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Notas
Celebramos el día del Trabajo con una historia que nos identifica
El Día Internacional del Trabajo significa para muchos hombres y mujeres una jornada de festejo para homenajear una cultura que en estos tiempos se encuentra devaluada. Juan José Gimenez,un laburante de origen humilde, cuenta en esta nota como desde chico aprendió a valorar el sacrificio y cuántas cosas le enseñó el trabajo.
El 1 de mayo de 1886, 200.000 obreros iniciaron una huelga para reclamar la jornada de 8 horas de trabajo. Bajo el lema , ocho horas para el trabajo, 8 horas para el sueño y ocho horas para la casa" el 4 de mayo de ese mismo año miles de trabajadores fueron reprimidos en la denominada revuelta de Haymarket, que se produjo en Haymarket Square, en la ciudad de Chicago.
Durante la represión, la policía de Chicago abrió fuego matando a un numero desconocido de obreros y militantes que apoyaban la proclama, estos acontecimientos terminaron en un juicio, lleno de irregularidades, en el que fueron sentenciados 8 responsables por la matanza, de los cuales 5 fueron ahorcados y los 3 restantes condenados a prisión.
El Crimen de Chicago costó la vida de muchos trabajadores, miles de despidos, detenidos, procesados y heridos de bala. Recién a finales de mayo de ese año, varias patronales comenzaron a otorgar "el beneficio" de 8 horas de labor a sus obreros, este logro marcó un punto de inflexión en el movimiento obrero mundial y sirvió para que el 1 de mayo sea el día en el que se conmemore el Día Internacional del Trabajo en homenaje a los mártires de Chicago.
Estas conquistas marcaron un antes y un después en la historia del mundo del trabajo. A partir de este momento se empezó a respetar y a considerar al trabajador como parte integrante de una cadena que genera valor y riqueza.
En esta nota queremos homenajear al trabajador sanrafaelino, a aquellas personas que sienten que el esfuerzo y la dedicación tienen su premio. Por ese motivo elegimos entrevistar a un hombre común que con el trabajo logró desarrollarse en esta sociedad para constituír una familia a partir de la dedicación diaria. En definitiva reflejar en el reportaje a los miles de ciudadanos que todos los días salen de sus casas a buscar el pan para sus hijos.
Juan José Gimenez, de 62 años de edad comenzó a trabajar, como muchos sanrafaelinos, a los 6 años ayudando a su papá en una pequeña finca. Bajo la tutela de Don Antonio, su padre, empezó a copiar ejemplos que a lo largo de su vida lo iban a acompañar, el esfuerzo y la dedicación virtudes que hoy agradece haber recibido.
"El trabajo es dignidad, aprender eso desde chico me ayudó a superar la muerte de mi mamá" reflexionó un emocionado "Chiche", como lo llaman desde siempre sus más fieles amigos.
- ¿Qué significa para usted el 1 de mayo?
Es un día para estar con la familia para ponerse a pensar que el día a día tiene su recompensa. Ver a mi familia unida en la casa que tanto me costó construir es un orgullo para mí. Hoy pienso también en todos aquellos que me dieron la posibilidad de trabajar, en mi padre primero , en Augusto Clausen y en un entrañable amigo y compañero que hoy vive en Córdoba que se llama Jorge Pipiú. Uno debe ser un agradecido en la vida y recordar quienes lo ayudaron en los momentos más dificiles.
- ¿Què piensa acerca de los menores que tienen que trabajar?
No creo qué este mal, si bien a esa edad los chicos tienen que estudiar, en mi época ningún chico se murió por tener que trabajar, al contrario nosotros aprendimos a valorar muchas cosas porque de pequeños tuvimos que afrontar responsabilidades. Cuando la plata no alcanza, es más digno salir a ganársela que estar esperando un subsidio del Estado.
- Usted me contó una anécdota acerca de este día tan especial
Así es, un primero de mayo casi no contamos el cuento con mi familia. Ese día estuvimos a punto de chocar de frente en la ruta con otro automóvil y paradojicamente fue la primera y única vez que decidimos hacer un viaje en un día similar. Desde ese incidente, en el cuál nos asustamos mucho, nunca más viajamos para estas fechas.
- ¿Qué tipos de trabajos desarrolló en su vida?
Ufff, de todo un poco. Me inicie manejando un tractor en una chacra, fuí empleado, trabajé en la construcción, toqué en una banda musical y actualmente soy viajante. Donde se necesitaba trabajo siempre estuve predispuesto, algunas veces porque no había otra cosa y en otras porque gracias a Dios me vinieron a buscar.
- Cuénteme acerca de la banda musical
Que lindos tiempos, será que me estoy poniendo viejo... Yo aprendí a tocar la guitarra porque mi viejo siempre me inculcó la música como un valor de inspiración. Papá tocaba el acordeón muy bien, se emociona, y en algunas oportunidades tuve el honor de acompañarlo en el algún recital. Esos tiempos eran distintos a los de hoy, si bien los chicos salían divertirse a nadie se le ocurría ir a un baile a emborracharse y luego causar algún tipo de desmán. La droga no existía y eso era fundamental para pasarla bien.
-¿Pero usted formó parte de un grupo? ¿Cómo se llamaba?
Formé parte de dos grupos, que nos seguían bastante en esa época. Tocabamos en confiterías, fiestas o dónde nos contrataran. El primer grupo se llamó Sangipper y depués pasé a formar parte de Los Danis. Te digo que durante mucho tiempo la música me daba mayores ingresos que mi trabajo semanal.
- La música los fines de semana, el trabajo durante el resto de los días ¿Usted no estaba nunca con su familia?
Disfrutaba poco de mi familia y muchas veces me lo demandaron, pero mi objetivo siempre fue tratar de ganar lo suficiente para que nunca tuvieran necesidades. Mi madre se murió cuando yo tenía dos años y sufrí muchas carencias afectivas por su falta, con esto no quiero decir que mi papá no se ocupo de mí, al contrario esas ausencias yo las llené con trabajo y a partir de eso quise brindarle a mi familia lo mejor.
- ¿El trabajo fue la razón de su vida?
No , la razón de mi vida son mi esposa y mis dos hijos. El trabajo fue la herramienta para construir mi casa, para darle de comer a mis hijos, para aprender a comprender la vida de otra manera. No siempre me fue bien, en las malas salí a pelearla como un león, hasta me dediqué a la construcción , un rubro que no conocía pero tuve que aprender. Con esto quiero decir que el trabajo es un medio para lograr ser alguién en esta vida.
- ¿Qué mensaje puede dejarle a los jóvenes de hoy en día?
Que nunca bajen los brazos, que sean disciplinados en todo lo que emprendan. Que reconozcan en el trabajo una forma de vida sin dejar de estudiar, a mí mi padre me enseñó que cualquier laburo es digno, nadie se tiene que avergonzar por nada porque trabajar es tener dignidad. Los gobiernos tendrían que alentar a los jóvenes, tienen que dejar de utilizar el subsidio para paliar la pobreza. Nada en la vida se consigue sin esfuerzo y honestidad, hasta el empleado más raso de una empresa es digno por lo que realiza.
Una fecha muy especial nos aguarda éste sábado, esperemos que aquellos que hoy se encuentran desempleados vuelvan a tener una ocupación porque no hay nada más indigno que mendigar para poder comer.
Ejemplos como el de Giménez debe haber miles en esta sociedad, solo quisimos reflejar una historia de vida que nos identifique y dignifique como trabajadores. No "bajar los brazos" fue siempre la consigna del entrevistado, un ejemplo que debemos imitar.
¡¡¡Feliz Día para todos los trabajadores!!!
y muy especialmente para los que no tienen trabajo.
Juan José Gimenez, de 62 años de edad comenzó a trabajar, como muchos sanrafaelinos, a los 6 años ayudando a su papá en una pequeña finca. Bajo la tutela de Don Antonio, su padre, empezó a copiar ejemplos que a lo largo de su vida lo iban a acompañar, el esfuerzo y la dedicación virtudes que hoy agradece haber recibido.
"El trabajo es dignidad, aprender eso desde chico me ayudó a superar la muerte de mi mamá" reflexionó un emocionado "Chiche", como lo llaman desde siempre sus más fieles amigos.
- ¿Qué significa para usted el 1 de mayo?
Es un día para estar con la familia para ponerse a pensar que el día a día tiene su recompensa. Ver a mi familia unida en la casa que tanto me costó construir es un orgullo para mí. Hoy pienso también en todos aquellos que me dieron la posibilidad de trabajar, en mi padre primero , en Augusto Clausen y en un entrañable amigo y compañero que hoy vive en Córdoba que se llama Jorge Pipiú. Uno debe ser un agradecido en la vida y recordar quienes lo ayudaron en los momentos más dificiles.
- ¿Què piensa acerca de los menores que tienen que trabajar?
No creo qué este mal, si bien a esa edad los chicos tienen que estudiar, en mi época ningún chico se murió por tener que trabajar, al contrario nosotros aprendimos a valorar muchas cosas porque de pequeños tuvimos que afrontar responsabilidades. Cuando la plata no alcanza, es más digno salir a ganársela que estar esperando un subsidio del Estado.
- Usted me contó una anécdota acerca de este día tan especial
Así es, un primero de mayo casi no contamos el cuento con mi familia. Ese día estuvimos a punto de chocar de frente en la ruta con otro automóvil y paradojicamente fue la primera y única vez que decidimos hacer un viaje en un día similar. Desde ese incidente, en el cuál nos asustamos mucho, nunca más viajamos para estas fechas.
- ¿Qué tipos de trabajos desarrolló en su vida?
Ufff, de todo un poco. Me inicie manejando un tractor en una chacra, fuí empleado, trabajé en la construcción, toqué en una banda musical y actualmente soy viajante. Donde se necesitaba trabajo siempre estuve predispuesto, algunas veces porque no había otra cosa y en otras porque gracias a Dios me vinieron a buscar.
- Cuénteme acerca de la banda musical
Que lindos tiempos, será que me estoy poniendo viejo... Yo aprendí a tocar la guitarra porque mi viejo siempre me inculcó la música como un valor de inspiración. Papá tocaba el acordeón muy bien, se emociona, y en algunas oportunidades tuve el honor de acompañarlo en el algún recital. Esos tiempos eran distintos a los de hoy, si bien los chicos salían divertirse a nadie se le ocurría ir a un baile a emborracharse y luego causar algún tipo de desmán. La droga no existía y eso era fundamental para pasarla bien.
-¿Pero usted formó parte de un grupo? ¿Cómo se llamaba?
Formé parte de dos grupos, que nos seguían bastante en esa época. Tocabamos en confiterías, fiestas o dónde nos contrataran. El primer grupo se llamó Sangipper y depués pasé a formar parte de Los Danis. Te digo que durante mucho tiempo la música me daba mayores ingresos que mi trabajo semanal.
- La música los fines de semana, el trabajo durante el resto de los días ¿Usted no estaba nunca con su familia?
Disfrutaba poco de mi familia y muchas veces me lo demandaron, pero mi objetivo siempre fue tratar de ganar lo suficiente para que nunca tuvieran necesidades. Mi madre se murió cuando yo tenía dos años y sufrí muchas carencias afectivas por su falta, con esto no quiero decir que mi papá no se ocupo de mí, al contrario esas ausencias yo las llené con trabajo y a partir de eso quise brindarle a mi familia lo mejor.
- ¿El trabajo fue la razón de su vida?
No , la razón de mi vida son mi esposa y mis dos hijos. El trabajo fue la herramienta para construir mi casa, para darle de comer a mis hijos, para aprender a comprender la vida de otra manera. No siempre me fue bien, en las malas salí a pelearla como un león, hasta me dediqué a la construcción , un rubro que no conocía pero tuve que aprender. Con esto quiero decir que el trabajo es un medio para lograr ser alguién en esta vida.
- ¿Qué mensaje puede dejarle a los jóvenes de hoy en día?
Que nunca bajen los brazos, que sean disciplinados en todo lo que emprendan. Que reconozcan en el trabajo una forma de vida sin dejar de estudiar, a mí mi padre me enseñó que cualquier laburo es digno, nadie se tiene que avergonzar por nada porque trabajar es tener dignidad. Los gobiernos tendrían que alentar a los jóvenes, tienen que dejar de utilizar el subsidio para paliar la pobreza. Nada en la vida se consigue sin esfuerzo y honestidad, hasta el empleado más raso de una empresa es digno por lo que realiza.
Una fecha muy especial nos aguarda éste sábado, esperemos que aquellos que hoy se encuentran desempleados vuelvan a tener una ocupación porque no hay nada más indigno que mendigar para poder comer.
Ejemplos como el de Giménez debe haber miles en esta sociedad, solo quisimos reflejar una historia de vida que nos identifique y dignifique como trabajadores. No "bajar los brazos" fue siempre la consigna del entrevistado, un ejemplo que debemos imitar.
¡¡¡Feliz Día para todos los trabajadores!!!
y muy especialmente para los que no tienen trabajo.