Notas
Cobos: transitar un largo camino para ser candidato
El hijo de Raúl Alfonsín buscará convertirse en el candidato presidencial del partido si gana la elección de autoridades de Buenos Aires que se hará en pocos días. El otro escollo para Cleto es el estigma de la Alianza .
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Ricardo Alfonsín está dejando de lado la tibieza y el viernes, en un acto partidario, se puso en la carne del candidato presidencial que necesita su partido. Todos los latiguillos famosos de su padre aparecieron en su discurso: “La casa está en orden” y “con la democracia se come, se cura, se educa”, dijo Ricardo en el estadio de Ferro, queriendo convertirse en su papá, a una semana de las elecciones de autoridades en la provincia de Buenos Aires, comicios importantes para definir quién representará a la UCR en las generales de 2011.
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Pero Cobos buscará evitar que Alfonsín gane las internas de la semana que viene y se acerque a la candidatura presidencial. El vice tiene sus propios candidatos en el comicio y está de su lado el “aparato” del radicalismo bonaerense, liderado por Leopoldo Moreau y Federico Storani (foto).
Estas viejas figuras radicales, reconocidas en el firmamento interno pero que huelen a la Alianza y tienen una pobre imagen pública, son dueñas del destino de Cobos, al menos en este capítulo de su historia. El vicepresidente les ha entregado buena parte de su destino político. Dicen que es así porque ellos fueron defensores de su retorno a la UCR, aún antes del voto no positivo a las retenciones en el Senado.
Hay quienes afirman que si Ricardo Alfonsín gana las elecciones bonaerenses, irremediablemente se convertirá en el candidato presidencial de la UCR el año que viene.
Otros, en cambio, minimizan el “efecto Buenos Aires” y sostiene que el proyecto presidencial de Cobos subsistirá, pase lo que pase en las urnas bonaerenses. “No es tan importante el radicalismo de Buenos Aires. Vas a ver que en esa elección va a votar muy poca gente y, además, ellos tienen que ganar una elección general en su provincia para demostrar que son importantes. Desde los 80 que no ganan ninguna”, chicaneó un dirigente local, veterano conocedor de las luchas de la UCR. Especialmente aquellas del pasado reciente, que pusieron en una vereda a los radicales porteños y en la otra a los del interior del país.
El que parece estar en un aprieto es otro mendocino, Ernesto Sanz. El presidente de la UCR nacional tiene amigos de uno y otro lado de la interna y por eso ha decidido no abrir la boca hasta el próximo domingo. “Hace una semanas les pidió a todos los candidatos que no ensucien mediáticamente el comicio. Y no va a decir nada más”, advirtió uno de sus voceros.
No lo logró: fieles al internismo patológico de la UCR, Ricardo Alfonsín está advirtiendo un posible fraude electoral del aparato, mientras que Storani salió a acusar al hijo de Raúl Alfonsín de ser un candidato “funcional” al kirchnerismo.
Alfonsín y Cobos en las encuestas. ¿Pero es un rival de temer Alfonsín para Cobos, en el terreno de las encuestas? Hay quienes dicen que no. Y ventilan algunos números de un sondeo reciente de la consultora Management & Fit.
De acuerdo con esta encuesta, la intención de voto del actual Vicepresidente se ubica hoy en el 25 por ciento, muy arriba de la del hijo de Raúl Alfonsín, quien aparecería con apenas el 7 o el 8 por ciento.
El sondeo, en cambio, muestra que ambos dirigentes tienen buena imagen pública. Y por supuesto, revela, a más de un año de la próxima elección presidencial, una enorme cantidad de indecisos.
Pero lo peor para los radicales es que tanto Alfonsín como Cobos son superados por Néstor Kirchner, el máximo rival de 2011, quien acaricia el 30 por ciento y aparece primero.
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Por eso algunos radicales mendocinos piensan que el largo camino de Cobos a la presidencia –si se descuenta que Alfonsín no pasará en su lugar- desembocará finalmente en una segunda vuelta electoral entre Cobos y Kirchner.
Es más, lo quieren a Kirchner enfrente. “Ojalá Néstor Kirchner sea el candidato del peronismo, así se van a discutir dos modelos”, dicen en la UCR.
¿Cuáles son esos dos modelos? “El del federalismo y la transparencia versus el del unitarismo de Kirchner”, se apresuran a contestar en el bando cobista.
El fantasma de la Alianza. En ninguna instancia se ha medido aún el impacto posterior a los actos del Bicentenario, que el oficialismo ha salido a vender y capitalizar como una victoria propia y que posiblemente comiencen a incidir a favor de las chances electorales de Kirchner en 2011.
Mientras que otro punto a tener en cuenta es el lastre que puede cargar Cobos el año que viene si su proyecto político es asimilado a la triste experiencia de la Alianza delarruísta.
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Este lunes, en la mesa de Mirtha Legrand, un periodista prestigioso lo dijo con todas las letras: “Cobos no va a llegar a la presidencia por el fantasma de la Alianza”, afirmó Jorge Lanata.
Pero las opiniones del cobismo están un poco divididas entre quienes piensan que ese fantasma no va a gravitar mucho el año que viene y los que admiten que va a ser necesario demostrar que el mendocino no tiene nada que ver con Fernando de la Rúa.
“Es la gran pregunta: cómo convencemos a la gente de que la UCR puede gobernar el país. Tenemos que armar un sólido proyecto de poder que demuestre que no seremos un gobierno de transición entre dos gestiones peronistas”, afirma un bando del cobismo.
“Cobos no es De La Rúa, él jamás hubiera soportado las presiones que ha tolerado el Julio”, asegura la otra facción. “Además, todos se tienen que hacer cargo de su pasado. ¿Por qué Cobos refleja al radicalismo y Kirchner no refleja al peronismo del pasado, al menemismo de los 90, que hundió al país”, interroga este grupo.
El desafío de la reunificación. Pero para que Cobos pueda ser candidato a presidente, no solo deberá dejar en el camino a Ricardo Alfonsín. Fundamentalmente deberá ser capaz de cumplir el último sueño de su padre Raúl: reunificar definitivamente al partido.
Mendoza, el terruño propio de Cobos, tienen mucho que decir en este sentido, porque es el origen de la desunión radical. César Biffi, presidente de la UCR; y Juan Carlos Jaliff, jefe del CONFE de Cobos, son los máximos encargados de dar vuelta la página de la historia.
Biffi es el más optimista: cree que a partir del mes que viene estarán las condiciones dadas para la reunificación. Pero Jaliff no se anima a apurarse tanto: “En unos meses lo vamos a hacer, pero todavía no se pueden dar fechas”, estima.
Es que en el CONFE hay algunas figuras que todavía se resisten a la “vuelta”. Principalmente los independientes no radicales, como Laura Montero, que no tienen adonde volver, ya que nunca militaron en la UCR, y se plantean qué será de ellos en el nuevo escenario.
Para los peronistas fusionados al partido de Cobos, el destino es también incierto, si la UCR vuelve a estar unida.
Mientras tratan de superar estos escollos para nada menores, radicales y cobistas intentarán hacerse fuerte en una muestra práctica de la unión que todavía no logran en los papeles: buscarán reflejar que ambos sectores tienen un acuerdo general en proyectos parlamentarios y legislativos.
Por eso hay mucho empeño en organizar para este lunes una gran reunión del Frente Cívico, con todos los legisladores provinciales y nacionales presentes, en la que el núcleo dará una postura unificada respecto de la polémica de la promoción industrial.
No es una tarea fácil. La realidad indica que, hasta aquí, el famoso interbloque radical-cobista no funcionó casi nunca en la Legislatura.
Aunque también es cierto que los dos encargados principales de lograrlo ahora ocupan bancas en la Legislatura. Es decir que están directamente implicados en la misión.
Entonces, el trabajo de campo que harán Jaliff y Biffi podría ser vital en el largo y todavía difuso camino que Cobos tiene por delante para convertirse en candidato a presidente de la Nación.



