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Notas
Confirmado: es menor el crecimiento industrial en Mendoza
El régimen de exenciones impositivas que rige para San Juan, San Luis, La Rioja y Catamarca provocó un retroceso en cuanto a las ventajas comparativas que Mendoza ofrece a los inversores. Así, la provincia perdió lugar en el aporte que la actividad industrial hace a la economía.
El régimen de Promoción Industrial genera significativos beneficios en las provincias donde está vigente, tendientes a atraer inversiones, pero genera disparidades regionales en el país. Esto es lo que sucedió en Mendoza, cuyo desarrollo industrial se vio perjudicado por los beneficios que la Nación le otorgó a San Luis, Catamarca y La Rioja desde 1979, y a San Juan a partir de 1983.
El Consejo Empresario Mendocino había advertido que en el período que va de 1973 a 1993 la economía de las cuatro provincias cuyanas “promocionadas” en conjunto creció 663 por ciento, mientras que en Mendoza fue del 49 por ciento.
Esto refleja el alto impacto que tiene el régimen de incentivo a la radicación de empresas, y la desventaja para otras provincias. En ese período el crecimiento de Mendoza fue inferior a la media nacional, que se ubicó en 61 por ciento, según el CEM
El Consejo Empresario Mendocino había advertido que en el período que va de 1973 a 1993 la economía de las cuatro provincias cuyanas “promocionadas” en conjunto creció 663 por ciento, mientras que en Mendoza fue del 49 por ciento.
Esto refleja el alto impacto que tiene el régimen de incentivo a la radicación de empresas, y la desventaja para otras provincias. En ese período el crecimiento de Mendoza fue inferior a la media nacional, que se ubicó en 61 por ciento, según el CEM
En un informe más reciente, elaborado por la Fundación IDEAL, que analiza las economías provinciales de 1993 a 2003, se ratifica esta tendencia en la que Mendoza pierde terreno a nivel nacional, en relación a las provincias “promocionadas”.
Esto queda claro al observar cómo fue la evolución del Producto Bruto Geográfico Industrial (el equivalente al PBI nacional en las provincias), aunque la brecha entre Mendoza y las provincias “bendecidas” es menor debido a que el auge por la Promoción se desató principalmente en la década del 80.
Según el informe de la Fundación Ideal , desde 1993 a 2003 el PBGI creció significativamente menos en Mendoza que en San Juan, San Luis, Catamarca y La Rioja.
Mientras que en la provincia el PBGI per cápita creció 39 por ciento en ese período; en San Juan mejoró 65,60 por ciento, en Catamarca 59,60 por ciento, en La Rioja 148,43 por ciento y en San Luis 47,79 por ciento.
Y vuelve a repetirse la tendencia de Mendoza a tener un crecimiento menor a la media nacional, que en ese período fue del 53,86 por ciento, según los datos de IDEAL.
Además, la consultora destaca que mientras las provincias beneficiadas con el régimen de exenciones impositivas pudieron mantener sus puestos en cuanto al PBG per cápita,
Mendoza descendió tres lugares. Es así que San Luis se mantuvo en el lugar número dos durante la década analizada, después de Tierra del Fuego; La Rioja pasó del sexto lugar al quinto, y San Juan se mantuvo en el décimo seguida por Catamarca.
En tanto, Mendoza cayó del quinto lugar al octavo en tan solo diez años. Así la actividad industrial en la provincia pasó a aportar 1.202 pesos por cada habitante en 1993, a 1.675 pesos en 2003; cuando por ejemplo La Rioja alcanzó los 2.226 pesos en 2003 tras los 896 pesos logrados en 1993; y la Nación pasó de 997 pesos a 1.734 pesos en el mismo período.
Según el informe de la Fundación Ideal , desde 1993 a 2003 el PBGI creció significativamente menos en Mendoza que en San Juan, San Luis, Catamarca y La Rioja.
Mientras que en la provincia el PBGI per cápita creció 39 por ciento en ese período; en San Juan mejoró 65,60 por ciento, en Catamarca 59,60 por ciento, en La Rioja 148,43 por ciento y en San Luis 47,79 por ciento.
Y vuelve a repetirse la tendencia de Mendoza a tener un crecimiento menor a la media nacional, que en ese período fue del 53,86 por ciento, según los datos de IDEAL.
Además, la consultora destaca que mientras las provincias beneficiadas con el régimen de exenciones impositivas pudieron mantener sus puestos en cuanto al PBG per cápita,
Mendoza descendió tres lugares. Es así que San Luis se mantuvo en el lugar número dos durante la década analizada, después de Tierra del Fuego; La Rioja pasó del sexto lugar al quinto, y San Juan se mantuvo en el décimo seguida por Catamarca.
En tanto, Mendoza cayó del quinto lugar al octavo en tan solo diez años. Así la actividad industrial en la provincia pasó a aportar 1.202 pesos por cada habitante en 1993, a 1.675 pesos en 2003; cuando por ejemplo La Rioja alcanzó los 2.226 pesos en 2003 tras los 896 pesos logrados en 1993; y la Nación pasó de 997 pesos a 1.734 pesos en el mismo período.
Esto además demuestra que el índice de Mendoza era mayor a la media nacional en 1993, y pasó a ser menor en una década.
Un caso particular es del de Tierra del Fuego, que mantiene desde 1978 un régimen de promoción denominado Sistema de Área Aduanera Especial de Tierra del Fuego, esto significó fuertes beneficios para la provincia, a pesar de tener el menor porcentaje de población del país. Es así como esta provincia pudo mantenerse como la de mayor PBG per cápita, pasando de 4.187 pesos en 1993 a 4.900 en 2003.
Además, la ley aprobada en 2009, conocida como “impuestazo tecnológico”, contribuyó a incentivar la instalación de fábricas productoras de productos como celulares, televisores, computadoras, etc.
Lo que reflejan los cuadros es que la prórroga al régimen de Promoción Industrial que determinó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner no responde a criterios de equidad, ya que existen provincias con mayor porcentaje de habitantes y PBG escasos, que no han sido tomadas en cuenta por la Nación para ser promocionadas. Tal es el caso de La Pampa, cuyo gobernador se opone a la prórroga del beneficio a San Juan, Catamarca, La Rioja y San Luis; y las provincias del norte del país.
El régimen de Promoción Industrial en las provincias vecinas consiste en la exención de los aranceles y del IVA a los bienes de capital y sus partes (este último por 10 años con deducciones a partir del cuarto año.
Además, beneficia la instalación de nuevas industrias con la exención del Impuesto a las Ganancias y de Impuestos Patrimoniales del Proyecto por 15 años con deducciones a partir del sexto año.
También se libera el del IVA ventas y compras por 15 años con deducciones a partir del sexto año.
Por otra parte, establece el diferimiento de impuestos por la inversión (hasta el 75%) o deducción de la misma del Impuesto a las Ganancias (a opción del inversor).
Estos beneficios significarán más de 1.100 millones de pesos que la Nación dejará de percibir este año, de los cuales la mitad debería ser coparticipable. En conclusión: Mendoza pierde por las desventajas comparativas que ofrece a los inversores, y porque deja de percibir recursos coparticipables.
Además, la ley aprobada en 2009, conocida como “impuestazo tecnológico”, contribuyó a incentivar la instalación de fábricas productoras de productos como celulares, televisores, computadoras, etc.
Lo que reflejan los cuadros es que la prórroga al régimen de Promoción Industrial que determinó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner no responde a criterios de equidad, ya que existen provincias con mayor porcentaje de habitantes y PBG escasos, que no han sido tomadas en cuenta por la Nación para ser promocionadas. Tal es el caso de La Pampa, cuyo gobernador se opone a la prórroga del beneficio a San Juan, Catamarca, La Rioja y San Luis; y las provincias del norte del país.
El régimen de Promoción Industrial en las provincias vecinas consiste en la exención de los aranceles y del IVA a los bienes de capital y sus partes (este último por 10 años con deducciones a partir del cuarto año.
Además, beneficia la instalación de nuevas industrias con la exención del Impuesto a las Ganancias y de Impuestos Patrimoniales del Proyecto por 15 años con deducciones a partir del sexto año.
También se libera el del IVA ventas y compras por 15 años con deducciones a partir del sexto año.
Por otra parte, establece el diferimiento de impuestos por la inversión (hasta el 75%) o deducción de la misma del Impuesto a las Ganancias (a opción del inversor).
Estos beneficios significarán más de 1.100 millones de pesos que la Nación dejará de percibir este año, de los cuales la mitad debería ser coparticipable. En conclusión: Mendoza pierde por las desventajas comparativas que ofrece a los inversores, y porque deja de percibir recursos coparticipables.