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Notas

El plan "Conectar - Igualdad" necesita algunos ajustes.

El programa "Conectar - Igualdad" es un plan integral, que incluye la entrega de una netbook a cada alumno y una capacitación a los docentes que deberán guiar a los estudiantes en el uso de las portátiles. El plan está teniendo algunos problemas en su implementación
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El Plan de Inclusión Digital Educativa denominado por el Ministerio de Educación de la Nación “Conectar Igualdad”, lo presentó la Presidente Cristina Fernández el pasado mes de marzo. En aquel momento,la Jefa de Estado explicó a grandes rasgos en qué consistía el proyecto y anunció la entrega de 3 millones de computadoras portátiles, en el lapso de tres años, para los estudiantes y docentes de todos los colegios secundarios del país.

En cuanto a la entrega de las computadoras portátiles se inició alrededor de los meses de mayo-junio y para sorpresa de muchos, la llegada de estas netbooks, a los distintos establecimientos, no fue precisamente recibida con total organización.

Cabe destacar que uno de los desafíos para que el plan soportara adecuadamente la iniciativa, debía ser  que las instituciones educativas contaran con una correcta capacitación docente y acondicionamiento edilicio, problemáticas que se hicieron presentes al momento de poner en marcha dicho proyecto.

Teniendo en cuenta la diferencia entre una escuela ubicada en una zona urbana respecto a una técnica con perfil agropecuario, tanto en propuestas educativas como de infraestructura, se omitió que las mismas no contaban con tal soporte edilicio para crear una plataforma que sustentara una elevada cantidad de máquinas por aula con su correspondiente instalación eléctrica para recargar baterías , como estaba planificado.

Ahora la pregunta es ¿Cómo se adaptó el plan a las distintas instituciones?

La prioridad en la llegada de las netbooks a las instituciones educativas se delimitó según las disponibilidades técnicas y de infraestructura que tenía cada edificio. Teniendo en cuenta que algunas escuelas no contaban con conexiones telefónicas o las instalaciones adecuadas, entre otras dificultades, se les dió prioridad a las escuelas técnicas para comenzar con el plan.

Designado por el Ministerio de Educación “Un Alumno, Una Computadora” que contempló la idea de distribuir gratuitamente a los estudiantes las llamadas computadoras “esclavas”, tuvo como característica primordial la implantación de una plataforma que las mantiene permanentemente en red con un servidor instalado en la escuela a la que pertenecen.

El administrador de redes sumado al pedagógico son los encargados de decidir si la netbook podrá estar fuera del establecimiento escolar o no, además de organizar los cronogramas, el material pedagógico y las tareas de los alumnos. Este sistema tiene como fin asegurar la fidelidad y el correcto uso de la máquina, siendo esto un problema, ya que la incorrecta utilización de las computadoras, dentro del establecimiento, genera responsabilidad del docente, quien no puede de ninguna manera controlar todo lo que los alumnos hacen con ellas ó, sin ir mas lejos, los lugares que visitan en el ciberespacio.

No solo esto, sino que también posicionó a los profesores como los primeros implicados a la hora de implementar el proyecto, porque tuvieron que acondicionar sus prácticas aúlicas y capacitarse para adquirir lenguaje informático especifico. Para ello se dictó en el mes de octubre la Primera Jornada de Capacitación de "acercamiento y sensibilización al modelo 1 a 1", del Programa Conectar Igualdad.

La lógica de la implementación del plan es un poco complicada, porque se anunció la entrega de las Netbooks en marzo, se efectivizó la misma en junio y se capacitó a los docentes para usarlas como herramientas educativas en octubre. O sea, en orden cronológico inverso.

"Es un plan integral, que no sólo se conforma con la entrega de equipos portátiles, sino que articula una capacitación docente, infraestructura de comunicaciones y de adecuación edilicia", explica Daniel Iglesias, de la subsecretaría de Coordinación Administrativa del Ministerio de Educación.

¿Qué opinan los estudiantes y las madres?

Algunos estudiantes consideran muy positivo tener en sus manos la libertad de utilizar las computadoras desde su casa -según la decisión determinada por las autoridades de cada escuela- ya que les facilita el estudio. Además de que el proyecto educativo les ofrece a quienes aprueban el secundario, la posibilidad de dejarse la netbook a modo de premio.

Contradictoriamente muchas madres afirman su disconformidad ya que aseguran que desde que sus hijos están en posesión de las computadoras, sus notas han bajado considerablemente, además de que nadie puede controlar a los sitios que los chicos tienen acceso.

En San Rafael

Hicimos una recorrida por la Plaza San Martin y observamos a muchos alumnos de 17 años que terminado el ciclo escolar se reúnen allí con sus netbooks. Mantuvimos charlas con algunos de ellos que nos contaron que "no tienen limite de ingreso a las páginas de la web" o sea que no hay restricción alguna para navegar,

Otros comentaron que "gracias al Programa Conectar Igualdad" tienen por primera vez una computadora en sus casas lo cual es muy importante no solo para estudiar sino también "para estar en la red y chatear con los amigos", distorsionando "un poco" la intención pedagógica del plan.

La plataforma en red le permite a los profesores observar en que paginas se metieron los alumnos pero una fuente confiable expresó "eso lo podemos hacer mientras estamos en clase, fuera de la juridiscción escolar no se controla nada.

La última incógnita que queda por develar, es por qué se entregaron estas computadoras a los alumnos que terminan el secundario, en vez de entregarlas a los alumnos que comienzan el primario.

Indudablemente, el plan es sumamente auspicioso porque proporciona a los jóvenes una herramienta que permite acceder a la autopista informativa que lleva a la cúspide del conocimiento a nivel mundial.

Pero, más allá de las actualizaciones que exige la implementación del plan en materia de infraestructura, en sí misma, la computadora no es más que eso, una herramienta, y el problema puede estar en que no tenemos manera de controlar el uso que de ella pueden hacer los jóvenes, desvirtuando la intención que se tuvo al implementar el plan.

Igualmente esta conjetura, no le resta mérito al plan. Sólo advierte sobre un efecto no deseado que puede desdibujar lo que en primera instancia pudiera ser algo bueno.