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Notas

Cobertura: The Kooks en el Luna Park

ph: Julio Di Liscia
ph: Julio Di Liscia

En el marco del Coca Cola In Concert The Kooks llegó a Buenos Aires, por segunda vez para presentar su tercer disco de estudio: Junk of the Heart,

En su primera visita en La Trastienda Club  en el año 2009, la banda había hecho un show pequeño pero el escenario de su segunda presentación en el país fue muy diferente y el Luna Park se llenó.

Pasados 12 minutos de las 21.00 hs se apagaron las luces para que los cuatro inglesitos se acomodaran sobre un modesto telón rayado y tras un breve saludo se metieran de lleno en lo suyo.

Empezaron con "Is it Me"

, uno de los singles de su nuevo àlbum, un rock ligero con una intro entre colchones de pianos que explota en un estribillo lleno de guitarras. Esto generó lo que iba a ser una constante toda la noche: Pritchard saltando y bailando sobre una pasarela. Le siguieron, casi sin respiro, "Always Where I Need To Be", "Down to The Market" y tras un rápido cambio de guitarras, "Rosie", para dejar en claro que iban a hacer una mezcla bien heterogénea de canciones de sus tres discos.

Después dos de las preferidas por el público,"She Moves In Her Own Way" y "Sway"

 se hizo presente "Runway", uno de los temas del último disco  que muestra una progresión hacia sonidos màs electrónicos y menos melódicos.

Un ràpido repaso de "Matchbox" y "If Only" y a Pritchard le tocó respirar. Se quedó solo en el escenario, en la penumbra con su guitarra y habló lo poco que sabía en español. Tres frases prefabricadas en ese acento imposible y seductor y, no podía ser de otra manera: vino "Seaside". A este punto, las adolescentes que no se habían enamorado de su voz, su acento o sus piernas bailarinas no tuvieron mucha opción.

El espíritu general fue de un disfrute tranquilo. Con "Do You Wanna" la cosa se puso un poco mas pesadita, tanto para los que hacían pogo en el campo como por las groupies que contestaban toda clase de improperios a la pregunta retórica del estribillo de Pritchard.

Tras un breve agradecimiento, los 4 músicos amagaron con despedirse y se tomaron un recreo que culminó con "The Saboteur" seguido de "Junk Of The Heart(Happy)" y, como no podía ser de otra manera, su clàsico hit "Naive".

Terminó ràpido, después de una hora y media que dejó a todos con gusto a poco. Se rescata el indiscutible protagonismo de Pritchard y algunas notables arremetidas en la guitarra de Hugh Harris.

Los chicos de Brighton saben lo que hacen. Fieles a lo que prometen, demuestran tener un sonido que no falla para nada. La voz y la personalidad casi hipnótica de Pritchard, es quizàs su atributo diferencial y su mejor arma. Razón valida para que todas se enamoren.

 

Por: Olivia Torres Lacroze

ph: Julio Di Liscia