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Notas

Vendimia y actuación: la pasión de Francisco Carrasco

El actor chileno, que tantos aplausos consiguió el año pasado por su rol protagónico en Road July, es una vez más el director de actores de la Fiesta de la Vendimia. Esta vez, la puesta en escena combina magia, energía y los tintes clásicos de la tradición vendimial.

Francisco Carrasco se define como un apasionado de la Vendimia. Su experiencia vendimial se remonta a su llegada a nuestra provincia, de su Chile natal. “Llegué a Mendoza en el ’99 y comencé a trabajar como actor en la fiesta. En el 2009 tuve la posibilidad de dirigir, lo mismo que el año pasado”. Esta edición de la Vendimia, con Alejandro Grigor como director general, redobla su apuesta y Francisco vuelve a estar a cargo de los actores, una tarea que él define como “difícil, pero genera un gran sentido de pertenencia”.

La producción de este año expondrá 180 actores en escena, fusionados en un espectáculo coreográfico, donde la narrativa fluye a partir de números musicales, como es clásico de la tradición artística vendimial. “Muchos actores ya han trabajado en la fiesta, por lo que contamos con un grupo fijo, pero todos los años aparecen nuevas caras”, comenta Francisco. “La Vendimia es, para muchos actores, el trabajo más fuerte del año. Las políticas culturales para generar espacios artísticos en la provincia son pobres, muchas salas de teatro han cerrado, objetivamente hay pocos escenarios para desenvolverse”.

Los colores se perdieron en la edición 2012

Lo imprescindible en un artista vendimial es la energía, una conciencia del propio cuerpo y poseer habilidades para trabajar en masa. “En las fiestas tradicionales no hay actuaciones puntuales, las representaciones son numerosas y el principal concepto de la Vendimia es lo coreográfico”, explica el director de actores.

La historia de este año combina personajes mágicos, efectos especiales fuera de lo común y una estructura escenográfica novedosa. La trama es clara, simple. “El protagonista es un personaje omnipresente que ha perdido sus colores y necesita encontrarlos. Claramente es una analogía a los valores que tenemos como sociedad. Este personaje se embarca en un viaje en el tiempo y encuentra a su paso personalidades, hitos, fenómenos que hacen a la historia mendocina”.

El equipo vendimial artístico trabaja siempre en grupo, nadie toma decisiones aisladas. Sin embargo, Francisco reconoce que todos tienen posibilidad de participación y todas las propuestas son escuchadas. “El director de coreografía, Marcelo Rosas, tiene mucha apertura y siempre busca lograr un equilibrio entre actores y bailarines”. 

La visión clásica busca creación

“No se puede innovar tanto en la fiesta de la Vendimia. Tiene una línea y un patrón tradicional, pero siempre se pueden hacer nuevos lineamientos sobre las bases. De todas formas, la gente quiere ver los detalles típicos de Mendoza, las dimensiones clásicas”, comenta Carrasco, pero advierte que no puede adelantar más detalles de la fiesta, hasta su irrupción en el calendario vendimial. “Tengo mucha valoración del trabajo del actor y sobre todo del avance que se ha logrado. Hace años uno sólo podía hacer de duende, de hortaliza, de lechuga…creo que hemos evolucionado en ese aspecto. Hoy en día los artistas llegan a los castings con mucha más preparación que en años anteriores, por ende la producción se vuelve cada vez más exigente”.

Francisco reconoce que la tarea es ardua, pero él se desempeña como si estuviera preparando una obra de teatro pequeña a nivel mayor. “El año pasado trabajamos con mucho orden, con una precisión admirable. Luego de los conflictos con los artistas, poder volver a escena es una suerte de revancha.”

En referencia al polémico episodio que se vivió en los escenarios en 2011, Carrasco aclara que para él, es una cuestión de “borrón y cuenta nueva”. Ningún artista menciona el tema del dinero y nadie desistió de participar en Vendimia luego del conflicto. “Al contrario, se presentaron más personas”. Para Francisco, el espectáculo debe continuar.

 

Producción periodística: Danila Bragagnini