Notas
¿Se acuerda de “El Sureño? Conozcamos lo que fue hacer un diario hace tres décadas
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Rolo Irigoyen, un libro abierto |
Llegó el tiempo de recuperar las Islas Malvinas y aquellos albañiles le preguntaron a Rolo, quien era el arquitecto de la obra: “¿Por qué no largan ahora el diario? La gente necesita saber qué está pasando con la guerra.”
“Nos gustaba el periodismo pero además habíamos estado callados, tuvimos un largo exilio interno con un Gobierno que no nos dejaba terminar de estudiar, éramos sospechosos por ser jóvenes.”
El propietario era hombre que fue abogado y luego fiscal federal de apellido Curie quien de joven, en épocas de estudiante, había trabajado como ayudando periodístico en un diario de Córdoba. Con el pasar de los años pudo adquirir a un costo muy bajo elementos de un diario de Comodoro Rivadavia, un día vino y nos dijo: “Quiero que me hagan un diario”, y nos ubicó en un ranchón cerca de la cancha de Pedal.
Esa mañana llegué al diario sin saber que las Malvinas habían sido tomadas y esa fue la tematica sobre la que decidimos trabajar, teniendo como idea central darle voz a los que hasta ese momento no la tuvieron y que pudieran decir lo que antes no se animaban. Todos teníamos incertidumbres, veníamos golpeados, entonces dijimos “quiénes son los que pueden hablar?”, pensamos en los antiguos partidos políticos, las entidades sociales como la Cámara de Comercio y algunos políticos de General Alvear y Malargüe.
En ese momento emerge un personaje alvearense que se anima a decir algo, se trata el Dr. Videla, él expresó compartir la toma de las Malvinas pero también solicitaba recuperar los derechos que los argentinos poseíamos en esta tierra. Él se animó a decirlo, a expresar su posición, aunque era un hombre grande."
"Otra cosa que nos propusimos era que sea educativo, los medios nacionales llegaban con la misma información oficial de siempre asi que nos pusimos a buscar datos que nos ayuden a comprender qué tenía que ver el petróleo en todo esto, recortes, etcétera; en los cajones que habían venido de Comodoro Rivadavia encontramos algunos títulos y con esas palabras nos las rebuscamos para rearmar otros diferentes, también encontramos un mapa donde estaba Sudamérica y parte de Europa, ahi marcamos con un clavo y un martillo por dónde suponíamos que venian los ingleses, para poder imprimir e incluir ese mapa en el diario.
"Algunos nos pasaban fotos y nos decían que si nos parecían apropiadas las mandaban a Mendoza y al otro día nos las reenviaban hechas en plomo para poder incluir a los personajes locales en esta tirada que estabamos por lanzar. Fue algo muy loco y muy divertido".
“Compramos unos grabadores en Casa Atuel, que ya no existe, para que Martini y Verdugo se vayan a Alvear y Malargüe a levantar notas y opiniones al respecto. Después a alguien se le ocurrió ponerle una banderita argentina pegada con un ganchito”
"LV4 y Canal 6 nos difundieron a través de la publicidad. Sacamos 3.000 ediciones a lo largo de tres días."
- ¿Qué los movió para hacer este trabajo gratuitamente?
“En el ánimo de la gente existía una necesidad de tener voz, de participar, de tener voz y las Malvinas fueron una gran oportunidad para hacerlo. Estuvimos muchos días sin dormir para que el diario salga en tiempo récord porque no sabíamos qué hacer, armamos un equipo de trabajo muy rapidamente y nos largamos.”
"Lo bueno fue que pudimos llegar a las aulas, logramos que los alumnos tengan material para el debate. Los chicos pasaban con sus guardapolvos blancos corriendo rumbo a la escuela, bajo la lluvia que tuvimos esos días. Muchas personas hacían cola desde las seis de la mañana para no perderse el diario que repartimos gratuitamente.”
“El Sureño” salió por unos meses más para luego quedar en el recuerdo de sus iniciadores y, con el paso del tiempo, de todos los que nos fuimos añadiendo a la sociedad argentina y, a la vez, heredamos la necesidad de recuperar lo que nos pertenece y volver a escuchar la historia de la crueldad y cinismo con los que se vivía años atrás, para reconocer los cambios desde esa epoca hasta entonces.
Que no nos canse la historia, que no se muera el espíritu de aprender y de unirnos para crecer. Que nos nos hagan olvidar y dejar de cuestionar. Porque el pueblo que olvida, muere.