Notas
Así vivió el enviado de MDZ los primeros días del Mundial
Sólo dos días de competencia han pasado de la séptima edición de la Copa del Mundo de Rugby. Entre viernes y sábado se jugaron cinco partidos de los 46 que tendrá este Mundial. Nueva Zelanda vive el momento deportivo más importante de su historia.
Lo mejor de este exótico evento comenzó el viernes. El punto de partida hacia el Eden Park antes de la inauguración estuvo en el centro de la ciudad, el viaducto, lugar donde concurren los residentes locales cuando hay un evento de alta importancia. Estuvo superpoblado, 12 mil almas participaron de actos artísticos, música en vivo, comidas y momentos agradables compartiendo todas la misma pasión.
El mismo estuvo colmado de gente de todas las nacionalidades. Los Aucklanders coparon todos los lugares de la vía pública con su tradicional haka, uno de ellos desfiló por Queens Streets arengando a todos los presentes, hasta hubo duelos de haka entre los ocasionales rivales de Nueva Zelanda y Tonga.
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La Copa del Mundo tuvo su esperada ceremonia inaugural, más de mil artistas en escena colmaron las expectativas de los más de 60.000 espectadores, la fiesta fue la mejor lograda en la historia de los Mundiales, conjugó todos los adjetivos justos y necesarios para amalgamar un momento único en la historia del país anfitrión.
Treinta minutos exactos de arte e historia mezclados con la modernidad de nuestro rugby, donde pudo observarse una ceremonia muy apasionada y atrapante de principio a fin, el desenlace lo tuvo como protagonista a un niño y al gran Jonah Lomu antes de que ingresara al campo una réplica de la Copa Webb Ellis.
Claro que el color de ese día fue más rojo que negro, el rojo intenso fue provisto por la gran cantidad de Tonganos que alentaron y bailaron sin parar toda la noche, hasta festejando los tries de los All Blacks.
Ocasionales argentinos vivieron la fiesta a la previa del inicio de la Copa, sin embargo se pudo ver un par de puñados de hinchas nacionales en las tribunas del mítico estadio.
La noche de ese viernes se hizo muy tarde y la ciudad no paró un instante hasta recibir los primeros rayos del sol del sábado; jóvenes de todo el mundo colmaron las calles en una divertida, con varios excesos, primera jornada del evento más importante en la historia de Nueva Zelanda.
Ocasionales argentinos vivieron la fiesta a la previa del inicio de la Copa, sin embargo se pudo ver un par de puñados de hinchas nacionales en las tribunas del mítico estadio.
La noche de ese viernes se hizo muy tarde y la ciudad no paró un instante hasta recibir los primeros rayos del sol del sábado; jóvenes de todo el mundo colmaron las calles en una divertida, con varios excesos, primera jornada del evento más importante en la historia de Nueva Zelanda.
