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Notas
Malvinas: La guerra no lo mató, pero la sociedad casi lo entierra
Mario Puente es hoy un ciudadano que lucha por su familia y un futuro para sus hijos. Hace 28 años desembarcaba en Malvinas por orden del entonces Presidente de la Nación General Leopoldo Fortunato Galtieri. Su historia refleja el olvido de una sociedad que no estaba preparada para una guerra.
Muchos de nosotros estamos acostumbrados a recordar la Gesta de Malvinas leyendo historias de guerra, sangre y dolor. El espíritu de la nota realizada con Mario Puente (46) resume las vivencias de un chico de 19 años que tuvo que madurar rápidamente para enfrentar un desafío clave para su vida. Después de la guerra nada sería igual.
Mario nació en Gualeguaychú el 25 de diciembre de 1963, hijo de Juan Carlos y María, tiene 7 hermanos y desde chico soñó con ser jugador de fútbol. "Nunca fuí bueno para el estudio, cuando pasé a 5to grado mi mamá obligó al director a que repitiera de grado porque había pasado raspando, es un caso único en el país" recuerda Puente.
Como todo chico de pueblo, Mario se deslumbraba con las películas de guerra y la serie "Combate" pero su realidad era otra, un hogar muy humilde, un padre, carpintero, que trabajaba todo el día y una madre que se desvivía por el cuidado de sus hijos. "Yo desde chico pensaba en mi futuro, no quería quedarme en el pueblo y por la tele siempre veía propagandas de Institutos Militares que invitaban a los jóvenes a enrolarse en sus filas".
Estos disparadores fueron forjando en la mente de este niño la idea de abandonar rápidamente el pueblo "para no caer en la monotonía del resto de los chicos que se quedaban para formar una familia y ni siquiera conocían las ciudades cercanas".
- ¿ A que edad tomaste la decisión de ser militar?
A los 14 años decidí que no quería continuar con mis estudios secundarios. Tomé mis cosas y me fuí a Concordia para ingresar como cadete en la Escuela de Infanteria de la Marina, después a los 17 años viajé a Mar del Plata para seguir la Escuela de Suboficiales de la Armada Argentina.
- ¿ Cómo llegaste a esa edad a tomar una decisión así?
Yo de chico quería jugar al fútbol, evidentemente el estudio no era mi fuerte a tal punto que tengo una anécdota muy graciosa que contar.A los 13 años nos visitaron en la escuela unos señores que entregaban libros respecto a las profesiones que a cada uno de nosotros nos gustaban. Nosotros debíamos escribir en un papel la profesión que pensabamos para nuestro futuro y ellos nos acercaban luego el libro correspondiente para que leyeramos acerca de esta elección e ir definiendo que queríamos ser de grandes.Yo en el papel escribí que quería ser mago y la sorpresa fue que cuando retornaron a entregar los libros, estos señores se habían sorprendido porque un alumno había escrito que quería ser vago. Todos mis compañeros me miraron muertos de risa, esa anécdota me sirvió para reafirmar mi elección por la milicia, un lugar donde yo creía que no tenía que estudiar.
-¿ Y qué te encontraste cuando llegaste a la Escuela de la Armada?
Todo lo contrario , el primer año me llevé 14 materias y ahí recién entendí lo que era una carrera militar. Mi papá no quería que yo me fuese a Mar del Plata , es más cuando era cadete debía rendir un exámen para llegar a la Escuela de Suboficiales y él me dijo que allí había gente mejor preparada que yo y que era inútil que lo rindiera.
- ¿ Te quería convencer de que no siguieras con esta aventura?
Así es, yo creo que los padres en cierto modo intuímos que puede pasar con nuestros hijos.
-¿ Cómo fue tu llegada a Mar del Plata?
Yo llegue con 16 años y a las dos semanas ya me sangraban las orejas por el frío. Estar solo allí fue duro pero me enseño muchas cosas por ejemplo el valor del estudio y el sacrificio.
- Estamos hablando del año 1980 ¿ qué paso luego?
En la Escuela debía cursar tres años para recibirme de cabo segundo. Dos años de teoría y uno de práctica, una vez concluído esto debía pasar una evaluación para conocer mi actitud y aptitud como integrante de la Armada. Antes de concluír mi adiestramiento comenzó la guerra.
- ¿Entonces no te habías recibido y te convocaron?
Nosotros fuimos a Malvinas siendo cabos en comisión, nos dieron cierta jerarquía porque hacía falta gente para luchar. Mi diploma de cabo segundo lo recibí una vez concluída la batalla.
- ¿ Cuándo llegaste a Malvinas?
El 1 de abril de 1982 nos informaron por los parlantes de la unidad que debíamos embarcarnos para "tomar" las Islas. Por lo tanto arribé a Malvinas el mismo 2 de abril. Tuve el honor de formar filas delante del izamiento del pabellón nacional y la gran tristeza de conocer la muerte de Pedro Giacchino, primer soldado muerto en el desambarco. Giacchino fue instructor mío durante 6 meses, un excelente infante de marina, un señor que compartía todo con la tropa. Nos enseño el valor del compañerismo, que fue a larga lo que nos permitió enfrentar la guerra.Luchamos por nuestros compañeros.
- ¿Ustedes presentían el conflicto?
No , pero sí nos extraño que dos meses antes del desembarco se realizaron varias pruebas en el sur, simulacros de combate etc. No era normal este tipo de adiestramiento tan seguido, los más grandes estaban atentos porque nunca habían tenido que hacer tantos ejercicios seguidos. Mi amigo Carlos Alonso y yo nunca creímos en que ibamos a participar de una guerra.
- ¿ Por que nombras a Carlos ? ¿ Volvió de la guerra?
Porque es una historia muy triste , si bien él regresó, las secuelas de la guerra no le permitieron nunca formar una familia. Hace meses que no lo veo , él es una perona muy solitaria, evidentemente nunca pudo superar el conflicto.
- ¿ Después de la guerra que pasó con vos ?
Me desilusioné con la Armada, los militares de alto rango se reían de nosotros porque habíamos perdido la guerra.No nos dejaban participar en la enseñaza de los nuevos aspirantes, eran oficiales de libro nunca habían tenido la experiencia que nosotros vivimos. esto me desalentó y abandoné la fuerza .
Mario empezó allí una nueva historia en su vida, una historia llena de mentiras para poder conseguir insertarse en la sociedad. Por su condición de excombatiente nadie le daba trabajo y la gente se alejaba cuando conocía su pasado. "Tuve que negar mi identidad para poder trabajar, cuando conocí a mi novia recién a los 8 meses se enteró de mi condicion de veterano de guerra".
Esas mentiras provocaron en él un accidente en el que casi pierde la vida, " para entrar a trabajar en Telecom mentí acerca de mi identidad ,una descarga eléctrica casi me mata" y agegó " mi mujer me bancó casi muerto y con muchas quemaduras, gracias a ella pude seguir viviendo".
- ¿ Por qué elegiste San Rafael para vivir?
Mi hermano me dijo que fuera a Mendoza a vivir, conocí San Rafael y me enamoré. Yo necesitaba reestablecerme físicamente porque siempre pensé en volver a Malvinas para pelear. Para mí esas islas son una obsesión, rendirme a los británicos fue una frustración muy grande , hoy mis sentimientos son encontrados, lucho por sobrevivir trabajando en lo que sea pero siempre me estoy preparando para volver .
- ¿Si te regalo pasajes a Malvinas? ¿ Volverías nuevamente?
Sólo con mi esposa y mis cuatro hijos, quiero que conozcan donde su padre combatió y sufrió.
Hoy este ex combatiente de Malvinas se levanta todos los días para darle de comer a sus hijos, una lucha no reconocida por los gobiernos ni por la sociedad.
A los 14 años decidí que no quería continuar con mis estudios secundarios. Tomé mis cosas y me fuí a Concordia para ingresar como cadete en la Escuela de Infanteria de la Marina, después a los 17 años viajé a Mar del Plata para seguir la Escuela de Suboficiales de la Armada Argentina.
- ¿ Cómo llegaste a esa edad a tomar una decisión así?
Yo de chico quería jugar al fútbol, evidentemente el estudio no era mi fuerte a tal punto que tengo una anécdota muy graciosa que contar.A los 13 años nos visitaron en la escuela unos señores que entregaban libros respecto a las profesiones que a cada uno de nosotros nos gustaban. Nosotros debíamos escribir en un papel la profesión que pensabamos para nuestro futuro y ellos nos acercaban luego el libro correspondiente para que leyeramos acerca de esta elección e ir definiendo que queríamos ser de grandes.Yo en el papel escribí que quería ser mago y la sorpresa fue que cuando retornaron a entregar los libros, estos señores se habían sorprendido porque un alumno había escrito que quería ser vago. Todos mis compañeros me miraron muertos de risa, esa anécdota me sirvió para reafirmar mi elección por la milicia, un lugar donde yo creía que no tenía que estudiar.
-¿ Y qué te encontraste cuando llegaste a la Escuela de la Armada?
Todo lo contrario , el primer año me llevé 14 materias y ahí recién entendí lo que era una carrera militar. Mi papá no quería que yo me fuese a Mar del Plata , es más cuando era cadete debía rendir un exámen para llegar a la Escuela de Suboficiales y él me dijo que allí había gente mejor preparada que yo y que era inútil que lo rindiera.
- ¿ Te quería convencer de que no siguieras con esta aventura?
Así es, yo creo que los padres en cierto modo intuímos que puede pasar con nuestros hijos.
-¿ Cómo fue tu llegada a Mar del Plata?
Yo llegue con 16 años y a las dos semanas ya me sangraban las orejas por el frío. Estar solo allí fue duro pero me enseño muchas cosas por ejemplo el valor del estudio y el sacrificio.
- Estamos hablando del año 1980 ¿ qué paso luego?
En la Escuela debía cursar tres años para recibirme de cabo segundo. Dos años de teoría y uno de práctica, una vez concluído esto debía pasar una evaluación para conocer mi actitud y aptitud como integrante de la Armada. Antes de concluír mi adiestramiento comenzó la guerra.
- ¿Entonces no te habías recibido y te convocaron?
Nosotros fuimos a Malvinas siendo cabos en comisión, nos dieron cierta jerarquía porque hacía falta gente para luchar. Mi diploma de cabo segundo lo recibí una vez concluída la batalla.
- ¿ Cuándo llegaste a Malvinas?
El 1 de abril de 1982 nos informaron por los parlantes de la unidad que debíamos embarcarnos para "tomar" las Islas. Por lo tanto arribé a Malvinas el mismo 2 de abril. Tuve el honor de formar filas delante del izamiento del pabellón nacional y la gran tristeza de conocer la muerte de Pedro Giacchino, primer soldado muerto en el desambarco. Giacchino fue instructor mío durante 6 meses, un excelente infante de marina, un señor que compartía todo con la tropa. Nos enseño el valor del compañerismo, que fue a larga lo que nos permitió enfrentar la guerra.Luchamos por nuestros compañeros.
- ¿Ustedes presentían el conflicto?
No , pero sí nos extraño que dos meses antes del desembarco se realizaron varias pruebas en el sur, simulacros de combate etc. No era normal este tipo de adiestramiento tan seguido, los más grandes estaban atentos porque nunca habían tenido que hacer tantos ejercicios seguidos. Mi amigo Carlos Alonso y yo nunca creímos en que ibamos a participar de una guerra.
- ¿ Por que nombras a Carlos ? ¿ Volvió de la guerra?
Porque es una historia muy triste , si bien él regresó, las secuelas de la guerra no le permitieron nunca formar una familia. Hace meses que no lo veo , él es una perona muy solitaria, evidentemente nunca pudo superar el conflicto.
- ¿ Después de la guerra que pasó con vos ?
Me desilusioné con la Armada, los militares de alto rango se reían de nosotros porque habíamos perdido la guerra.No nos dejaban participar en la enseñaza de los nuevos aspirantes, eran oficiales de libro nunca habían tenido la experiencia que nosotros vivimos. esto me desalentó y abandoné la fuerza .
Mario empezó allí una nueva historia en su vida, una historia llena de mentiras para poder conseguir insertarse en la sociedad. Por su condición de excombatiente nadie le daba trabajo y la gente se alejaba cuando conocía su pasado. "Tuve que negar mi identidad para poder trabajar, cuando conocí a mi novia recién a los 8 meses se enteró de mi condicion de veterano de guerra".
Esas mentiras provocaron en él un accidente en el que casi pierde la vida, " para entrar a trabajar en Telecom mentí acerca de mi identidad ,una descarga eléctrica casi me mata" y agegó " mi mujer me bancó casi muerto y con muchas quemaduras, gracias a ella pude seguir viviendo".
- ¿ Por qué elegiste San Rafael para vivir?
Mi hermano me dijo que fuera a Mendoza a vivir, conocí San Rafael y me enamoré. Yo necesitaba reestablecerme físicamente porque siempre pensé en volver a Malvinas para pelear. Para mí esas islas son una obsesión, rendirme a los británicos fue una frustración muy grande , hoy mis sentimientos son encontrados, lucho por sobrevivir trabajando en lo que sea pero siempre me estoy preparando para volver .
- ¿Si te regalo pasajes a Malvinas? ¿ Volverías nuevamente?
Sólo con mi esposa y mis cuatro hijos, quiero que conozcan donde su padre combatió y sufrió.
Hoy este ex combatiente de Malvinas se levanta todos los días para darle de comer a sus hijos, una lucha no reconocida por los gobiernos ni por la sociedad.
Recordar a nuestros soldados sólo el 2 de abril es parte de la negación que debemos cambiar para que los veteranos tengan el espacio y el lugar que se merecen en historia y en la sociedad Argentina.