Notas
Christine y Thomas Bradley: una historia internacional
En un mediodía soleado nos dirigimos desde el inquieto centro sanrafaelino hacia la tranquilidad rural que caracteriza a Las Paredes. El concejal Raúl Monardi tuvo la gentileza de presentarnos a esta amable pareja que desde hace casi siete años vive en el departamento, en una mezcla de inglés y español cruzado se desarrolló una grata entrevista.
|
Aquí viven los Bradley y sus seis perros |
“Entendimos que nuestras hijas ya tenían su vida armada y nosotros necesitábamos tener una tranquilidad distinta por eso vendimos nuestras cosas en California y vinimos a San Rafael, durante un año vivimos en una casa del centro hasta que conocimos las distintas zonas y elegimos Las Paredes porque nos pareció muy tranquila y linda, además hay muchos extranjeros en esta parte”, dijo la rubia de ojos claros y risa contagiosa.
Tom estudió ingeniería y durante su vida trabajó como docente y también en el Ejército. Él nació en Argentina pero cuando tenía solo meses, debido a que su padre era militar, debieron mudarse. Su infancia transcurrió en distintos lugares del mundo, recién durante los últimos años de adolescente él pudo quedarse definitivamente en Estados Unidos.
Ninguno de los dos sufrió problemas de adaptación, rápidamente comenzaron a cultivar la finca donde viven. Sus cultivos son diversos, tienen durazneros, ciruelos, manzanos y plantas de vid. Les gusta la comida local pero destacaron que no hay restaurantes exclusivos para uno u otro tipo de comida, no hay comida china ni alemana, por ejemplo. “En todos los lugares vemos cosas similares”, aludieron, acostumbrados a la gran variedad que hay en todos los lugares del país del cual provienen. Aún así destacan que la comida es más segura en el sentido de que no se utilizan tantas hormonas de crecimiento a comparación de Estados Unidos. Tom y Christine compran sus frutas y verduras en COMERCO.
Tom fue aprendiendo poco a poco a trabajar la tierra y no dudó en incorporar sus conocimientos de ingeniería en el aprovechamiento del agua armando un novedoso sistema de riego que comparte con sus amigos. Además fabrica hornos solares y confeccionó una interesante máquina para cortar grandes troncos de leña a presión.
|
La máquina con la que Thomas corta leña
|
En su finca, los Bradley cuentan con tres empleados, uno de forma permanente y los otros dos son temporales pero trabajan casi durante todo el año. Como típico ciudadano estadounidense este hombre se abastece de los remates, subastas y distintas formas de intercambio a través de las cuales obtiene los elementos que necesita para inventar nuevas cosas, además de poder reciclar y reutilizar diferentes materiales.
|
El horno solar que Tom construyó de una bordelesa
|
El año en el que adquirieron la finca fue el mismo en el que aquel fuerte tornado arrasó San Rafael, especialmente la zona de Las Paredes, aún así el matrimonio superó aquel obstáculo y poco a poco fue entelando algunas hectáreas de su finca. Ellos también son vendimiadores y disfrutan de esta época del año tan particular para nuestra Mendoza.
Esta es una historia más, realizada a los Bradley quienes representan a cada una de las familias que eligieron la ruralidad de San Rafael como lugar donde pasar sus días.