ver más

Notas

Kirchner jugará con Fayad, disgustado con Jaque

Al ex presidente no le gusta nada la idea de que Mendoza se separe de la Nación en los comicios del 2011. El jefe justicialista se enfureció con la idea que le planteó el malargüino. "¡Me tienen harto, son unos traidores!", se desgañitó Kirchner frente a Jaque y legisladores mendocinos hace 10 días en Buenos Aires.

Dicen que el ex presidente Néstor Kirchner se hartó del peronismo oficialista de Mendoza y le bajó el pulgar al desdoblamiento electoral que pretendía el gobernador, Celso Jaque.

En una “durísima” reunión que mantuvieron en Buenos Aires, el ex jefe de Estado le dejó bien en claro al mandatario que no le gusta nada la idea de que Mendoza se separe de la Nación en los comicios del 2011. De ése cónclave también participaron los legisladores nacionales peronistas, a excepción de Guillermo Pereyra y Dante González.

“Traidores”, fue la palabra que más se escuchó en el encuentro ocurrido hace unos diez días según confiaron fuentes peronistas a MDZ.

Kirchner aprovechó para pasar facturas a varios de los parlamentarios nacionales, que acompañaron a Jaque, detallaron los informantes.

Desde hace un tiempo, Jaque alimenta la idea de desdoblar las elecciones nacionales de las provinciales y a la vez diferir las votaciones municipales –medida impulsada por varios intendentes del PJ-.

Según los peronistas que participaron de reuniones posteriores a aquel encuentro caliente y que conocieron detalles de la furia kirchnerista destacaron la importancia de la junta al detallar que también participó el operador político, Carlos “Chueco” Mazzón (foto abajo) jefe del sector Azul y referente político de varios de legisladores, entre ellos: Adolfo Bermejo y Patricia Fadel.



Como es costumbre en las filas justicialistas, el malargüino consultó con su jefe político este tema, que dentro de Casa de Gobierno, ya se creía resuelto. Sin embargo, las cosas no se dieron como se pensaba en el Ejecutivo.

“Furioso y muy molesto”, así lo describieron a Kirchner los mismos justicialistas consultados. Con ese ánimo el patagónico, habría dejado en claro que está “harto” de los manejos políticos del malargüino. El gesto de Jaque es visto como una traición por los Kirchner.

A esta conclusión llegan Néstor y Cristina por más que se estima que el justicialismo no tendrá chances electorales en Mendoza el año que viene. Y además se supone que la incidencia de los votos peronistas no sería relevante para Kirchner.

“Mendoza me tiene harto”, habría espetado entre otras cosas, el ex jefe de Estado ante el asombro de los presentes. Y como broche de oro habría gritado: “Con el único que voy a hacer política en Mendoza es con Fayad”, en alusión al intendente de Capital, con quien mantiene una buena relación política.


Cuentan que el encuentro fue tomando color y se puso al rojo vivo cuando Kirchner le descargó toda su furia a Fadel (foto). “Con traidores no hablo”, le cortó Kirchner a la mujer cuando ella intentó opinar sobre el tema.

Si bien, la tunuyanina se muestra como una acérrima kirchnerista, su voto negativo frente al proyecto de matrimonio igualitario -y su militancia en contra del proyecto oficial- molestó al matrimonio K. Por esto, es que Kirchner no dudó en hacerle notar a la legisladora que quien no acompaña al gobierno nacional, está fuera.

Con un “no” rotundo, y con la indiferencia del poder central, el gobernador volvió a la provincia para analizar con su círculo íntimo que decisión tomará frente a un tema que desde hace tiempo impulsa, incluso con la misma oposición.

Si bien el 27 pasado, el Ejecutivo debía reunirse con los presidentes de los partidos políticos con representación parlamentaria, entre ellos César Biffi (UCR), Andrés Grau (PD) y Andrés Marín (ConFe), desde el Ejecutivo, informaron que se postergaba el encuentro porque los partidos no tenían claro aún que cambios harían a la ley de reforma política.



Pero, en realidad, la reunión no sólo se postergó porque no hay decisiones desde la oposición, sino porque puertas adentro, en el oficialismo no saben que pasos van a seguir.

A esto se suma, que ahora los intendentes justicialistas, que un principio arengaron el desdoblamiento electoral, tienen miedo que desde la Nación les mermen los fondos que reciben para sus comunas, por desobedecer los preceptos kirchneristas.

Es que los jefes comunales impulsaron desdoblar los comicios, sobre todo los provinciales de los municipales, porque veían esta medida como una buena salida para escaparse del saco de plomo que les representaría hacer campaña por un candidato provincial que deberá cargar con la imagen de un gobierno local empobrecido.

Con este escenario, es que Jaque se encuentra en un dilema -uno de tantos-: desdoblar los comicios y enfrentarse a la furia K o aceptar el mandato nacional y llevar a su partido a una ruina electoral segura.