Notas
Tercer escritor chileno galardonado con el Premio Cervantes
Nicanor, a sus 97 años, es el tercer escritor chileno que recibe el Premio Cervantes de parte del Ministerio de Cultura de España. Nicanor se destaca por haber innovado con el término “antipoesía”, que llegó a destacarlo mundialmente y hacerlo merecedor de diversos premios como Juan Rulfo, Konex y la postulación al Nobel de Literatura en tres ocasiones.
Fue su nieto Cristóbal quien le dio la noticia acerca del premio, el cual será entregado el 23 de abril próximo. “Hablar con mi abuelo es como ir a la Universidad”, expresó el niño ocurrente, quien actualmente es un joven de 19 años. Parra esperará la llegada de abril para decidir si viajará o no a recibir el premio que consta de 125.000 euros y cuyo acto será presidido por el Rey de España, Juan Carlos I.
El Premio Cervantes se otorga desde el año 1976 en España constituyéndose en el mayor galardón que un escritor de Latino o Iberoamérica pueda recibir.
A continuación, una obra del escritor:
Defensa del Árbol
Por qué te entregas a esa piedra
Niño de ojos almendrados
Con el impuro pensamiento
De derramarla contra el árbol.
Quien no hace nunca daño a nadie
No se merece tan mal trato.
Ya sea sauce pensativo
Ya melancólico naranjo
Debe ser siempre por el hombre
Bien distinguido y respetado:
Niño perverso que lo hiera
Hiere a su padre y a su hermano.
Yo no comprendo, francamente,
Cómo es posible que un muchacho
Tenga este gesto tan indigno
Siendo tan rubio y delicado.
Seguramente que tu madre
No sabe el cuervo que ha criado,
Te cree un hombre verdadero,
Yo pienso todo lo contrario:
Creo que no hay en todo Chile
Niño tan malintencionado.
¡Por qué te entregas a esa piedra
Como a un puñal envenenado,
Tú que comprendes claramente
La gran persona que es el árbol!
El da la fruta deleitosa
Más que la leche, más que el nardo;
Leña de oro en el invierno,
Sombra de plata en el verano
Y, lo que es más que todo junto,
Crea los vientos y los pájaros.
Piénsalo bien y reconoce
Que no hay amigo como el árbol,
Adonde quiera que te vuelvas
Siempre lo encuentras a tu lado,
Vayas pisando tierra firme
O móvil mar alborotado,
Estés meciéndote en la cuna
O bien un día agonizando,
Más fiel que el vidrio del espejo
Y más sumiso que un esclavo.
Medita un poco lo que haces
Mira que Dios te está mirando,
Ruega al Señor que te perdone
De tan gravísimo pecado
Y nunca más la piedra ingrata
Salga silbando de tu mano.