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Notas

No podrán robarnos los sueños ni el compromiso

Este fin de semana fuimos una víctima más de la inseguridad. Un grupo de ladrones con datos muy precisos, entraron en la redacción de nuestro diario y nos robaron toda la infraestructura tecnológica. Pero sólo se llevaron nuestras herramientas, no podrán con nuestros sueños y nuestro compromiso.
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Sólo quien lo ha sufrido sabe lo que significa entrar en el lugar en el que uno vive o trabaja y encontrarlo totalmente devastado y sin las cosas que para quien las roba, sólo tienen el valor que les paguen los reducidores, si es que consiguen venderlas, pero para las víctimas, nosotros en este caso, valen mucho más de lo que el mercado ofrece por ellas.

Un grupo de ladrones, que evidentemente tenía datos muy precisos sobre todo lo que había en el diario, entraron en la madrugada del domingo en nuestra redacción y se llevaron todo lo que puede usarse en un diario digital. Computadoras, teléfonos, cámaras digitales, en general, todo lo que sirve como herramienta para plasmar nuestro trabajo en las pantallas de nuestros lectores.

Un pequeño detalle quedó como anécdota, ya que en uno de los escritorios de donde sacaron una computadora, había muy visible un paquetito con unos pocos billetes que dejaron intactos. Sin embargo, no encontramos en el episodio ninguna connotación que nos haga pensar que esto pueda ser otra cosa más que un simple hecho delictivo, uno más de tantos.

Lo que si valoramos es la inmediata y muy dedicada predisposición de toda la Policía, y sus máximas autoridades que pusieron toda su infraestructura disponible inmediatamente a trabajar en el esclarecimiento del hecho.

También significa un estímulo valioso para olvidar el mal trance y enfocarnos en todo lo que todavía nos queda por dar, la solidaridad de nuestros colegas, amigos y auspiciantes que estuvieron incondicionalmente acompañándonos en una circunstancia tan indeseable.

Además de nuestro agradecimiento, también necesitamos expresar nuestras disculpas por cuanto, debido al hecho, nuestra edición de ayer, no  tuvo el ritmo de renovación ni la diversidad de contenidos que normalmente entregamos en nuestro trabajo, lo que nos ha llevado a crecer incesantemente, desde que pusimos a Mediamza.com en la red.

Pero todo ya está superado, y hoy nuestra fuerza se ve renovada por todo lo expresado y porque la continuidad que nos propone la realidad y el flujo de información nos lo exigen. Tenemos que seguir respondiendo a las miles de visitas que nuestros lectores nos demandan diariamente y eso no nos da tiempo para lamentaciones.

Podemos decir, para no pecar de presuntuosos, que a menos de dos años de haber llegado a la red, hoy somos uno de los dos diarios  más leídos de San Rafael. Y quizás seamos el más leído, pero ese mérito no es lo que nos impulsa y, aunque deseable, tampoco es lo que buscamos como objetivo para nuestro trabajo.

Lo que queremos es ofrecer un punto de observación ecuánime de la realidad sanrafaelina, a la vez que buscamos insertar a nuestra comunidad en el mundo virtual que hoy proponen las herramientas tecnológicas de la comunicación.

Queremos ser el espacio que a veces se les niega a muchos sectores de nuestra sociedad para que puedan expresar sus inquietudes. También queremos hablar de lo mismo que hablan todos, pero contándolo de una manera diferente, en la que la inteligencia de nuestros lectores sea el presupuesto omnipresente y a la cual tribute nuestro trabajo con el máximo compromiso y respeto.

Paradójicamente, eso nos ha llevado, a veces, a no hablar de lo que todos hablan.

Finalmente, intentamos ser la herramienta que cumpla con el servicio que Alexis de Tocqueville reservaba para los medios de prensa en “La Democracia en América”:

“La Prensa es valiosa para la República, no por los bienes que hace, sino por los males que evita”

Los ladrones se llevaron todas nuestras herramientas, no dejaron ni una.

Pero eso fue ayer;  hoy nuestros lectores pueden seguir leyendo Mediamza.com

Eso, es una buena noticia.