Notas
Diputados provinciales en crisis; menú surtido
La votación para tratar un proyecto que busca desadherir a la Ley Nacional de Promoción Minera, terminó con el justicialista Jorge Tanús y el radical Roberto Infante acusándose mutuamente de haber querido dirimir las diferencias a trompadas.
La discusión comenzó cuando el justicialista Alberto Recabarren levantó la mano para protestar por lo que, suponía, había sido un engaño. Quería reconsiderar su voto afirmativo para el tratamiento de un proyecto de ley impulsado por Patricia Gutiérrez para que Mendoza desadhiera a la Ley Nacional de Promoción Minera y establezca sus propias reglas de juego económicas en este tema.
El diputado malargüino aseguró que votó a favor sin querer y sin saber de qué se trataba lo que planteaba Gutiérrez. Sugirió que hubo deslealtad por parte de la oposición. El volumen de las voces fueron en aumento, se escuchó la frase “mala leche”, y ese fue el principio del fin.
Todo ocurrió sobre el final de una larga sesión en Diputados. El presidente de la Cámara Baja, Jorge Tanús, había salido del recinto para dar una nota periodística y el debate había quedado a cargo del radical Roberto Infante.
En ese momento, comenzaron a votarse los proyectos con despacho que serán tratados en la sesión de la semana que viene. Y entre todas las presentaciones, aparecía la de Gutiérrez, con prioridad para ser votado con o sin despacho.
Cuando se puso en consideración, y según la versión taquigráfica, Racabarren consultó de qué se trataba. Y Patricia Gutiñerrez respondió con el número del expediente. Sólo después de darse por aprobado, y tras la insistencia de Racabarren, se leyó el título del proyecto.
Cuando los diputados oficialistas cayeron en gracia, se sintieron timados. Tanús ya estaba de vuelta e invitó a Infante a asumir nuevamente la presidencia para remediar el supuesto error.
A partir de ese instante, las versiones son disímiles. Infante y Tanús se acusaron mutuamente de haberse insultado y de haber invitado a su contrincante a dirimir las diferencias a las trompadas. También los dos aseguraron haber reaccionado con calma a la provocación del oponente, y que gracias a eso no se consumó un papelón institucional.
Lo concreto es que el nivel de discusión fue tal, que se levantó la sesión y se dio por terminada. Por ahora, el proyecto de Gutiérrez será tratado la semana que viene. Aunque para Tanús se trató de un error que deberá ser corregido en estos días.
Cuando los diputados oficialistas cayeron en gracia, se sintieron timados. Tanús ya estaba de vuelta e invitó a Infante a asumir nuevamente la presidencia para remediar el supuesto error.
A partir de ese instante, las versiones son disímiles. Infante y Tanús se acusaron mutuamente de haberse insultado y de haber invitado a su contrincante a dirimir las diferencias a las trompadas. También los dos aseguraron haber reaccionado con calma a la provocación del oponente, y que gracias a eso no se consumó un papelón institucional.
Lo concreto es que el nivel de discusión fue tal, que se levantó la sesión y se dio por terminada. Por ahora, el proyecto de Gutiérrez será tratado la semana que viene. Aunque para Tanús se trató de un error que deberá ser corregido en estos días.