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Notas

Viaje al interior del escenario del debut

En Ellis Park, donde nacieron los Pumas, el seleccionado de Maradona se presentará con Nigeria dentro de ocho días; es un estadio cargado de simbolismo y anécdotas argentinas

JOHANNESBURGO.- Tal vez un capricho del azar haya querido que la Argentina haga su presentación mundialista en el mítico Ellis Park. Es un escenario simbólico, mudo testigo de la consagración rugbística sudafricana, en 1995. Fue ese el logro deportivo el que ayudó en parte a la unificación pacifica de un país que vivió atormentado por una política de segregación racial que duró más de 40 años. Pero también Ellis Park es un estadio que dejó huellas profundas en la memoria criolla. Allí, en ese mismo césped y bajo el mismo cielo, nacieron los Pumas. 

A cinco años de cumplirse medio siglo de la palomita eterna de Marcelo Rafael Pascual, aquella memorable imagen que retrata al rugby argentino, la bandera celeste y blanca volverá a flamear con protagonismo en Ellis Park. Será el 12 de este mes, cuando el seleccionado de Diego Maradona abra el juego ante Nigeria, en el arranque del Grupo B. 

Situado en el corazón de Johannesburgo, entre el bullicio urbano y vecino al célebre y peligroso barrio de Hillbrow, Ellis Park luce radiante y renovado para recibir a la Copa del Mundo. Construido en 1928, y reformado en los 80, el estadio amplió recientemente su capacidad a 61.600 espectadores, al levantar una tribuna adicional en la cabecera norte. La organización dispuso 60 millones de dólares para las obras de reestructuración y para modernizar las entrañas y alrededores del histórico teatro de cemento. 

Por motivos publicitarios, Ellis Park fue bautizado hace dos años como Coca Cola Park. Casualmente, la empresa de bebidas fue una de las que no se adhirió al boicot mundial en los tiempos del apartheid. La medida de modificar el nombre del estadio les generó más de un cuestionamiento a las autoridades del gobierno sudafricano, apuntados por tomar decisiones distantes de la filosofía partidaria, aunque cercana los beneficios económicos. 

No es la única contradicción a la que asistió este escenario. En este contexto de absurdos, el rugby argentino dejó una pequeña huella. Fue cuando en 1982 presentó al combinado de Sudamérica XV a jugar con el seleccionado local durante el boicot político, económico y deportivo que el mundo imponía contra el apartheid sudafricano. El partido fue en Bloemfontein, aunque 26 años después, el 9 de agosto de 2008, en Ellis Park, los Pumas celebraron junto con los Springboks el 90° aniversario de Mandela, el presidente que abolió el apartheid y que estuvo en prisión 27 años por esa política racial. Las vueltas de la vida… 

Pero si de fútbol se trata, Ellis Park también albergó con calidez a la selección argentina. Una vez levantado el apartheid, en 1995, fue testigo del empate 1 a 1 entre Sudáfrica y el equipo que por entonces dirigía Daniel Alberto Passarella. El gol argentino lo convirtió de penal Marcelo Gallardo quien lucía la camiseta número 10. 

A una semana del debut argentino, Ellis Park se levanta renovado y sonriente para ser testigo de otro hecho que se convertirá en leyenda: el primer Mundial de fútbol en Africa. 

* Información provista por Canchallena.com
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