|
Notas
"Quería ponerme la camiseta y salir a la cancha"
Diego Maradona repasó las sensaciones que vivió desde el banco: criticó al árbitro y dijo que se siente "orgulloso" de dirigir a este plantel.
JOHANNESBURGO.- "¿Ya me limpiaste?" Sin sacarse los auriculares, Diego Maradona lo miró de reojo al moderador oficial de la FIFA, que acababa de dar por terminada la conferencia, y agregó: "Una vez que entro a cuartos, y me quiere limpiar éste?" , agregó, buscando la complicidad del auditorio. Por supuesto, lo conferencia siguió, un par de preguntas y respuestas más.
Valió la pena, porque todo aquello que, para Diego, al principio había sido perfecto, después no lo fue tanto. El rendimiento del equipo, por ejemplo. De arranque, exageró: "Ganamos un partido chivo. Sabíamos que cuando nosotros nos decidiéramos a atacarlos a ellos y apretarlos en los sectores que habíamos estudiado, podíamos sacarles ventaja y así fue. Argentina fue superior durante los 90 y no pasamos sobresaltos". Al final, afortunadamente, fue más realista: "No me gustó que le regaláramos tanto la pelota a México, cuando ellos no tienen el pie que tenemos nosotros. Si no le regalábamos tanto la pelota, no hubiéramos tenido tantos problemas".
Donde no cambió, ni al principio ni al final, fue en su postura sobre el arbitraje de Roberto Rosetti y sus asistentes. Lejos de reconocerlos como aliados para que se abriera un partido que estaba complicadamente cerrado, los atacó por sus errores? en contra de la Argentina: "El Vasco Aguirre debe haber sentido lo mismo que siento yo cuando a Messi no lo dejan jugar, le pegan terribles patadas y el árbitro no dice nada. Porque si hoy a Torrado le sacaba roja, estaba bien. Hoy, la figura de la cancha fue la advertencia. ¿Qué número tenía la advertencia?", ironizó. Y enseguida se exaltó: "¿Qué quieren, viejo? ¿Que volvamos veinte años atrás, cuando yo sufría esto mismo? ¿Que volvamos a la epoca de Gentile? ¿Que cada vez que Messi agarra la pelota le vamos a las piernas? Vamos a ser claros, lo de Messi es escandaloso. Eso sí es importante. Después, hay errores: hoy, con el gol que le anularon [que no le dieron] a Inglaterra -y eso que Inglaterra no es simpática para mí- se abría el partido? Se equivocaron. Lo del Vasco, lo entiendo, es calentón como yo. Pero hoy me preocupo más porque no lastimen a Messi, que un línea se equivoque". A esa altura, a nadie le quedaba del todo claro por qué el arbitraje había sido malo.
Y así como las palabras de Diego habían desviado la atención sobre los errores de Rosetti y sus ayudantes, con el triunfo también quedó sepultado cualquier vestigio de problemas en la intimidad del grupo. Aquella frase sugerente que el propio Diego había planteado - "Están sucediéndose pequeñas cositas que las vamos solucionando dentro del grupo" - tuvo su aclaración después de la victoria: "Excelente. Mi relación con los muchachos es excelente. La verdad, de la conferencia de ayer a hoy no cambió nada. Soy tan claro como ayer: acá no hay titulares y suplentes. El que está afuera tiene que estar bien. Mirá que he dejado afuera a pesos pesados, ¿eh? Y cuando salen a la cancha, lo hacen de la mejor manera. Acá no venimos de vacaciones: venimos a dejar la piel para que los argentinos se sientan mejor".
La ampliación de preguntas permitió que entrara una de Bruno Longhi, periodista de la TV italiana, viejo conocido de Diego de los tiempos del Napoli. Justamente, tuvo que ver con las diferencias de vivir un partido como jugador y cómo técnico: "Es distinto. Quería ponerme la camiseta y salir a la cancha. También es lindo ser parte de este grupo, me siento muy orgulloso? También porque, como entrenador, primero decían que no sabía nada, que no sabía un catzo . Y ahora, ganando cuatro partidos, me convierto en otro. La victoria siempre se siente bien porque es victoria, sea como entrenador o como jugador. Sólo que en la cancha podés correr, podés decir cosas que en el banco es imposible. Hoy a Rosetti quería decirle alguna cosita: se equivocó en todo, erró muchísimo, empezando por no sacar la tarjeta amarilla en la primera que le pegaron a Messi?".
Entonces sí, todo terminó. Y apenas se dio vuelta el que lo quería "limpiar", Maradona agarró la Jabulani que siempre adorna la mesa de conferencias y se fue. Walter, su guardaespaldas, lo esperaba en la puerta con el habano encendido.
4 son los triunfos consecutivos de la Argentina en sus primeros cuatro encuentros del Mundial, algo que no conseguía desde 1930, cuando venció a Francia (1-0), México (6-3), Chile (3-1) y EE.UU. (6-1, en semifinales).
Maradona sorprendió con la dedicatoria
"Quiero dedicarle este triunfo a mi amigo Valentino Rossi, que está mal", dijo Maradona tras la victoria. Rossi, nueve veces campeón de motociclismo, se encuentra recuperándose de la doble fractura que sufrió en su pierna derecha.
Entonces sí, todo terminó. Y apenas se dio vuelta el que lo quería "limpiar", Maradona agarró la Jabulani que siempre adorna la mesa de conferencias y se fue. Walter, su guardaespaldas, lo esperaba en la puerta con el habano encendido.
4 son los triunfos consecutivos de la Argentina en sus primeros cuatro encuentros del Mundial, algo que no conseguía desde 1930, cuando venció a Francia (1-0), México (6-3), Chile (3-1) y EE.UU. (6-1, en semifinales).
Maradona sorprendió con la dedicatoria
"Quiero dedicarle este triunfo a mi amigo Valentino Rossi, que está mal", dijo Maradona tras la victoria. Rossi, nueve veces campeón de motociclismo, se encuentra recuperándose de la doble fractura que sufrió en su pierna derecha.
(*) Información proporcionada por canchallena.com. Copyrigth 2010. LA NACION SA.