Notas
“¿Dónde se compra la experiencia?”
Uno de los requisitos que piden en cualquier trabajo es “experiencia comprobable”, lo cual baja las chances de los que recién empiezan. Los jóvenes buscan trabajo en un mundo donde quien lo tiene lo cuida y quien no lo tiene lo sufre.
Según los cuestionadísimos números del INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos), el 8,3% de las personas en edad de trabajar de la Argentina no tiene empleo. Obviamente ese número no abarca a aquellos que poseen planes sociales ya que el gobierno prefiere disfrazar esa “ayuda” de “trabajo” y bajar así el número de desempleados.
San Rafael también tiene desocupados. Muchos de ellos son jóvenes que recién terminan la secundaria o que no tienen la posibilidad de hacerlo, que están estudiando carreras terciarias o universitarias y también “hay profesionales comprando los clasificados”.
Mediamza entrevistó a algunos jóvenes que están en esta situación. Algunos viven en la casa de sus padres lo que les permite “ahorrarse” un alquiler y un plato de comida. Otros están recién recibidos y buscan trabajo pero no consiguen ya que la oferta no es cuantiosa. Hay padres jóvenes que no pueden estudiar más y tienen que salir a trabajar pero la falta de un título les quita posibilidades. La falta de experiencia es en general, el problema de todos.
“Hace unos días fui a buscar trabajo en una panadería. Estoy capacitado para trabajar allí, pero la dueña me dijo ‘estamos buscando gente con experiencia comprobable y vos no tenés’. Es la primera vez que busco empleo y por eso le dije ‘señora, ¿dónde se compra la experiencia?’”, dice Gastón con un tono de voz amargo. Vive con sus padres pero a los 22 años quiere independizarse y poder llevar él también dinero al hogar.
Lorena tiene 24 años y una beba de 4. Si bien ha trabajado antes en diversos lugares, el hecho de tener una criatura hace que aumente su necesidad de estar en blanco. “Esa es una de las principales razones por las que no consigo”, dice.
“Cada vez que veo en el diario ‘con experiencia comprobable’ me da bronca. Ya no llamo por las dudas porque siempre reboto”, dice Carlos de 21 años.
Basta con abrir cualquier diario en los clasificados y leer los requisitos para conseguir empleo. No se entiende bien a qué se refiere con “buena presencia”, pero sin duda que con “experiencia comprobable” se refiere a personas de más de 25 o 30 años que tuvieron la suerte, en su momento, de no haberse cruzado con esa exigencia.
Quizás sea ésta una perversa forma de discriminación y aunque algunos de los comerciantes o empleadores que usan este requisito admiten que lo usan como estrategia para filtrar a quienes no tengan mucho compromiso con el trabajo, la situación plantea un dilema que desde la práctica es de imposible solución.
¿Cómo y cuándo adquirieron los que tienen experiencia, la suya y cómo y dónde pueden los que no la tienen, adquirirla?
Mientras tanto, los que buscan trabajo deben seguir lidiando con esta condición, que a veces, rebela a los más necesitados.
“Cada vez que veo en el diario ‘con experiencia comprobable’ me da bronca. Ya no llamo por las dudas porque siempre reboto”, dice Carlos de 21 años.
Basta con abrir cualquier diario en los clasificados y leer los requisitos para conseguir empleo. No se entiende bien a qué se refiere con “buena presencia”, pero sin duda que con “experiencia comprobable” se refiere a personas de más de 25 o 30 años que tuvieron la suerte, en su momento, de no haberse cruzado con esa exigencia.
Quizás sea ésta una perversa forma de discriminación y aunque algunos de los comerciantes o empleadores que usan este requisito admiten que lo usan como estrategia para filtrar a quienes no tengan mucho compromiso con el trabajo, la situación plantea un dilema que desde la práctica es de imposible solución.
¿Cómo y cuándo adquirieron los que tienen experiencia, la suya y cómo y dónde pueden los que no la tienen, adquirirla?
Mientras tanto, los que buscan trabajo deben seguir lidiando con esta condición, que a veces, rebela a los más necesitados.