de una “competencia feroz”.
“En Mendoza están presentes con la entrega de áreas petroleras compañías estatales chinas (Sinopec)”, ejemplificó.
En ese sentido el investigador de la UNCuyo argumentó que “para tener un Estado moderno tiene que haber una decisión política real y no un oportunismo debido a las tragedias o colapsos de los servicios”.
Además Cortese analizó que para tener un Estado eficiente que pueda cumplir y garantizar el bienestar del conjunto de la sociedad no se debe estar sometido, en el caso de empresas nacionales, al “clientelismo de turno y partidos políticos de turno”. Para Cortese hay mucho que hacer para retornar a una concepción de Estado eficiente.
Los jóvenes y la política
Con respecto a la participación de la juventud en el ámbito político y la creciente llegada de jóvenes al poder local y nacional en puestos estratégicos como transporte y economía, Carmelo Cortese hizo una crítica a la comparación de la juventud actual en el sentido de que “muchos cuadros jóvenes que hoy son ensalzados en la política oficial es por estar suculentamente rentados” y no por la formación profesional y técnica de los mismos.
“Que existan cuadros técnicamente formados, creo que sí. Si es políticamente, no en el sentido partidario, sino como política de Estado y yo pienso en una Facultad de Ingeniería como la de la UNCuyo, que tenía como accionar principal la ligazón con empresas privadas como Repsol, y una red que hacía de los ingenieros profesionales estar al servicio de los grandes grupos económicos, ahí es un problema a resolver”.
“YPF no es una privatización producto del mercado sino producto del Estado. Es el Gobierno, es el partido gobernante, asesores y técnicos económicos los que deciden. Finalmente el (ex presidente) Carlos Saúl Menem decide vender a Repsol y no a otras empresas interesadas. Se consumó un acto de entrega”.
El rol del Estado en la segunda década del siglo XXI
El sociólogo Camilo Cortese analizó el funcionamiento del Estado actual. El profesor de la UNCuyo, ahondó sobre los problemas a los que se enfrenta el Estado, tanto en materia económica como en lo político y social.
“Más que una decisión política de encauzar y dirigir un proceso económico de desarrollo, el Estado parece haber adquirido las características de un Estado bobo que toma las empresas y los servicios, no por una decisión deliberada sino cuando colapsa o estalla la situación. Un ejemplo es Obras Sanitarias Mendoza (AySAM actualmente)”.
Para Carmelo Cortese la concepción de Estado “bobo” se aplica en el caso de la ex Obras Sanitarias Mendoza porque “lejos de haber tomado a tiempo los recaudos, las multas, las medidas y las quitas de concesiones cuando la situación estaba absolutamente desbordada, incluso con riesgo hídrico, y donde no quedan inversores privados, apareció el Estado que debió poner todo el dinero. El agua como bien público no puede estar en manos privadas si la lógica del capitalismo es ganar dinero”, agregó.
Por otra parte opinó sobre el desarrollo de un Estado moderno que le de los servicios necesario a los mendocinos como salud, educación, trabajo y seguridad.
“En primer lugar uno se pregunta por la dirigencia política de la sociedad, si están (los políticos) consustanciados con alguna idea de desarrollo social, es decir no solo crecimiento económico de algunos grupos empresarios sino una representación de progreso global de la sociedad. La gran duda que uno tiene es que esta dirigencia política que primero fue ferviente impulsora de las privatizaciones, hoy uno los encuentra en un supuesto cambio en relación a las políticas de Estado”.
Cortese volvió a poner de ejemplo a la ex Obras Sanitarias de Mendoza (hoy AySAM) y la actual YPF nacionalizada, donde “muchos” de los que apoyaron la privatización fervientemente, hoy son funcionarios y asesores de las actuales empresas estatizadas.
“Está nuestro comprovinciano Roberto Dromi (ex Ministro de Obras y Servicios Públicos de Carlos Menem) asesorando a Julio De Vido (actual Ministro de Planificación y Obras Públicas de la Nación). Dromi fue el gran cerebro de las privatizaciones de la época de Menem”.
Para Cortese hay una situación mundial que ha impulsado que los “Estados” en medio de una crisis profunda del capitalismo a nivel internacional, tengan que hacerse cargo a través de sociedad estatales del control de recursos claves en el marco de una “competencia feroz”.
“En Mendoza están presentes con la entrega de áreas petroleras compañías estatales chinas (Sinopec)”, ejemplificó.
En ese sentido el investigador de la UNCuyo argumentó que “para tener un Estado moderno tiene que haber una decisión política real y no un oportunismo debido a las tragedias o colapsos de los servicios”.
Además Cortese analizó que para tener un Estado eficiente que pueda cumplir y garantizar el bienestar del conjunto de la sociedad no se debe estar sometido, en el caso de empresas nacionales, al “clientelismo de turno y partidos políticos de turno”. Para Cortese hay mucho que hacer para retornar a una concepción de Estado eficiente.
Los jóvenes y la política
Con respecto a la participación de la juventud en el ámbito político y la creciente llegada de jóvenes al poder local y nacional en puestos estratégicos como transporte y economía, Carmelo Cortese hizo una crítica a la comparación de la juventud actual en el sentido de que “muchos cuadros jóvenes que hoy son ensalzados en la política oficial es por estar suculentamente rentados” y no por la formación profesional y técnica de los mismos.
“Que existan cuadros técnicamente formados, creo que sí. Si es políticamente, no en el sentido partidario, sino como política de Estado y yo pienso en una Facultad de Ingeniería como la de la UNCuyo, que tenía como accionar principal la ligazón con empresas privadas como Repsol, y una red que hacía de los ingenieros profesionales estar al servicio de los grandes grupos económicos, ahí es un problema a resolver”.