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Notas

Obsesión

Los números de Messi muestran la búsqueda permanente del gol que aún no llegó y su rol en la creación de juego.

PRETORIA.- En Lionel Messi conviven varios tipos de futbolistas. Puede administrar el juego desde la zona medular, asistir a los delanteros o ajusticiar él mismo a los adversarios. No responde al estereotipo del goleador, pero su repertorio incluye todo tipo de definiciones. Por eso llama la atención que, después de 270 minutos en la Copa del Mundo, el Botín de Oro de la temporada europea 2009/10, el hombre que convirtió 47 tantos oficiales para Barcelona, no haya conseguido ni una vez perforar la red contraria. Y probó. Vaya si probó. Martilló tanto que Vincent Enyeama, Sung-Ryong Jung y Alexandros Tzorvas, los arqueros de Nigeria, Corea del Sur y Grecia, se convirtieron en figuras. 

Hasta aquí, ninguno de los otros 734 jugadores buscó el arco en más ocasiones que el crack rosarino. Después de tres partidos ya remató 20 veces, y para ponerlo en contexto vale contar que lo sigue el delantero ghanés Gyan Asamoah, con 16 disparos, y más atrás se encolumnan el norteamericano Clint Dempsey (15), el surcoreano Chu-Young Park (13), el alemán Lukas Podolski (12), Rooney e Higuaín (11), y Lampard, Cristiano Ronaldo y el uruguayo Forlán, con 10. 

Un rubro que mide la participación de Messi y su sentido colectivo, más allá de tratarse de una individualidad especialmente desequilibrante, es la cantidad de pases que ha entregado. Ya acumula 217, apenas superado por dos alemanes, Bastian Schweinsteiger (241) y Philipp Lahm (234), y por la Bruja Verón, con 219. Esto refleja que la Pulga también se hace cargo del equipo desde el eje. Siempre cerca de la zona de fuego, también es una de las principales víctimas de las infracciones; por ahora, ya recibió 10 faltas, un renglón en el que sólo lo superan el norteamericano Jozy Altimore, el uruguayo Luis Suárez y el chileno Alexis Sánchez, todos con 12, y el japonés Nakazawa, con 11. 

Aparecen como datos curiosos que mientras el maratonista de la Copa es el alemán Sami Khedira, que lleva recorridos 35,87 km, Leo suma 25,09. Y que su pico de velocidad lo alcanzó con 28,72 km/h, mientras el mexicano Javier Hernández es por ahora el más rápido, con una ráfaga de 32,15 km/h. Números sueltos, detrás de los que se lee ese objetivo, casi una obsesión, que moviliza a Messi. 

(*) Información provista por Canchallena.com

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