Notas
Distancia subjetiva: cambios en nuestra percepción
Título: A-IX. Pintura de automotor acrílica sobre MDF. 2009. 28x130 |
Como ya es sabido, la distancia produce cambios profundos en nuestra percepción.
Leonardo Da Vinci descubrió que la corporeidad de la atmósfera producía una modificación en las cosas, en proporción directa con la distancia que las separaba del espectador; es decir, más lejos, más intensas las transformaciones. La Historia del Arte le puso el nombre de “perspectiva atmosférica” a una forma de pintar que él desarrolló y que pretendía reflejar este efecto. Las cosas más lejanas perdían definición en cuanto al dibujo, sus líneas de contorno desaparecían para dar lugar a un esfumado que suavizaba el pasaje de una cosa a la otra. También se modificaban los colores y perdían brillo y pureza. En este caso puntual, Leonardo estaba concentrado en la representación realista (qué palabra) del espacio profundo.
Mariano Fiore propone en estos paisajes urbanos una reflexión ligada también a las modificaciones que sufren las cosas cuando se les interpone la distancia. El asunto aquí es que se trata de una lejanía que mixtura lo físico propiamente dicho con lo conceptual y emocional.
En estas vistas de ciudades, el encuadre que elige el artista, cuando recorta la composición fija, es una distancia física: el espectador está lejos, por eso tiene una visión de gran angular. Ahora bien, los contornos que desdibujaba Da Vinci, inversamente, acá se intensifican. Los colores adquieren un brillo impropio, los contrastes de luz y sombra están exagerados. ¿Qué pasó con la perspectiva atmosférica?.
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Título:B-IX.
Pintura de automotor acrílica sobre MDF. 2009. 28x130 |
Mariano dice en sus pinturas otras cosas sobre la distancia. Alejarse es ver de lejos, pero es también pensar en frío, mirar desde afuera, dejar que pase el tiempo. Se constituye él mismo en un observador de este tipo y saca algunas conclusiones que materializa en sus obras. Reflexiona sobre la uniformidad que han adquirido las grandes ciudades, a tal punto, de confundirse una con otra. Si la imagen no tiene ningún hito urbanístico, es irreconocible. Para metaforizar esta idea, recurre a la simplificación de las formas, a una síntesis que borra la particularidad y desliza la idea de despersonalización. También dice que aquello que está lleno de gente, de movimiento, de colores, de cambios, a la distancia es una rutina que repite todo el tiempo lo mismo, como un loop. Lo lleno se convierte así en vacío, lo mucho en nada, lo diverso en monótono.
Estas ciudades iguales, quietas, dominadas por las formas ortogonales que alardean de su modernidad generan una relación conflictiva con el hombre. Lo sobrepasan en escala, lo absorben en un yo colectivo indiferenciado, lo silencian, lo anestesian.
Aquello que está lleno de gente, de movimiento, de colores, de cambios, a la distancia es una rutina que repite todo el tiempo lo mismo, como un loop. Lo lleno se convierte así en vacío, lo mucho en nada, lo diverso en monótono