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Julio Cobos: desplazar el foco hacia Kirchner

Cleto mantuvo una serie de reuniones importantes esta semana para empezar a delinear su candidatura presidencial de 2011. Estos encuentros confirmaron, entre otras cosas, que su figura continúa dividiendo a los radicales mendocinos. Y que la estrategia, por ello, es desplazar el foco: el rival a vencer es Néstor Kirchner, no Ricardo Alfonsín.
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
El destino de la candidatura presidencial de Julio Cobos será padecer al partido que debe apadrinar su aventura: la UCR. Lo comprobó el mendocino esta semana, donde se produjeron los primeros atisbos de la campaña para 2011.

Como adelantara oportunamente este diario, el vicepresidente mantuvo una serie de reuniones con sus acólitos en Buenos Aires muy poco masivas y en las que las ausencias mendocinas se hicieron de alguna manera notorias. En el primero de los cónclaves, que era para los legisladores nacionales, Cleto logró las presencias de los diputados Sergio Pinto y Ricardo Mansur, y de la senadora Laura Montero. En cambio, no estuvieron el presidente del radicalismo, Ernesto Sanz y la diputada Mariana Juri.

Lo de Sanz era tal vez predecible: desde la presidencia de la UCR puede escudarse en la necesidad de mantenerse fuera de la pelea interna entre Cobos y Ricardo Alfonsín. Aunque también es un hecho que el sanrafaelino tiene el corazón tironeado entre las ambiciones de los dos dirigentes.

En cambio, la ausencia de Juri conlleva una revelación sobre cómo la ex ministra de Turismo de Cobos ha decidido jugar sus fichas. No hay que olvidar que su retorno a los cargos públicos fue en la gestión municipal de Víctor Fayad, uno enemigo de Cobos en cualquiera de las peleas que decida dar. Juri, aunque llegó a la banca de mano de Cobos, no tiene el corazón partido: está jugada Fayad y el bando que intentará evitar su candidatura presidencial.

En resumen, sólo tres de los cinco legisladores nacionales del Frente Cívico hoy le dicen sí a su postulación. Poco más de la mitad.

Una realidad que se confirma en los dichos del intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, el cobista más crítico de Mendoza. "Julio Cobos tiene más adhesión en la gente que en la estructura partidaria pero eso se puede trabajar de cara al 2011 porque todavía hay tiempo", dijo esta semana a algunos medios el petiso.

Contra Kirchner, no contra Alfonsín

Al terminar la semana y con los primeros movimientos de Cobos con el traje de candidato, la estrategia política de su séquito parece clara: seguir buscando la seducción del electorado general, sin concentrarse en la interna radical.

Es por eso que Juan Carlos Jaliff, presidente del CONFE y uno de los dirigentes ungidos en estos días como miembro de la mesa coordinadora del proyecto cobista, dijo a los medios que la pelea de Cobos es “contra Kirchner, no contra Alfonsín”.

Los cálculos de los encuestadores no son ajenos a esta frase. Las últimas encuestas manejadas por el cobismo dicen que el mendocino podría ser rival en segunda vuelta en 2011 de Néstor Kirchner, dado que su imagen es casi tan alta como la del ex presidente de la Nación.
La encrucijada radica en que, para llegar a la elección general, Cobos tendrá que pasar el filtro de la interna radical. Y es allí donde el mendocino deberá embarrarse para intentar llegar.

¿Cuáles son sus armas para conseguir superar a Alfonsín en la interna? El pequeño grupo de radicales con fuerza de tracción, que encuentra su modelo en el mendocino Cornejo. El eventual apoyo de Sanz, otro coterráneo, desde la conducción general del radicalismo. La fuerza de otros radicales no bonaerenses, como el presidente del bloque de diputados de la UCR, Oscar Aguad.

Fuera de estas figuras, el mendocino cuenta para la pelea intestina con buenos operadores, pero vinculados a un pasado negativo de la UCR, como Enrique Coti Nosiglia. Incluso Leopoldo Moreau y Federico Storani, los responsables de la derrota de Cobos en las elecciones internas de Buenos Aires a manos de Alfonsín.

Aunque el cobismo asegura que el vicepresidente les dará poco protagonismo a los viejos caudillos y se respaldará en los intendentes afines a Cleto, como Gustavo Posse, de San Isidro; y Mario Meoni, de Junín de Buenos Aires.

Algo de cierto debe haber por la actitud de la contra interna. En julio, Alfonsín y Elisa Carrió planean realizar un acto conjunto precisamente en Junín de Buenos Aires, el departamento que comanda Meoni.

¿Cleto toma distancia de la promoción?

Un solo gesto mete ruido en la estrategia política que inauguró esta semana. El vicepresidente se excluyó de una reunión que había armado una delegación mendocina en el propio Congreso de la Nación contra el decreto 699 de la promoción industrial.

Las excusas parecieron vagas o meramente protocolares. Mientras que a la vez asomaron ciertas versiones sobre un intento de tregua en su enfrentamiento frontal con el kirchnerismo y de hasta ciertas consideraciones con el cobismo de provincias que tienen promoción industrial, como San Juan.

La primera versión suena como la más posible. El vicepresidente, al parecer, debe dosificar de aquí en más todo gesto que lo enfrente de manera directa a la Casa Rosada. Mucho menos conflictivo que poner la cara en este tipo de reuniones es salir a hacer propuestas en educación y transporte. O incluso, lanzar a través de una aliada como Laura Montero un proyecto parlamentario de promoción industrial para zanjar la discusión entre las provincias cuyanas.

Cada uno de los gestos abiertamente confrontativos, se infiere, lo desbalancea más en la frágil cornisa que ha elegido transitar: la de ser precandidato a presidente de un partido opositor y vicepresidente oficialista a la vez.

Una rareza del “mundo Cleto” que por unos meses más va a continuar.