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Notas

¿Qué hay detrás de Patricia, la chica que recibe mensajes de la Virgen?

En busca de la historia de vida de la mujer que dice recibir mensajes de la Virgen, y que ahora reúne a cientos de personas en el Parque Mariano Moreno, Mediamza.com fue encontrándose con un círculo de allegados que mantienen la cautela, y que aseguran que Patricia lleva una vida reservada por que "así entiende ella que debe ser".
Foto: Mediamza.com
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Hermetismo, cautela, suceso incipiente. Por el momento, es este el clima que reina cuando consultamos por Patricia, -la chica que dice recibir mensajes de la Virgen- en busca de conocer su experiencia de vida, su historia, su cotidianeidad. Son aquellas también las palabras que más hemos oído y los conceptos que más nos han repetido.

“Estamos siendo cautos”, nos dice alguien allegado a ella, de mucha Fe, partícipe activo de las procesiones al Parque Mariano Moreno, y un convencido de que “atrás de todo esto hay un verdadero pedido de la Virgen”. Pero reconoce, ante la afluencia de público que está asistiendo, que la situación se ha tornado “inesperada”, –este último martes, según se dijo, hubo “unas 500 personas”-.

Quienes profesan la Fe, atribuyen que es “éste el verdadero milagro”. Que cada vez más fieles se congreguen a su alrededor para orarle a la Virgen es, según subrayan los fieles, “una manifestación muy grande de Fe”.

La historia de Patricia vinculada a los sucesos sobrenaturales, tal como fue el testimonio de un joven vecino, se inició hace unos diez años atrás, con sucesos extraños de naturaleza “maligna” que la llevaron a autolesionarse: “agarraba lo primero que encontraba en el piso, un alambre, un pedazo de botella, y se cortaba los brazos”, nos decía el joven. Pero un sacerdote intervino ante los acontecimientos y las cosas cambiaron. Aunque los fenómenos sobrenaturales, al parecer, continuaron sucediendo sobre Patricia, ahora eran de otro tipo: "milagrosos", como lo llaman los creyentes.

La sorpresa fue, primero, que la imagen de la Virgen Nuestra Señora de los Milagros (foto izq.), expuesta en una gruta confeccionada para ella frente a la casa donde dicen que vive Patricia, comenzó a exudar aceite de su manto y de sus manos( foto der.) Tales acontecimientos ocurrieron en mayo de 2005, según las declaraciones de los vecinos testigos del fenómeno que fueron volcadas en un artículo de un diario local en junio de 2007.

La Virgen siguió manifestándose ante Patricia, pero no fue hasta hace poco tiempo que comenzó a recibir los primeros mensajes, que aún se desconocen, ya que el “asunto es todavía incipiente”, según se ha dicho.

Sin embargo, los seguidores han afirmado que uno de esos mensajes ha sido que la Virgen pidió que se levante un santuario para que allí se reúnan a orar, precisamente en aquel sitio del Parque Mariano Moreno donde todos los días, y desde hace casi dos semanas, vienen congregándose cientos de creyentes y, mezclados entre ellos, otros muchos curiosos.

En su vida cotidiana, Patricia es madre de una hija, y vive en concubinato con Miguel, un hombre que promedia los 50 años, empleado del municipio donde su tarea consiste en conducir un camión de la comuna. “Es gente muy buena y muy sencilla. Yo tengo un buen trato con ellos, como decirte que ahora voy a la casa y me tomo unos mates con ellos”, dice un hombre del barrio de la Isla quien conoce de cerca su historia.

Pero el hombre, con criterio y reserva, igualmente nos dice: “de todas maneras no puedo contarte otras cosas de su vida, porque tengo cierta amistad con ellos, y debo respetarla”.

Él mismo, amablemente, nos acompañó a la gruta donde se encuentra la imagen de la Virgen, frente a la casa de Patricia. “Ahora ella debe estar descansando”, nos aclara el hombre cuando llegamos al lugar sin que hiciéramos el pedido de verla.

Por otra parte, otro conocedor de la historia más reciente de Patricia, nos cuenta que a través de una Comisión de Padres que ella preside, ha llevado adelante trabajos sociales como el de enseñar a cocinar o a pintar, junto a los chicos del barrio que asisten a un Salón de Usos Múltiples del municipio, donde además se dictan otras disciplinas.

Pero nos confiesa también que no se la ha visto mucho últimamente por allí. Es que parece que ella, desde hace un tiempo, lleva una vida “muy reservada, porque entiende que así debe ser”.

Las complicaciones para contar una historia

La verdad es que hicimos el intento de cubrir periodísticamente una nota que pudiera anoticiar a la comunidad de una  historia que puede volverse un mito o una suerte de leyenda urbana. Pero la tarea que encaramos con entusiasmo, empezó a complicarse en cuanto intentamos acercarnos a ella para recabar datos tan elementales como saber cuál es su apellido, dónde nació, cuántos años tiene o cómo vive ella este momento que parece ser tan especial, fundamentalmente para su entorno.

Fue justamente su entorno el que nos brindó estos datos que compartimos en la nota, pero ninguno más. En cuanto manifestamos nuestro deseo de conocer más, o de entrevistarnos personalmente con ella, las conversaciones siempre derivaron a un punto muerto.

"No se", "eso no te lo puedo contar", "hay que ver si lo autorizan", son respuestas que aparecen una y otra vez, en muy distintos ámbitos, ya que buscamos información no sólo entre sus vecinos, sino también con sus seguidores entre los que se cuentan personas de muy distinto nivel social  y cultural, pero la respuesta siempre es la misma. Como si en derredor de Patricia hubiera un verdadero cículo áulico que no se puede romper, o contaminar.

En cualquier caso, impresiona el nivel de convicción que tienen buena parte de las personas que tienen contacto más cercano con ella. Ellos no dudan en ningún instante de que es la mismísima Virgen María la que inspira los actos y las palabras de Patricia.

"Tuve la  oportunidad de saludarla, y al darle un beso; no sabés el perfume a rosas que tiene su piel", nos dijo una emocionada  señora al relatarnos su encuentro con la joven, sabedora que en todos los demás casos de apariciones de la Virgen, el perfume de rosas es la señal omnipresente que delata la presencia Virginal.   

Conclusión

En qué terminará esta historia, es algo que sólo el tiempo puede develar. Mientras tanto, seguiremos en nuestra tarea de recabar información para intentar explicar este fenómeno que crece con una velocidad sorprendente, especialmente por el volumen de la masa que sigue las reuniones de oración.

"Es que no hay nada que entender, ni nada que explicar", nos dice una interlocutora muy cercana a Patricia. "Es tan simple como eso, la Virgen ha elegido a Patricia para expresarse a través de ella, y nosotros lo único que hacemos es reunirnos en torno a su figura a rezar, eso es todo", concluye con una pacífica sonrisa.

Quizás sea sólo eso: un grupo de personas que participa de una experiencia vivencial de oración en la que se perciben las sensaciones que en el espíritu provocan virtudes como la humildad, la bondad, el sacrificio,  la fe y la esperanza.

Nada más.

Nada menos.