Notas
La joven alvearense que conquistó a Joaquín Sabina
Su nombre es Tamara Rossi, ella asistió a una de las recientes presentaciones que realizó el artista en Argentina y le entregó su cuaderno con poemas. Él lo leyó y la contactó para tener una cita con ella. Enterate de cómo transcurrió el momento y de por qué Sabina quedó impactado con la joven escritora.
Tamara Rossi es una joven de 18 años quien cree que los sueños sí se hacen realidad y que tentar a la suerte no es una mala opción. Oriunda de General Alvear pero radicada como estudiante de Abogacía en Mendoza capital. Esta chica de apariencia menuda fue quien tuvo el gran coraje y la persistencia suficiente como para llegar hasta la orilla del escenario donde se encontraba cantando nada más ni nada menos que Joaquín Sabina, en Córdoba.
Contactamos a Tamara para conocer cada detalle desde el momento en que hizo entrega de su cuaderno hasta que se encontró con Sabina en el Hotel. Ella nos cuenta:
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Pensando que todo concluía ahi Tamara se fue al lugar donde paraba para organizar su regreso a Mendoza pero... "El sábado, la mañana siguiente al recital, me llaman tipo ocho de la tarde, era una gallega preguntando si yo le había dado el cuaderno a Joaquín; le respondí que si entonces me dice que Joaquín me quería conocer y devolvermelo, porqe creía que era algo personal que debia tener yo, y que además quería hablar conmigo."
Como no había programado ir al recital de esa noche, donde de haber ido la gallega le dijo a Tamara que podría pasar a camerinos, esta mujer quedó en volver a llamar a Tamara al día siguiente, sus últimas palabras al teléfono fueron: "Quedate tranquila que Joaquin no qiere irse de Córdoba sin darte tu cuaderno y charlar contigo."
Luego de una larga y nerviosa noche sin dormir, Tamara fue contactada nuevamente al mediodía, de nuevo la gallega al teléfono pidiéndole que a las 13.40 se presente en el Sheraton y preguntase por ella. Al llegar tuvo que esperar dos minutos hasta que Sabina terminara de vestirse, luego fue invitada a subir hasta el piso 14 donde es recibida por la novia de Joaquín (Jimena), luego aparece él y dirigiéndose a Tamara expresó: "¡Es una locura lo que has hecho", ¿Cómo te has atrevido a enviarme ésto por el escenario?", al respecto Tamara comenta: "Yo solo lo miraba y no podía creerlo, entonces él me abrazó y me dijo que me tranquilizara porque teníamos que hablar."
"Me dijo que había leído todo lo que estaba escrito en el cuaderno y que estaba encantado". Y como si todo eso no había sido suficiento el mismo Sabina le dijo a Tamara: "Creo que estás dotada para ésto, deberías pensar en publicar lo que escribes pues tienes cosas muy buenas. Tienes potencias para escribir letras de canciones y un amplio vocabulario. No abandones esta tarea. Hemos tomado tu e-mail, allí te enviarán mis datos de contacto por si necesitas algo o algún día viajas a España y quieres visitarnos."
El encuentro que duró aproximadamente 20 minutos concluyó con fotos el descenso a planta baja. Joaquín, su novia y su asistente se subieron a una combi y Tamara quedó anonadada por tremenda experiencia. Minutos después recibió un correo con todos los datos prometidos.
A continuación compartimos un poema de Tamara para comprender por qué la genialidad de Sabina osó contactarla y alentarla a continuar con algo que innatamente sabe hacer muy bien:
Mañana voy a despertarme sonriendo
voy a saltar de la cama hasta el cielo
voy a finjir que aun estoy durmiendo
para soñar qe consigo lo que quiero.
Mañana, porque el hoy ya se me fue,
voy a robarte el ultimo suspiro,
voy a romper el cristal donde encerre
los trozos, destruidos, de tu olvido.
Mañana, sin pensarlo un minuto,
voy a correr rumbo a lo desconocido
voy a dejar de gritar cuando discuto,
voy a empezar a saborear lo prohibido.
Mañana, si en mi desvelo anochece
voy a esconder la flor de mis pecados,
voy a encender la luz aunqe me pese
voy a agobiar de presente a mi pasado.
Mañana, cuando un miedo me despierte
voy a cerrarle las persianas de mi alma,
voy a dejar de discutir cuando me mienten
voy a reconciliarme con tu calma.
Mañana, cuando un silencio desprolijo
quiera callar a los susurros que me guardo,
voy a gritar que no creo en lo que elijo
voy a ensuciar de alegria mi letargo.
Como no había programado ir al recital de esa noche, donde de haber ido la gallega le dijo a Tamara que podría pasar a camerinos, esta mujer quedó en volver a llamar a Tamara al día siguiente, sus últimas palabras al teléfono fueron: "Quedate tranquila que Joaquin no qiere irse de Córdoba sin darte tu cuaderno y charlar contigo."
Luego de una larga y nerviosa noche sin dormir, Tamara fue contactada nuevamente al mediodía, de nuevo la gallega al teléfono pidiéndole que a las 13.40 se presente en el Sheraton y preguntase por ella. Al llegar tuvo que esperar dos minutos hasta que Sabina terminara de vestirse, luego fue invitada a subir hasta el piso 14 donde es recibida por la novia de Joaquín (Jimena), luego aparece él y dirigiéndose a Tamara expresó: "¡Es una locura lo que has hecho", ¿Cómo te has atrevido a enviarme ésto por el escenario?", al respecto Tamara comenta: "Yo solo lo miraba y no podía creerlo, entonces él me abrazó y me dijo que me tranquilizara porque teníamos que hablar."
"Me dijo que había leído todo lo que estaba escrito en el cuaderno y que estaba encantado". Y como si todo eso no había sido suficiento el mismo Sabina le dijo a Tamara: "Creo que estás dotada para ésto, deberías pensar en publicar lo que escribes pues tienes cosas muy buenas. Tienes potencias para escribir letras de canciones y un amplio vocabulario. No abandones esta tarea. Hemos tomado tu e-mail, allí te enviarán mis datos de contacto por si necesitas algo o algún día viajas a España y quieres visitarnos."
El encuentro que duró aproximadamente 20 minutos concluyó con fotos el descenso a planta baja. Joaquín, su novia y su asistente se subieron a una combi y Tamara quedó anonadada por tremenda experiencia. Minutos después recibió un correo con todos los datos prometidos.
A continuación compartimos un poema de Tamara para comprender por qué la genialidad de Sabina osó contactarla y alentarla a continuar con algo que innatamente sabe hacer muy bien:
Mañana voy a despertarme sonriendo
voy a saltar de la cama hasta el cielo
voy a finjir que aun estoy durmiendo
para soñar qe consigo lo que quiero.
Mañana, porque el hoy ya se me fue,
voy a robarte el ultimo suspiro,
voy a romper el cristal donde encerre
los trozos, destruidos, de tu olvido.
Mañana, sin pensarlo un minuto,
voy a correr rumbo a lo desconocido
voy a dejar de gritar cuando discuto,
voy a empezar a saborear lo prohibido.
Mañana, si en mi desvelo anochece
voy a esconder la flor de mis pecados,
voy a encender la luz aunqe me pese
voy a agobiar de presente a mi pasado.
Mañana, cuando un miedo me despierte
voy a cerrarle las persianas de mi alma,
voy a dejar de discutir cuando me mienten
voy a reconciliarme con tu calma.
Mañana, cuando un silencio desprolijo
quiera callar a los susurros que me guardo,
voy a gritar que no creo en lo que elijo
voy a ensuciar de alegria mi letargo.
(Tamara Rossi, usado con permiso)
