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Notas
En el laboratorio K ya empiezan a experimentar con Scioli
Con Carlos Reutemann les salió el tiro por la culata. Hugo Moyano decidió archivar sus delirios de convertirse en el Lula argentino y concentrar sus esfuerzos por ganar -para sí o para uno de los suyos- la provincia de Buenos Aires. ¿Qué harán los Kirchner si ningún Kirchner llega en pie a una nueva candidatura presidencial?
Con Carlos Reutemann les salió el tiro por la culata. Hugo Moyano decidió archivar sus delirios de convertirse en el Lula argentino y concentrar sus esfuerzos por ganar -para sí o para uno de los suyos- la provincia de Buenos Aires. ¿Qué harán los Kirchner si ningún Kirchner llega en pie a una nueva candidatura presidencial?
Si fracasa la instalación del ex presidente Néstor Kirchner, que jamás le pondría su nombre a una derrota, y, además, Cristina Fernández no sale indemne de su gestión, el Justicialismo pondrá a alguien que sea incapaz de cuestionar lo pasado y -si el poder interno aun lo permite- a una persona que pueda contenerlos en las estructuras del Estado.
Algunos indicios ya surgieron en la semana que termina.
Bajo el microscopio del laboratorio electoral de los Kirchner hay un primer ensayo: suspender, alterar o manipular las fechas electorales, algo para lo cual ya demostraron tener habilidad.
Si así y todo eso no altera los ánimos del país a su favor, hay que buscan un especímen capaz de ser portador de la "bacteria K" y el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, ha demostrado ser un manso conejillo de Indias para este tipo de testeos.
Scioli, cierra por derecha cuando en el mundo político los Kirchner han logrado convencer a muchos de que son de izquierda y el péndulo podría empujar al electorado a cambiar de perfil. Es amigo de muchos enemigos del santacruceño y ya probó ser bueno para recibir los latigazos del líder, cuándo éste monta en furia, y responder con la cabecha gacha. Es (o fue) amigo de Cobos, su socías, con quien acostumbraba a juntarse a comer pisas en su casa de Abasto cuando el mendocino recién desembarcó en Buenos Aires y ni casa tenía para recibir vivitas.
Con una oposición cuyo discurso se aglutina por oposición al del Gobierno precisamente a la diestra de los Kirchner, por allí indica el peronómetro que debe encausarce la próxima candidatura presidencial.
Un primer indicio de esto fue el acto en el que Néstor Kirchner consiguió el favor de Scioli para concentrar el apoyo de los baqueteados intendentes bonaerenses -muy golpeados por la fallida estrategia de las candidaturas "testimoniales"- para reasumir la presidencia del PJ.
Mientras tanto, por si las moscas, el kirchnerismo ya empezó a pasear a otro "bicho político" por los medios afines, catapultándolo al conocimiento público pero, sobre todo, midiéndolo, auscultándolo, calculando el tamaño de su lealtad: José Luis Gioja.
Scioli, cierra por derecha cuando en el mundo político los Kirchner han logrado convencer a muchos de que son de izquierda y el péndulo podría empujar al electorado a cambiar de perfil. Es amigo de muchos enemigos del santacruceño y ya probó ser bueno para recibir los latigazos del líder, cuándo éste monta en furia, y responder con la cabecha gacha. Es (o fue) amigo de Cobos, su socías, con quien acostumbraba a juntarse a comer pisas en su casa de Abasto cuando el mendocino recién desembarcó en Buenos Aires y ni casa tenía para recibir vivitas.
Con una oposición cuyo discurso se aglutina por oposición al del Gobierno precisamente a la diestra de los Kirchner, por allí indica el peronómetro que debe encausarce la próxima candidatura presidencial.
Un primer indicio de esto fue el acto en el que Néstor Kirchner consiguió el favor de Scioli para concentrar el apoyo de los baqueteados intendentes bonaerenses -muy golpeados por la fallida estrategia de las candidaturas "testimoniales"- para reasumir la presidencia del PJ.
Mientras tanto, por si las moscas, el kirchnerismo ya empezó a pasear a otro "bicho político" por los medios afines, catapultándolo al conocimiento público pero, sobre todo, midiéndolo, auscultándolo, calculando el tamaño de su lealtad: José Luis Gioja.