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Notas

Pesificación, Ley de Medios y Venezuela: kirchnerismo en estado puro

La semana que terminó mostró al Gobierno recuperando la ofensiva en materia política. El ensayo de Capitanich con los bonos, la ofensiva por el llamado "7D", y la re-reelección de Chávez le devolvieron vigor al oficialismo. La novela de la Fragata Libertad
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Si hay algo que pocos pueden negar es que el kirchnerismo se siente más cómodo cuando se para en el centro del ring e impone el ritmo de la pelea. Desde la época de Néstor Kirchner, al Gobierno le gusta tener las riendas cortas de la coyuntura política, dominar los hilos de la contienda.
 
Metáfora boxística aparte, después de algunas semanas en las que sufrió los coletazos de las protestas callejeras, sumado a un alto protagonismo (al menos mediático) de Mauricio Macri y José Manuel de la Sota, dos potenciales rivales para el 2015, el oficialismo recuperó el dominio de la agenda de temas, y obligó a un repliegue opositor, sumido en internas cada vez más pequeñas.
 
El amigo Chávez
 
La semana arrancó con un guiño con sabor caribeño. Venezuela era para buena parte de la oposición argentina una gran oportunidad. Más allá de lo que en términos geopolíticos podía significar una derrota de Hugo Chávez para la región, varios dirigentes viajaron a tierras bolivarianas en búsqueda de un "caprilazo".
 
Y es que por primera vez, un dirigente unía detrás suyo a toda la oposición a Chávez, y llegaba a los comicios con posibilidades aparente de ganar. Pero nada de eso ocurrió. Henrique Capriles quedó a más de 10 puntos del caudillo bolivariano, y con algún papelón incluido, la comitiva argentina anti K volvió con las manos semivacías.
 
Como consuelo queda el ejemplo concreto de que algunos sectores pueden llegar a confluir en materia electoral. Para eso, los egos personales deberán dar paso a programas de gobierno concreto, transparente, que seduzca al electorado más allá de los nombres propios.
 
Más allá de los análisis opositores, el nuevo triunfo de Chávez le dio tranquilidad al gobierno argentino. Venezuela se ha convertido en uno de los principales socios políticos y económicos para el país. Y si bien nadie lo dirá en público, que el bolivariano haya sido ratificado en las urnas es un gran sustento para quienes sueñan con "Cristina 2015".
 

Chaco, ¿la punta de lanza?
 
En materia económica, la noticia de la semana la dio Jorge Milton Capitanich, uno de los gobernadores más leales al Gobierno nacional. Días atrás, el Ejecutivo provincial decidió cancelar con pesos al tipo de cambio oficial una cuota de un bono en dólares. Resultado: malestar e incertidumbre en los mercados, que "castigaron" al país con una fuerte baja en los bonos soberanos.
 
La explicación del propio Gobernador abrió más interrogantes: ante las políticas cambiarias del gobierno central, la Provincia recurría a una normativa del Banco Central, que admite el pago en pesos de aquellos bonos bajo legislación nacional. Así, Chaco evitaba caer en el tan temido default.
 
Más allá de allá de las explicaciones técnicas, la señal que dio el Chaco fue clara: ante la falta de dólares, la ley avala el pago en pesos. Conclusión: una pesificación de echo en un sector clave de la economía.
 
Si bien desde la Nación y desde otras provincias aclararon que afrontarán las obligaciones pactadas en dólares con esa moneda, resulta difícil imaginar que la decisión del Chaco haya sido intempestiva, sin consulta previa. Y el propio Capitanich utilizó un argumento que ya ha sido usado por la propia Cristina Kirchner: "Nosotros no producimos dólares".
 
 
 
Ley de Medios, conflicto judicial
 
Parece ser la "madre de todas las batallas". La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, de cuya sanción se cumplió 3 años la semana pasada, marcará en buena parte el termómetro político hasta el 7 de diciembre. Ese día entrará en plena vigencia el artículo 161 de la norma, que obliga a las empresas periodísticas a desinvertir en el plazo de un año, para adecuarse así a lo que obliga la ley.
 
El creciente conflicto entre el Gobierno y el Grupo Clarín, que rechaza por inconstitucional ese artículo, se trasladó a la Justicia, con acusaciones cruzadas que llevó a suspender tres veces la sesión del Consejo de la Magistratura que debía definir los candidatos para ocupar distintos juzgados comerciales y civiles. Uno de ellos, el que tiene a cargo la causa por la Ley de medios.
 
Al mismo tiempo, la disputa provocó la renuncia de quien había sido desginado como juez subrogante en la causa. El magistrado Raúl Tettamanti adujo "violencia moral" al presentar su dimisión.
 
En su reemplazo, la Cámara Civil y Comercial designó al juez Raúl Torti, a quien el Gobierno recusará por haber fallado en una causa a favor de Fibertel, una de las empresas del Grupo Clarín.
 
Mientras tanto, la puja se juega fuerte en el terreno político. El kirchnerismo defiende la ley como una de sus principales banderas democráticas. La oposición, en cambio, acusa al Gobierno de buscar acallar las voces críticas, y promover el relato único. Un escenario que pone en fuerte crisis la independencia que debería tener el Poder Judicial.
 

Un "naufragio" en aguas africanas
 
Si la semana no fue "perfecta" en términos políticos para el Gobierno fue por la confirmación de la Justicia de Ghana de que mantendrá retenida la Fragata Libertad, debido a una presentación judicial de tenedores de bonos argentinos que no entraron al canje de deuda.
 
Con 12 días encallada en el puerto de Tema, cerca de la localidad de Accra, la nave insignia de la Armada Argentina sufre las consecuencias de lo que para muchos fue un grave error estratégico.
 
Se sabe, los denominados "fondos buitres" buscan todo tipo de artilugios para intentar cobrar lo que ellos consideran que les corresponde. Y Ghana es, en términos geopolíticos, un país que le sienta muy bien a esos sectores.
 
Colonia británica hasta 1957, las últimas reformas económicas convirtieron a ese país en uno de los principales paraísos fiscales del mundo. Tierra fértil para las demandas de los grupos que representan a los "fondos buitres".
 
La decisión de la Justicia ghanesa obligó a la Cancillería argentina a enviar una misión para destrabar el conflicto. Desde el ministerio que encabeza Héctor Timerman consideran como "ridícula" la medida, y confían en liberar la nave para que siga con su recorrido.
 
Así, y más allá de ese "pequeño naufragio", la semana transcurrió al son del kirchnerismo, y volvió a colocar a la oposición a la defensiva. En épocas de fuertes turbulencias, no es poco para el oficialismo, que aspira a cerrar el año parado en el centro del cuadrilátero.