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Notas

Gracias Charly, que siempre sea hasta la próxima

Charly García volvió a Mendoza y el sábado 26 a la noche en el Arena Maipú, se presentó ante 4.500 personas que confirmaron, felices y una vez más, que el mejor momento de Charly en el escenario puede ser cualquier momento, que es brillante, que sabe, que es Charly.

Carlos Alberto Garcia Moreno, argentino nacido en 1951 es sinónimo de rock argentino, un tipo que da todo por lo que hace, un artista.  

Sabemos que tiene oído absoluto, que a los cuatro años reproducía en piano las melodías de una cajita musical y por eso lo mandaron al conservatorio Thibaud Piazzini. Sabemos también que de chico estudió con una profesora buena pero exigente que, entre otras cosas, le enseñó que a la perfección se llega sólo a través del sufrimiento, y que en la adolescencia tenía "una barrita bastante copada" y formó conjuntos como The Walk Spanish o, con Nito Mestre,The Century Indignation.

Que vuelve todo el tiempo a sus primeros años en la música porque, como dijo una vez, así como la gente tiene sueños recurrentes, él tiene melodías recurrentes. 

Que siempre soñó que tocaba con Los Beatles.

Que a los sesenta años cumplió otro sueño, tocar con Roger Mc Guin, el líder de The Byrds. 

Que siente los discos como a seres vivos, y que con lo que ganó con la música hizo una fábrica de sueños y compró un montón de cosas y las desarmó para ver cómo funcionaban. 

Que, como explicó, canchero, lo que pasa entre él y Susana es simple, es rating. 

Que grabó con Nito, Lebón, el Flaco y Mercedes. Con Fabi, Fito, Gustavo y Andrés. Que grabó en Buenos Aires, Miami, Madrid y New York.  

Fue censurado durante la dictadura. Grabó en la Quinta de Olivos frente a Carlos Menem,  de Néstor dijo "es súper simpático y fan mío", cerró el acto de asunción de Cristina. Oíd mortales. Siente, de todos modos, que con la política argentina cumplió su ciclo, que cuando hubo que poner la cara lo hizo, que hoy la ve como un refugio de profesionales. 

Que la playa le gusta maso (prefiere las piletas), que para él estar abajo del agua es como volar, una textura extra del espacio, y que le gusta que en las canciones se escuche la palpitación del tema en su gestación. Que estuvo mal pero no solo, que está bien y mejor. 

Charly Garcia volvió a Mendoza, ciudad fatal que lo vio volar, dar un salto eterno, nadar, llenar teatros y estadios. Ciudad que supo impacientarse, con morbo, por tener la primicia de su caída final, y que también tuvo la suerte de verlo rockear hasta el amanecer en un recordado por todos bar de la Plaza de Chacras de Coria. 

Charly García volvió a Mendoza, se presentó anoche en el Arena Maipú, ante un público feliz que confirmó, una vez más,  que el mejor momento de Charly en el escenario puede ser cualquier momento, que es brillante, que sabe, que es Charly. 

SAY NO MORE
 

 

*Fuentes:

"Viaje al Interior de El Aguante" por Sergio Marchi, Rolling Stone Número 1, Buenos Aires, Abril de 1998.

"No digas nada, una vida de Charly Garcia", Sergio de Marchi, Edit. De Bolsillo, Buenos Aires, 2007.

Fragmentos de entrevistas a Charly Garcia por Jorge Guinszburg, Jorge Lanata, Diego Maradona, Susana Giménez y Felipe Pigna.