Notas
Enrique, a la sombra de Maradona
PRETORIA.- "¿Maradona es mejor DT de lo que pensábamos?" Los colegas de DPA no pierden el tiempo. Aprovechan las dos filas que hay que hacer en el búnker de la selección argentina -primero, para ver el final del entrenamiento; luego, para asistir a la conferencia de prensa- y van periodista por periodista con esa pregunta que, desde que terminó el partido contra Corea del Sur, da vueltas por la cabeza de varios.
Si tuvieran oportunidad de preguntarle a Héctor Enrique, cultor del bajísimo perfil desde que forma parte del cuerpo técnico del seleccionado, la respuesta sería tan obvia como contundente: "Diego es un fenómeno y sabe muy bien lo que está haciendo. Le transmite mucha confianza al jugador, no sólo al que juega. Y trabaja mucho a pesar de lo que se diga. A su manera, es cierto, pero ¿viste el gol de Heinze contra Nigeria? No es casualidad".
-Negro, ¿a quién se parece Diego como DT?
-Diego es. único. Es abierto, de consultar, de escuchar. Pero la última palabra es de él y con eso morimos.
Cuentan que en el entretiempo del amistoso ante España, en noviembre de 2009, el Negro le comentó a Diego que Ansaldi estaba perdido en la cancha porque no tenía a quién marcar. Un par de minutos después, el propio Ansaldi se animó a confesarle eso a Maradona, que estaba viendo el partido desde la platea, suspendido por el famoso exabrupto. Enrique suele ser los ojos de Diego para ver ese tipo de situaciones en el partido, y por eso a veces se dan esas minirreuniones en un rinconcito del banco de suplentes: "A veces lo llamamos nosotros, a veces viene él". De una de esas reuniones salió, el otro día, el cambio de Kun por Tevez. "Mi rol es, primero, aprovechar la confianza que nos da Diego, tanto a Mancu como a mí. De poder participar de todo. De poder marcar un error. Yo también fui técnico: estás viendo una cosa y tu ayudante está viendo otra, por ahí algo se te escapa. Hay cosas que, con este ruido que hay acá, son imposibles, todo por señas. La tarea la hacemos entre todos: Diego, Mancu y yo. Ése es el orden. Me pongo tercero porque llegué tercero. Y quiero ser el tercero y ayudar en lo que pueda."
Enrique compartió con Diego la gloria de México 86. De aquella experiencia surgió la ocurrente frase, tan usada como el relato de Víctor Hugo para recordar el gol a los ingleses: "Con el pase que le di a Maradona, si no hacía el gol era para matarlo".
Enrique se reencontró con Diego casi de casualidad, o por necesidad, cuando el 30 de octubre del año pasado se cayó la posibilidad de que Fernando Gamboa se sumara al CT. Estaba a cargo de la Sub 15 y a punto de irse al Sudamericano; largó todo. Se convirtió, así, en el eslabón perdido del fallido intento de reunir a "Los del 86 y su Mística".
-Este grupo llega mejor que aquel, menos golpeado, con muy buena calidad de jugadores. Nosotros también éramos buenos jugadores, pero lo demostramos recién en el Mundial y éstos lo vienen demostrando en sus clubes.
-Aquel equipo, tal como lo recordamos, apareció recién después de los octavos.
-Yo no arranqué ni de suplente, porque antes no iban todos al banco. Por eso, Diego siempre les dice: "Todos ustedes son muy importantes". Puede aparecer cualquier jugador que hoy no está y te termina ganando el campeonato. Mirá, después del partido contra Uruguay, yo entro por Pasculli, que había hecho el gol de triunfo. Si llegábamos a perder con los ingleses, yo me tenía que ir del país y Bilardo también. Pero se dio bien, porque mi entrada le dio libertad a Maradona y Maradona hizo dos goles. Eso puede pasar acá, también.
-Verón decía que uno de sus méritos es que escucha mucho a los jugadores.
-Sí, como yo le decía a Bolatti, el otro día: "¿Cómo estás, querés que hagamos esto?".
-Me parece que se refería a lo táctico, Negro.
-Lo táctico, no, eso es cosa nuestra. Pero, ojo, nos pasaba a nosotros cuando fuimos jugadores: Bilardo no me mandó a mí a jugar por adentro, ¿eh? Yo me fui por adentro porque, si tenía a Giusti atrás mío, ¿para qué iba a ir por afuera? Y salió bien.
-A propósito, ¿cómo están con Bilardo?
-Con Bilardo estamos muy pero muy bien. Nunca estuvimos mal. Es una persona a la que respetamos muchísimo. Y tiene dos finales del mundo. No hay que olvidarse de eso.
Antes de viajar hacia Sudáfrica, Enrique se sentó con sus hijos y les dijo: "Miren, si la Argentina sale campeón del mundo, todos van a decir que su papá es un ídolo. No es cierto. Y si a la Argentina le va mal, todos van a decir que su papá es un boludo. Bueno, eso tampoco es cierto".
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