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Notas

Emperatrices del vino

Cuatro de las mujeres con mayor protagonismo en la industria del vino relatan cómo se desarrollaron en sus profesiones y cuál fue el camino que recorrieron para llegar a ocupar cargos importantes. Además hablan de sus proyectos personales y de los factores que han influido para que hoy la mujer haya obtenido un lugar de privilegio tanto en el ámbito empresarial como en el mercado de consumo.

La mayoría de ellas afirma haber descubierto su pasión por el vino desde temprana edad y todas concuerdan que durante el camino recorrido nada les fue fácil. Apasionadas por su trabajo y orgullosas de su género, no dudan en afirmar que el lugar preponderante que hoy ocupa la mujer en todos los ámbitos de la vida social no es algo casual y que responde, en gran medida, a la inmensa capacidad que poseen para desempeñarse y desarrollar eficientemente tareas relacionadas con el trabajo o el cuidado de la familia.

Muchas cosas han cambiado en este sector en el que por mucho tiempo fue el hombre la única voz autorizada. Sin embargo, como resultado de la permanente capacitación y la esforzada dedicación por el trabajo que caracteriza a las mujeres, muchas de ellas hoy ocupan un rol destacado y son responsables indiscutidas del gran desarrollo que ha experimentado en el último tiempo la vitivinicultura, no sólo en  nuestra provincia sino también en cada lugar del mundo donde se desarrolla la producción de vinos.  Conocé qué hacen y cómo piensan estás verdaderas emperadoras de nuestra industria madre.

Susana Balbo / Lic. en Enología, Co propietaria de Bodega Dominios del Plata y Presidenta de Wines of Argentina

"Siempre di lo mejor que podía en cada ocasión"
Empecé a estudiar Enología como un paso previo a poder salir de Mendoza (cuando tuviera edad suficiente y así obtener el permiso de mis padres) e ir a Bariloche al Instituto Balseiro para seguir la carrera de Física Nuclear. En esos años los profesores que me tocaron fueron verdaderos maestros, apasionados por la enóloga y ellos despertaron en mí la vocación que hasta ese momento estaba dormida. Mi trayectoria en este maravilloso mundo del vino ha sido un largo camino caracterizado por el trabajo duro y responsable en el que siempre di lo mejor que podía en cada ocasión. Muchas veces tuve experiencias muy desgastantes y con muchas frustraciones por los obstáculos que se presentaban, no obstante siempre encontré la energía y el incentivo para perseverar y finalmente alcanzar los objetivos que perseguía.

Es cierto que actualmente hay cada vez más casos de mujeres que han tenido éxito en su desempeño como profesionales en varias áreas de la industria vitivinícola. Por esto quiero creer que es una tendencia que va a mantenerse. Lo que sucede que este éxito va acompañado de muchos renunciamientos y a veces la elección es muy difícil. Hace falta mucho apoyo de la familia y mucha convicción, no sólo para llegar sino para poder mantenerse.

No podría sintetizar qué es lo que más me apasiona de este mundo porque siento que me gusta todo. Pero sin dudas tiene un lugar muy especial el hecho de poder trabajar con gente que comparte la misma pasión, siempre nos sentimos cómodos entre nosotros sin importar el lugar del mundo del que se trate.

Con respecto al creciente interés de la mujer por el vino, pienso que es porque las mujeres somos muy curiosas y creativas y nos gusta participar de todo lo relacionado a la cultura y la sociedad, donde el vino tiene un rol muy destacado posicionándose como una expresión muy sofisticada de la misma. El vino es un digno embajador de cada zona y país de producción y las mujeres no queremos quedarnos atrás en las tendencias mundiales.


Sylvia Bianchi / Vicepresidente de “Bodegas Casa Bianchi”

"La contribución de la mujer se está viendo y dará muy buenos resultados"
Como hija y nieta de bodegueros el mundo del vino es mi mundo. Me apasiona desde que era pequeña y jugábamos con mis hermanos entre toneles y en las fincas. Mi rol dentro de la empresa es ejercer y acompañar a mi familia en la conducción del directorio de la bodega. Dentro de las múltiples actividades a mi cargo tengo una especial afición por el trabajo cultural y social que realiza nuestra Fundación en ayuda de la comunidad. Para mí la vinculación del vino con el arte y la cultura es fundamental no sólo para brindar un valor agregado a la imagen del vino entre los consumidores sino porque fundamentalmente expresa un “sentir” y una “pasión” que caracteriza a los que estamos enraizados en el mundo del vino desde muchas generaciones.

Creo que año a año las mujeres vamos tomando mayor protagonismo  en el mundo de los negocios, no es una tendencia que se dé sólo en la vitivinicultura, donde hay muchas mujeres reconocidas por su cualidades como enólogas o por llevar adelante empresas sino que afortunadamente las mujeres hemos ido demostrando nuestras capacidades de organización y liderazgo.

El creciente interés de la mujer por el vino es a causa del protagonismo de la mujer en diferentes áreas y además, en forma recíproca el mundo del vino también le ha dado su lugar. No nos olvidemos de los vinos suaves y amables, o dulces, pensados para la mujer. Sin embargo, es bueno aclarar que el gusto femenino no se agota en eso por supuesto…la mujer cada día más gusta de vinos más complejos, pueden ser varietales o blends, con madera,  o jóvenes y frutales pero cada vez se hace mas difícil hablar de géneros cuando pensamos en los consumidores…es un arte y un placer que no reconoce géneros.

Por ejemplo, tenemos muy buenas críticas de vinos en nuestro país y en el exterior, tenemos muy buenas enólogas, en fin, creo que la contribución de la mujer a este mundo del vino se está viendo y dará muy buenos resultados.

Adriana Martínez  / Lic. en Enología, Propietaria de Mythos Argentina Wines y Docente de la Facultad de Enología

"La mujer ha conquistado el mundo del vino a base de profesionalismo"
Mis primeros pasos en esta industria comenzaron cuando egresé de la Facultad de Enología Don Bosco. Luego comencé a trabajar como enóloga en una bodega en la cual estuve varios años y donde me di cuenta que realmente había elegido acertadamente mi profesión y que además había descubierto mi verdadera vocación y pasión por el vino. Aquí pagué de alguna forma mi derecho de piso, porque como en cualquier profesión, la competencia en este sector es muy intensa. Algunos años después decidí comenzar con un emprendimiento para desarrollar una línea propia de vinos de alta calidad y esto es lo que vengo haciendo desde hace diez años con Mythos.

Durante este tiempo he podido volcar toda mi capacidad en la elaboración de vinos desde el trabajo en viña hasta el diseño de la imagen y su comercialización. Para mí son verdaderas obras de arte. Son muchas cosas las que me apasionan del mundo del vino, pero si duda que el hecho de poder interpretar el mensaje  del fruto de una planta  y poder transformarlo en una bebida tan compleja y que puede dar tanto placer. Considero al vino como una bebida que une o como un lenguaje universal porque este mensaje es interpretado y disfrutado por personas de diferentes lugares y culturas del mundo.

La intervención de la mujer en el ámbito vitivinícola ha sido muy importante, sea en el área cultural como es el caso de la vendimia, en el viñedo o en la bodega haciendo tareas administrativas o de laboratorio. También se ha destacado en el área de sommeleria, periodismo y comercialización.  Pero sin duda ha tenido mucha injerencia en el ámbito de la investigación y la ciencia donde se ha desarrollado con un alto profesionalismo. 

La mujer siempre ha estado presente en este sector tan importante pero reconozco que es más reciente su vinculación con cargos jerárquicos. Actualmente son pocas las que se desempeñan en puestos directivos porque este campo ha pertenecido siempre a un universo netamente masculino. Hecho que para mí tiene que ver con una cuestión cultural. A pesar de ello,  hoy posee un papel destacado al cual ha accedido mediante mucho esfuerzo y tesón por lo tanto su rol va ir creciendo con mucha fuerza en el transcurso de este siglo, no sólo a nivel local sino también a nacional e internacional.

En cuanto a su mayor interés como consumidora, la causa reside en que son las mujeres las que siempre terminan administrando o eligiendo lo que se consume en el hogar. También son más curiosas y tienen un gran gusto por los detalles. 

Andrea Marchiori / Lic. en Enología, Responsable de viñedos y socia de Bodega Viña Cobos

"Es una profesión atrapante de la cual es muy difícil salir"
Mi conexión con el mundo del vino comenzó desde muy chica. Crecí prácticamente en una finca y creo que ahí desarrollé mi vocación.  Desde entonces y hasta ahora todo en mi vida ha sido mucho trabajo y esfuerzo en casi todas de las etapas, pero siempre con la seguridad de haber dejado algo bueno en cada lugar recorrido.

Debo admitir que para mí esta experiencia ha sido muy enriquecedora, sobre todo en el plano personal, ya que por suerte siempre estuve en lugares donde se apreciaba y consideraba mi trabajo por lo que era dejando de lado el preconcepto de si hombre o mujer.

Igualmente creo que hoy es mucho más común y está más aceptado el hecho de ver a una mujer trabajando plenamente en la bodega o en la viña misma.

En referencia al mayor protagonismo femenino en este ámbito, creo que ha sido gracias al trabajo de algunas mujeres que hoy son verdaderos referentes. Y esto no tiene nada que ver con un hecho aislado, por el contrario, creo que es una tendencia que va afirmándose con el paso de tiempo, no sólo en el campo de la enología, sino en todas las áreas donde la mujer ha ido ganando protagonismo.

Entre las cosas que más me apasionan de mi trabajo está la hermosa sensación que me  produce caminar por el viñedo. Es una de esas cosas que realmente te conectan con la tierra. También disfruto mucho entrar en la bodega y sentir el aroma tan particular en la sala de barricas. De estás sensaciones creo que proviene el creciente interés de la mujer por el vino.

Me parece que es un mundo atrapante del cual una vez que se descubre es muy difícil dejar. Además hay cosas por aprender todo el tiempo especialmente para las mujeres, que en muchas oportunidades, somos las que decidimos qué vino vamos a servir en nuestra mesa y por eso cada vez nos interesa conocer más.