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Notas
Los reductores de velocidad y la queja de los vecinos
Treinta mil pesos habria costado la obra primaria que el Municipio construyó y que los vecinos exigieron que se sacara porque “causaba más accidentes de los que prevenía”. Fijate ahora que están haciendo.
Sobre la intersección de calle Las Heras e Irene Curie se colocó un reductor de velocidad pero luego los vecinos pidieron que se sacara porque “causaba más accidentes de los que prevenía”.
La esquina que conforma esa céntrica intersección, donde según un vecino del lugar “frecuentemente ocurren accidentes que involucran todo tipo de rodados: bicicletas, autos, motos y peor cuando pasan los camiones”, (tal como ocurrió tiempo atrás cuando una joven perdió la vida al ser arrastrada por un acoplado) requería una medida de seguridad vial.
Allí se construyó un reductor de velocidad “experimental”, y como toda obra pública representa el desembolso de dinero del Estado, (en este caso un monto aproximado de 30 mil pesos). Dicho reductor fue un verdadero “sinsentido” de acuerdo a los dichos de otro vecino consultado, quien empezó a enumerar la cantidad de accidentes que provocó la nueva construcción. “No entendemos qué es lo que quisieron hacer con esa construcción, que formaba una especie rampa. Una vez un auto no vio esa rampa y prácticamente voló por el aire”, ejemplificó el residente de la zona.
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Situación similar le tocó vivir a un motociclista que ante la sorpresa del reductor “se abatató al encontrarse con esa rampa y su reacción hizo que terminara cayendo al suelo”.
El mismo vecino agregó que “si nosotros no reclamamos, eso no lo sacaban más y los accidentes iban a seguir ocurriendo”. Señaló que “se pueden hacer otras cosas como los ‘pianitos’ que están construyendo ahora, pero si no lo señalizan bien va a ser más de lo mismo. Además parece que van a ser hasta la mitad de la calle, entonces los autos no los van a respetar y los van a esquivar”.
Por otro lado se lamentó de que la Municipalidad haya gastado cuantiosos fondos para que lo que construyeran no sirviera para nada. “Esa plata la podrían haber usado para mejorar la calle Curie, donde el pavimento se está rompiendo desde hace tiempo; con los bordes del asfalto que son un peligro para los ciclistas, porque por acá pasa mucha gente en bicicleta y tiene que ir zigzagueando por el asfalto roto y los autos siempre tienen que ir esquivando los pozos”, enfatizó con preocupación el vecino. Mencionó también que la situación es de gravedad a lo largo de la toda esa arteria, “no creo que con estos nuevos “pianitos” se solucione”, concluyó.