Notas
Dormir fuera de casa por primera vez
El plantel nacional viajó 270 kilómetros para llegar a Polokwane, donde impera el frío.
Pocas veces en la historia de los mundiales reciente, la selección argentina ha tenido que moverse tan poco de una ciudad a otra. Instalada como en su casa en la Universidad de Pretoria, los dos viajes a Johannesburgo han sido apenas escapadas de un día, para jugar y volver, por esos 70 kilómetros de autopista que se recorren con la naturalidad de un Buenos Aires-Pilar.
La primera vez que debió recorrer más kilómetros, entonces, fue ésta, rumbo a Polokwane. Y no es tanta la distancia, en realidad, como el cambio de ámbito, de clima, de paisaje. Hugo Porta, con su experiencia en este país, había dicho que "Sudáfrica es más Africa a medida que se avanza hacia el Norte". Y eso es lo que se ve cuando se viaja desde la diplomática Pretoria hacia esta ciudad que alguna vez fue la del oro y hoy es un centro económico y cultural, cabecera de la provincia de Limpopo (de 500.000 habitantes), con movimiento aparente de ciudad del Interior argentino.
Son 270 kilómetros de Sur a Norte, en los que uno va internándose en la sabana, y a ambos lados de la ruta -primero, autopista; luego, doble mano pero con doble carril- aparecen varias reservas naturales, en las que es inevitable mirar de reojo si aparece algún bicho típico.
Aquí está el estadio Peter Mokaba, con capacidad para 45.300 espectadores y con polémico césped mixto (natural y artificial), y aquí está el hotel Garden Court, donde por primera vez desde que llegó, el 29 de mayo pasado, la selección argentina duerme afuera. Una multitud la esperó y la saludó en la tardecita de ayer, hasta obligarla a aguardar encima del ómnibus un buen rato. Hasta una danza típica hubo, que no alcanzó para templar el clima gélido que, cuando baja el sol, se nota más en esta ciudad que en otras. Aquí, por ejemplo, jugaron México y Francia hace sólo unos días bajo una temperatura que llegó a los -10° a la misma hora en que la Argentina y Grecia saldrán a la cancha.
El Uzbeko Irmatov, el árbitro
"Yo dirigiré Argentina vs. Grecia e intentaré hacer bien mi trabajo. Para mí, todos los partidos son iguales", indicó el uzbeko Ravashan Irmatov, de 32 años, que dirigió Sudáfrica-México e Inglaterra-Argelia (terminaron igualados). Héctor Baldassi y Ricardo Casas serán los jueces suplentes en Sudáfrica vs. Francia.
* Información provista por canchallena.com
Copyright 2010, SA LA NACION
El Uzbeko Irmatov, el árbitro
"Yo dirigiré Argentina vs. Grecia e intentaré hacer bien mi trabajo. Para mí, todos los partidos son iguales", indicó el uzbeko Ravashan Irmatov, de 32 años, que dirigió Sudáfrica-México e Inglaterra-Argelia (terminaron igualados). Héctor Baldassi y Ricardo Casas serán los jueces suplentes en Sudáfrica vs. Francia.
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