ver más

Notas

Severo: "Dijeron que me deje de joder con el ferrocarril"

El testigo de la causa por el asesinato de Mariano Ferreyra declaró ante la fiscalía por su desaparición; el ex ferroviario llegó, golpeado y maniatado, a una remisería de Gerli.

Enrique Alfonso Severo, el testigo en el juicio por el crimen de Mariano Ferreyra que estuvo desaparecido durante 24 horas y finalmente fue hallado anoche en Gerli, terminó de declarar minutos antes de las 15, tras permenecer cerca de cinco horas en el Polo Judicial de Avellaneda para declarar ante la justicia.

Tras su declaración ante la Fiscalía 3 de Avellaneda, en avenida Mitre al 2600, el hombre salió y evitó contar a la prensa los detalles de su declaración. "No puedo decir nada, ya se van a enterar", sostuvo.

Sin embargo, fuentes allegadas al caso contaron a la agencia DyN que Severo habría declarado que permaneció todo el día secuestrado dentro de una camioneta y que los sujetos que se lo llevaron le dijeron que no se meta con el ferrocarril.

"Dijeron que me deje de joder con el ferrocarril. Que ni la policía, ni los derechos humanos, ni la Presidenta me iban a salvar", le habría dicho Severo a los funcionarios de la fiscalía que investigan su desaparición.

Según consigna DyN, el ex gerente ferroviario habría asegurado que estuvo toda la jornada "arriba de una furgoneta, boca abajo, tapado con frazada" y que el vehiculo sólo circuló unos 20 minutos cuando se lo llevaron y luego permaneció quieto todo el día hasta que a la noche lo liberaron.

Anoche, tres horas después de su aparición, en diálogo con los medios, el ex ferroviario, visiblemente consternado, indicó: "Me querían muerto. Alguien tiene que hacer algo. Si me tengo que ir del país me voy, dejo de joder". Y siguió: " Los delincuentes siguen actuando". Y agregó: "Es un mensaje para la Presidenta (Cristina Kirchner), no para mí. Hace tres años que no nos dan bola y las bandas siguen actuando"

Esta mañana, mientras era llevado a declarar custodiado por personal de la Policía Bonaerense, Severo llegó a decir en la puerta de su casa que no sabían quienes eran los responsables de su supuesto secuestro.

La aparición

Severo apareció en una remisería situada en la localidad bonaerense de Gerli, a pocas cuadras de su vivienda.La información fue comunicada a la familia del testigo, en tanto que el fiscal Elvio Laborde, a cargo de la investigación del hecho, se dirigió al lugar junto a policías del partido de Avellaneda.

El testigo fue liberado pasadas las 22 horas en la calle Clemenciau al 50, en Gerli, donde fue auxiliado por un vecino.

Severo se encontraba maniatado con precintos de plástico, vendado y con algunos golpes, luego de ser abandonado por un vehículo que aún no fue identificado.

Una vez refugiado por el vecino, Severo habría entregado dos números de teléfono pertenecientes a una remisería de su familia, desde donde finalmente fue escoltado por efectivos policiales y acompañado por allegados al hospital municipal de Avellaneda.

MOMENTOS PREVIOS

El fiscal José María Campagnolli, por indicación de la Procuración General de la Nación, investigaba la desaparición. Anoche,antes de que se conociera la noticia de la aparición, oficiales de la Brigada Antisecuestros de la Policía Federal se presentaron en la casa de Severo para llevar a la fiscalía a declarar a la esposa y al hijo de la víctima y justo en ese momento recibieron la llamada telefónica en la que señalaban que Severo estaba vivo.

Según dijeron investigadores del caso, la mujer no quería ir a la fiscalía. Los policías consultaron con el fiscal que indicó que le tomaran declaración allí, bajo juramento de decir la verdad. En ese momento, cuando iba a comenzar el interrogatorio, llamaron por teléfono para indicar que el testigo estaba sano y salvo.

"Con la experiencia que tiene Campagnolli en secuestros, esto no es común. Se está analizando la reacción de la mujer y el resto de las evidencias, pero no cierra como un secuestro", dijo a LA NACION una fuente que investiga el caso.

Testimonio

"Me fui a bañar y recibí la llamada", dijo su hijo Gastón al conocerse la noticia sobre la aparición de su padre. Y continuó: "Fuimos hacia la dirección que nos dieron, sin saber si estaba vivo o muerto. Él me dijo que se le cruzaron dos personas con una arma. No nos dijo mucho más, que le dieron un golpe en la cabeza. Perdió el conocimiento. Lo tuvieron desde anoche hasta hoy. Está deshidratado. No podía hablar mucho"

El perfil

Severo es un ex directivo de Ferrobaires, que se desempeñaba como gerente de área en las oficinas del edificio de Plaza Constitución. En 2009 fue suspendido y, según denunció, fue "echado a los tiros" por un delegado de la Unión Ferroviaria.

Si bien no fue testigo directo de los hechos ocurridos el 20 de octubre de 2010, cuando mataron a Mariano Ferreyra , su testimonio sería clave para establecer vínculos entre la Unión Ferroviaria y como se organizó la patota que asesinó al militante del Partido Obrero.

El 21 de octubre de 2010, un día después del crimen de Ferreyra, Severo se denunció que su casa había sido baleada a las 3.35 de esa madrugada. Severo adjudicó el ataque a "las patotas de Alberto Trezza, que maneja Ferrobaires desde las sombras".

Fuente: lanacion.com.ar