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Notas
"Fue una guerra improvisada e impensada"
El general Martín Balza recordó que los soldados y los oficiales llegaron al archipiélago “sin mochilas, sólo cargando bolsos marineros". "Apenas unos pocos -resaltó- estaban equipados.“Hubo falta de previsión, profesionalismo mientras que la improvisación se manifestó en todos los órdenes”, aseveró y citó como ejemplo que “no existió una ley de movilización”. Indicó que muchos de los militares que participaron del conflicto “hoy están todavía con estrés postraumático
Al cumplirse hoy 30 años del conflicto bélico desatado en el Atlántico Sur, el general Martín Balza –el embajador argentino en Costa Rica- rememoró lo vivido durante la guerra, que lo tuvo como oficial.
En diálogo con el programa DET TV, que realizó anoche un programa especial por Malvinas, en la señal C5N, sostuvo que “fue una guerra jamás pensada ni planifica”.
“Hubo falta de previsión, profesionalismo mientras que la improvisación se manifestó en todos los órdenes”, aseveró y citó como ejemplo que “no existió una ley de movilización”.
También contó que el grueso de los soldados argentinos enviados a combatir, así como muchos oficiales, “llegamos sin mochilas, cargando sólo bolsos marineros. Apenas unos pocos, los equipos especiales de combate, estaban equipados”.
A su juicio, hubo tres momentos claves en el conflicto bélico, entre ellos el de Monte Longdon, donde “había una fracción del regimiento de Infantería y allí se llegó a la pelea cuerpo a cuerpo, algo muy raro en el combate moderno”, señaló Balza.
El veterano de Malvinas comentó que al mes de concluida la guerra y una vez que pudieron retornar a la Argentina “con mis oficiales nos humillaron porque éramos símbolo de la derrota”. En ese sentido, indicó que muchos de los militares que participaron del conflicto “hoy están todavía con estrés postraumático”.
“Peleamos por el sentimiento no por la Junta genocida”, subrayó. En tanto, al hacer una autocrítica de su accionar en la guerra, Balza dijo que se arrepiente de no haber dado todos los “abrazos” suficientes a los ex combatientes.
“Me pregunté, y me lo pregunto, en estos 30 años si habré otorgado los abrazos y felicitaciones que mis oficiales, suboficiales y soldados se lo merecían? No me habré quedado corto?. Combatieron por el sentimiento”, ponderó.
En diálogo con el programa DET TV, que realizó anoche un programa especial por Malvinas, en la señal C5N, sostuvo que “fue una guerra jamás pensada ni planifica”.
“Hubo falta de previsión, profesionalismo mientras que la improvisación se manifestó en todos los órdenes”, aseveró y citó como ejemplo que “no existió una ley de movilización”.
También contó que el grueso de los soldados argentinos enviados a combatir, así como muchos oficiales, “llegamos sin mochilas, cargando sólo bolsos marineros. Apenas unos pocos, los equipos especiales de combate, estaban equipados”.
A su juicio, hubo tres momentos claves en el conflicto bélico, entre ellos el de Monte Longdon, donde “había una fracción del regimiento de Infantería y allí se llegó a la pelea cuerpo a cuerpo, algo muy raro en el combate moderno”, señaló Balza.
El veterano de Malvinas comentó que al mes de concluida la guerra y una vez que pudieron retornar a la Argentina “con mis oficiales nos humillaron porque éramos símbolo de la derrota”. En ese sentido, indicó que muchos de los militares que participaron del conflicto “hoy están todavía con estrés postraumático”.
“Peleamos por el sentimiento no por la Junta genocida”, subrayó. En tanto, al hacer una autocrítica de su accionar en la guerra, Balza dijo que se arrepiente de no haber dado todos los “abrazos” suficientes a los ex combatientes.
“Me pregunté, y me lo pregunto, en estos 30 años si habré otorgado los abrazos y felicitaciones que mis oficiales, suboficiales y soldados se lo merecían? No me habré quedado corto?. Combatieron por el sentimiento”, ponderó.
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