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Notas

Versiones contemporáneas del arte geométrico

La Geometría le ha dado las líneas generales al mundo en que vivimos. En el Museo Municipal de Arte Moderno de Mendoza, hasta el 5 de junio, se exhiben obras de tres generaciones de artistas: Mario Farías, Miguel Gandolfo y Sebastián Barrera, apoyadas en principios derivados de la Geometría, con gran protagonismo dentro del Arte. También podés leer esta nota en la edición n° 77 de Revista Club House.

La Geometría y el Arte tienen una relación de muchos siglos. Antiguas culturas de todo el mundo han encontrado, en las leyes de la primera, un orden para entender a la Naturaleza, que han trans- fer ido mediante procesos de metaforización al Arte. Debajo del Partenón o del Machu Pichu hay una trama invisible que los organiza, que fija el lugar exacto en el que algo tiene que estar. Igual sucede con las catedrales góticas o la Mona Lisa. Muchos estudios relacionados con estas obras han desnudado su estructura geométrica.

Miguel Gandolfo. Serie Nudos. 2010 
Madera ensamblada y policromada.
Ahora bien. A comienzos del siglo XX se produjo un proceso de cambio profundo dentro del Arte, una introspección tanto conceptual como del lenguaje. De esta mirada hacia adentro va a resultar que, progresivamente, eso que era una estructura subyacente, algo que estaba debajo de lo visible, aflore hasta ser el contenido de la obra. Es decir, la estructura se va convirtiendo en la forma final, en el objeto de la obra de arte. Así, primero Cezzane, luego los cubistas, pasando por diferentes procesos, llegaron a las formas más extremas del Arte Geométrico.

Lo invisible, lo que rige a la Naturaleza sin que pueda percibirse a simple vista, lo que está debajo del aparente caos vital, sale a la superficie. El esquema que da orden es ahora lo que se nos presenta. La imagen se despoja de sus detalles, de sus anécdotas, de sus particularidades, para sintetizarse en una estructura esencial.

Sebastián Barrera. Fragmentos
de revistas en madera. 85 x 55 cm.
En la Arquitectura este asunto es más que evidente. Los edificios previos a este proceso estaban decorados e intervenidos con gran cantidad de detalles que desdibujaban su estructura. Los edificios modernos, en cambio, sus muebles, ventanas, alfombras, se rigen por líneas geométricas desnudas que pretenden fortalecer la expresión de la misma. Se puede adivinar perfectamente cómo es el sistema de construcción porque está expresivamente expuesto a la vista.
La Geometría entonces le ha dado las líneas generales al mundo en que vivimos. Casi todo es ahora geométrico y ortogonal.

Sebastián Barrera. Papel
de diario
plegado en marco
de
madera. 85 x 85 x 6 cm.
Los artistas argentinos de los años cincuenta encontraron en este lenguaje un punto de referencia para su trabajo y también para entender parte del arte incaico, cuyas imáge nes escuetas se enmarcan fácilmente en estos principios. Así se inició una tradición de investigación alrededor de las formas geométricas en la Argentina que no ha perdido vigencia, razón por la cual estamos hablando de “versiones contemporáneas del arte geométrico.”

Por estos días, los artistas mendocinos Mario Farías, Miguel Gandolfo y Sebastián Barrera, han reunido obras de sus tres generaciones que se apoyan en los principios derivados de la Geometría, y su protagonismo dentro del Arte, que serán exhibidas en el Museo Municipal de Arte Moderno de Mendoza hasta el 5 de junio.

Sebastián Barrera. Revistas
en marco de madera.
85 x 40 x 10 cm.
Mario Farías, con una propuesta de constructivismo expresionista, presenta esculturas suspendidas, realizadas con restos de objetos que, en su forma original, respondían a las leyes de la ortogonalidad. Con ellos crea una estructura imposible, retorcida, barroca, etérea. La masa ha desaparecido y su invisibilidad deja al desnudo sólo aquello que la delimita. Líneas, planos sueltos, arrugados, que han perdido su función de cubrir para simular una masa. Estos objetos reversionan una idea sobre la estructura y la Geometría.

Miguel Gandolfo, en cambio, exhibe un conjunto de esculturas de rasgos arquitectónicos. El plano y la ortogonalidad están aquí potenciados al máximo, fortalecidos por un color que los individualiza. Se ubican en el borde entre el mueble y la maqueta. Hay a la vista principios constructivos que, antiguamente, estaban pensados para quedar ocultos, como el ensamble por ejemplo. Estas esculturas, de rasgos MADI, se desbordan en una acumulación de formas y colores que las liga a un barroquismo propio de la saturación de la idea constructiva.

Mario Farías. Varillas de madera, papel
metálico, chapa, bisagras, esmalte
sintético. 126 x 93 x 85 cm.
Miguel Gandolfo. Caja roja.
MDF ensamblado
y policromado. 2010.

Sebastián Barrera, joven artista, propone una serie de imágenes, producto de dar un orden estricto a una serie de elementos que forman parte de un todo desordenado y caótico. La información visual publicitaria circula por muchas vías y de manera veloz. El artista la saca de contexto y la refuncionaliza. Crea pequeñas partes regulares, como cuentas de un collar, que luego ensambla dando origen a estos objetos, cuya relación con la Geometría salta a la vista. Hay en estas obras una fuerte expresión de aquel orden subyacente, exhibido en todo su esplendor.