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Notas
Precios de los combustibles en Mendoza: quedó en nada el compromiso de Jaque
El gobernador había puesto como condición para la prórroga de los contratos petroleros que se igualara el precio de los combustibles entre Mendoza y Buenos Aires. Pero al final, está "exigencia" oficial no se concretó en el decreto de la renegociación.
Siempre ha resultado por lo menos curioso (más bien irritante) que en Mendoza, que tiene a 20 kilómetros de su capital a la refinería de YPF –en Luján de Cuyo-, los combustibles cuesten más caros que en las estaciones de servicio de la Capital Federal.
Al propio gobernador Celso Jaque le molesta esta diferencia en contra de Mendoza, que se da porque los costos de flete se calculan para nuestra provincia desde la Capital Federal, no desde la cercana refinería de Luján. Por lo menos eso es lo que les hizo saber a los ejecutivos de YPF el 17 de noviembre, cuando plantó una “exigencia” para avanzar con la prórroga de las concesiones de las áreas petroleras.
“Queremos que Mendoza no pague más por el combustible que en Buenos Aires teniendo en cuenta que tenemos aquí cerca la refinería de Luján”, disparó tajante el gobernador en aquel encuentro en las propias instalaciones de YPF, ante los empresarios, que reaccionaron con sorpresa.
Jaque puso esto como condición para seguir adelante con la negociación. Pero al parecer, a estas palabras se las llevó rápido el viento, ya que la propuesta oficial de igualar los precios de naftas y gas oil con Buenos Aires no apareció al final entre los puntos del acuerdo millonario con YPF y otras empresas.
Esta derrota jaquista se hace notar en horas donde el gobierno y el radicalismo discuten muy duro por los beneficios y la legalidad del acuerdo por más de 400 millones de dólares que selló el Gobierno con las petroleras, por decreto, para extender los contratos durante 10 años más.
Es indudablemente importante definir con claridad que la plata que entrará a la provincia no vaya a parar a los “gastos corrientes” de la política. También lo es saber si los municipios obtendrán ingresos importantes o si las petroleras cumplirán adecuadamente con el compromiso de resguardar el medio ambiente y evacuar sus pasivos.
Pero en medio de esta discusión macro, hubiese sido relevante también que el Gobierno contemplara algún beneficio directo para el bolsillo del usuario, que recibió palos durísimos a lo largo de 2010. Más si el que consideró importante esto fue el propio gobernador.
Todo indica que Jaque le arrancó a YPF un aumento de las regalías (la opción que planteaba el mandatario si los ejecutivos no aceptaban igualar precios con Buenos Aires) pero queda claro que su objetivo era otro. El mandatario quería que los mendocinos no siguieran sufriendo en carne propia la paradoja de vivir en una provincia que produce petróleo, pero a la vez tiene graves problemas con el combustible.
Mendoza soporta como cualquier otra provincia (salvo las del sur del país, donde el combustible está subsidiado) no sólo los altos precios. También es una de las primeras afectadas cuando comienza la escasez o el desabastecimiento en las estaciones de servicio. Jaque quería aliviar a los mendocinos al menos en el aspecto del precio, pero no lo logró.
Encima tuvo mala suerte: apenas firmó el decreto de la renegociación de contratos petroleros, el gobierno nacional autorizó otro aumento en el valor de las naftas. Suba que para los mendocinos será, como siempre, un poco más cara que en Capital Federal
Es indudablemente importante definir con claridad que la plata que entrará a la provincia no vaya a parar a los “gastos corrientes” de la política. También lo es saber si los municipios obtendrán ingresos importantes o si las petroleras cumplirán adecuadamente con el compromiso de resguardar el medio ambiente y evacuar sus pasivos.
Pero en medio de esta discusión macro, hubiese sido relevante también que el Gobierno contemplara algún beneficio directo para el bolsillo del usuario, que recibió palos durísimos a lo largo de 2010. Más si el que consideró importante esto fue el propio gobernador.
Todo indica que Jaque le arrancó a YPF un aumento de las regalías (la opción que planteaba el mandatario si los ejecutivos no aceptaban igualar precios con Buenos Aires) pero queda claro que su objetivo era otro. El mandatario quería que los mendocinos no siguieran sufriendo en carne propia la paradoja de vivir en una provincia que produce petróleo, pero a la vez tiene graves problemas con el combustible.
Mendoza soporta como cualquier otra provincia (salvo las del sur del país, donde el combustible está subsidiado) no sólo los altos precios. También es una de las primeras afectadas cuando comienza la escasez o el desabastecimiento en las estaciones de servicio. Jaque quería aliviar a los mendocinos al menos en el aspecto del precio, pero no lo logró.
Encima tuvo mala suerte: apenas firmó el decreto de la renegociación de contratos petroleros, el gobierno nacional autorizó otro aumento en el valor de las naftas. Suba que para los mendocinos será, como siempre, un poco más cara que en Capital Federal