Presenta:

Notas

La violencia, los adolescentes y el delito: un tema que preocupa y mucho

La participación de menores en asaltos, el consumo de drogas y alcohol, la falta de respeto a la autoridad y el rol que los padres tienen en esta problemática son los ejes de esta nota que compartimos con la Licenciada en Psicología Carina Giangravé.
Foto: Web
Foto: Web

Los menores se encuentran hoy en ojo de la tormenta, la violencia, el alcohol, la droga y la presencia de muchos de ellos en algunos asaltos han puesto a la policía de la provincia y a la justicia contra las cuerdas.

La ley protege a los adolescentes y deja muchos espacios vacíos muy difíciles de llenar. ¿Cuántas veces nos quejamos cuando muchos de estos chicos son atrapados una y otra vez y sin embargo permanecen detenidos por un par de horas hasta que los padres los retiran?

La semana pasada fuentes policiales nos advertían "que en una semana, un menor, fue arrestado dos veces por el mismo hecho, hurto y robo agravado por la presencia de un arma".

El día viernes los padres autoconvocados hicieron oír su preocupación por el estado de violencia existente en las calles de San Rafael. Robo de zapatillas, celulares, etc.  son una característica que se repite todos los días y encima debemos agregarle agresiones físicas y uso de armas.

Mayor presencia policial solicitan algunos pero evidentemente esa por ahora no es la solución porque "como entran , salen" y la violencia sigue. Encontrar las causas de este comportamiento es el gran desafío que tenemos como sociedad. Una vez determinadas se deberá hallar el remedio más adecuado para combatir este flagelo.

Ahora bien, debemos empezar a entender porque pasan estas cosas y es por eso que convocamos a la Licenciada en Psicología Carina Giangravé para que nos ayude a comprender las carencias que hoy sufren los adolescentes.

- ¿ Por qué existe tanta violencia hoy en los menores?

Me estás hablando de la edad de un adolescente que esta saliendo a la vida, a esta edad nosotros la denominamos un "segundo nacimiento", donde uno esta saliendo a la sociedad como puede, liberándose de alguna manera de la presencia familiar. Todo acto de violencia encubre un acto de impotencia que tiene que ver con un acto no escuchado, que no se ha podido transmitir en palabras o en otras acciones y que termina descargándose en otras personas. Debemos entender que un adolescente no llega a nuestra sociedad en un plato volador y que está gestado en una sociedad que tiene distintos actos violentos contra él, entonces, él reproduce situaciones de violencia que no han podido ser simbolizadas y llevadas a cabo de otra manera.

- ¿Estos chicos no miden las consecuencias de sus actos o han perdido el respeto a la autoridad?

En realidad siempre en la adolescencia hay actos de omnipotencia, es decir que el adolescente cree que va a poder con todo y lo que haga no va a tener consecuencias, actos violentos o esta historia que yo me puedo morir y volver como un acto omnipotente, son característicos de la edad.
El respeto a la autoridad es lo que se va gestando, pero no se gesta con actos violentos o de sumisión a la autoridad, se va a gestando con actitudes de respeto hacia la autoridad dada por los propios adultos que van criando a ese chico. Se necesita una autoridad coherente y no arbitraria y vuelvo a repetir que los chicos padecen actos de violencia cotidianamente, ya sean explicitos o por medios físicos, y en muchas oportunidades también se los toma como peligrosos por el solo hecho de ser jóvenes.

- ¿ Qué actitud deberían tomar los padres ante un chico que es detenido?

Los padres tendrían que ser colaboradores de la policía, o sea trabajar en conjunto en la contención del chico. La actitud de los chicos hacia la autoridad debría ser de respeto, hay dos tipos de situaciones que también tienen que ver con el medio social: hay chicos que saben que si van a ser detenidos va a haber un padre que va a ir a buscarlos. Algunos mas coherentes intentarán interiorizarse sobre lo sucedido y otros no van a querer saber que pasó con ellos.

Ese tema del no querer saber, es un punto muy importante porque demuestra poca valentía para enfrentar el problema y es ahí cuando maltratan a la policía por haber detenido al chico.

Asimismo hay menores a quienes nadie va a defender y que van a hacer siempre chivos expiatorios y hay mucha gente que también esta a la cacería de estos chicos.

-¿ Usted cree que la oferta de consumo es hoy un riesgo para los menores?

El consumo es un factor que potencia la actitud de los chicos, en realidad la adolescencia es una etapa muy difícil para poder ponerle palabras a las cosas, encontrar actos creativos a partir del arte, la música o grupos de contención, ayuda mucho a superar actos de violencia que pudieron sufrir durante su historia. Transformar la violencia en actos simbólicos ayuda mucho para poder reparar esas cosas.

Ahora nuestra cultura apunta a muchísimos actos de individualismo. La computadora o el celular son ejemplos de esto. Esas mismas cosas que la sociedad les ofrece como consumo son creadas por los adultos que generan estos objetos.  Por lo tanto para sentirte integrado a un grupo vos necesitas acceder a esos objetos y entonces es muy doloroso que la misma sociedad que los tienta luego los castigue.

Esto es muy complicado y por el otro lado hay historias de reagrupamiento de algunos chicos para realizar una actividad de consumo como las sustancias y el alcohol.

Para combatir esto deben haber espacios de ayuda que generen contención. Hay escuelas donde con el esfuerzo de los adultos, se sostienen esos espacios, se hacen actividades y se vive grupalmente desde lo artístico, lo cultural o lo religioso. Existen muchos padres que abren sus casas para recibir amigos para que los chicos se sientan contenidos pero hay muchos lugares que los expulsan y no los ayudan a reagruparse, el contacto con el grupo es muy importante .

- ¿ Considera Usted que hay lugares especializados en San Rafael para atender la problemática del menor?

Hay grupos de voluntarios que intentan contener a los chicos, que les pemiten desarrollar la creatividad, pero también hay depósitos.  El resultado que tiene mezclar todo en un depósito es lo problemático, porque  algo que podria haber sido una etapa en el desarrollo, se pierde y esa mezcla de grupos hace perder oportunidades de mejora en el daño que el chico ha recibido . Nadie va a aprender algo mejor de alguien que no puede hacerlo desde el amor o desde el conocimiento de las necesidades que tiene la otra persona.

- ¿ Los padres debemos actuar en la prevención?

¿Quién cuida a los que debemos cuidar? Esa es una de las preguntas que siempre nos hacemos aquellos que trabajamos en esta problemática. Porque también hay muchos padres que han sido expulsados por el sistema y que tienen grandes carencias y viven reproduciéndolas en sus hijos. En este tema  creo yo que debemos insitir en que existan espacios de reflexión y apoyo para los padres, es muy necesaria la guía para ellos porque hay muchos que quieren pero no saben cómo. La familia como rectora es fundamental, pero la sociedad debe tener real deseo de contener tanto al padre como al menor.

- ¿ El adolescente, tiene conciencía de sus actos?

La categoría de la toma de conciencia de lo que siginifica el daño al otro, lo que significa la vida propia es un valor escasamente trabajado y atendido en nuestra sociedad, porque el valor de la vida es un valor que está faltando. Cuando uno crece, se supone que debería tener mayor conciencia, pero también es como tomar un atributo adulto para sentirse adulto.

La adolescencia es una etapa de mucha omnipotencia, por eso tomar un arma los hace sentir seguros, por tomar un atributo de un adulto me siento adulto, en realidad no hay una consciencia terminada de lo que esta pasando, sólo hay un impulso para querer sacarse un acto de impotencia que esta padeciendo de alguna manera y que no ha encontrado los canales más simbólicos que tienen que ver con la palabra, con expresar la rebeldía, con el pensamiento desde la crítica y es por eso que está utilizando un simbolo violento creado por los adultos, para poder desatarse de su propia violencia.

Entender que los menores no deben ser tirados a un depósito sino que se requiere mayor inversión en su contención, es parte del desafío que debemos emprender para que nuestros hijos no sigan un camino de violencia y frustración.

Resolver estos problemas debe ser una política de Estado, porque significan el futuro de nuestro país, por eso necesitamos de los legisladores para que interpreten qué está sucediendo con "nuestros hijos" y logren elaborar leyes adecuadas que encaminen este presente tan complicado.

Y tan violento...