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Notas

Laberinto electoral: con intriga jaquista

¿Cuántas elecciones habrá en 2011? ¿Adoptará Mendoza la reforma nacional o elegirá un calendario, en parte, propio? ¿Ocupará un lugar Jaque en la lista de candidatos? El PJ está obligado a responder varias preguntas en una semana que, además, requerirá una tregua en la interna oficialista.

La muerte de Néstor Kirchner empieza a producir efectos concretos en la política mendocina. Uno de ellos es que larga siesta promovida por el gobierno de Celso Jaque en temas como la reforma electoral no puede continuar.

El radicalismo ha comenzado a mostrar los síntomas de esa aceleración. Sin oficializar aún una postura conjunta, sus principales líderes encuentran hoy la motivación necesaria para enviar señales similares sobre la elección del candidato a gobernador de 2011: coinciden en adelantarla para los primeros meses del año próximo.

Si se mantienen en esta idea, una parte de la ley de reforma electoral nacional, empujada a la sanción parlamentaria hace más de un año por el propio Néstor Kirchner, no se va a replicar en Mendoza. Se trata de los artículos que proponen hacer la interna de todos los partidos el 14 de agosto del año que viene, en formas simultánea y obligatoria.

Para que esto fuera posible, Mendoza debería adherir a la ley electoral nacional del kirchnerismo. Pero ni el oficialismo ni la oposición provinciales demuestran interés en hacerlo. Así, pues, la UCR está avisando que elegirá su candidato a gobernador en una interna tradicional (que es abierta, pero no obligatoria) antes de la fecha de la legislación federal.

En ese caso, el 14 de agosto quedaría como fecha para elegir, bajo las normas dictadas por el Congreso, sólo los candidatos a presidente, vice y diputados nacionales. Y así 2011 tendría por lo menos tres comicios a la vista: las internas provinciales, las nacionales y la general para todas las categorías.

Y esto, para empezar.

Los escenarios electorales de todos modos siguen siendo hipotéticos porque manda la especulación y el cálculo de beneficios y perjuicios. Lo que es real es que ese estado de duda y de falta de convicciones sólo fue tolerable hasta la muerte del líder pingüino del oficialismo, quien con su ida le ha metido vértigo en todos los debates.

Peronistas en búsqueda de una tregua. Los justicialistas admiten que la reforma electoral debe ser un punto central de la reunión que mantendrán esta semana, encuentro propiciado por el propio Jaque para extender paños fríos en la interna del peronismo mendocino.

El PJ se divide en dos bandos, la Línea Mendoza y los azules, quienes recalentaron su disputa doméstica en las últimas semanas. Entre ellos hay acusaciones cruzadas acerca de actos de “picardía” para sacar ventaja en la interna, como “pisarse” los territorios con entregas de subsidios para ganar adeptos de la contra, entre otras jugarretas. 

 

También se acusan de “operar" para concretar maniobras como la que tuvo como protagonista al prestigioso Artemio López (foto), el encuestador kirchnerista que bajo asedio periodístico calificó esta semana como “una bosta” la gestión de Jaque como gobernador.

Dada la tensión del clima, muchos coinciden en la necesidad de que sea el propio mandatario (quien suscribe en la Línea Mendoza, junto a varios intendentes y el ex gobernador Rodolfo Gabrielli) quien calme a todos para no complicar la gobernabilidad de la provincia, que planteará unos cuantos desafíos de aquí al fin del mandato de Jaque. Los contactos para que así sea han sido bien recibidos por todos: un referente azul, Carlos Bianchinelli, asumió ante la consulta de MDZ que ha recibido la misión de coordinar el evento.

En este marco, unos y otros concuerdan en que el gobernador debe propiciar el ámbito también para empezar a delinear la estrategia electoral del oficialismo provincial en 2011, que planteó nuevos escenarios desde que se paró el corazón del conductor del líder natural, el jefe mayor de Santa Cruz. El problema es que, a priori, no se vislumbra ese arreglo.

El ministro de Gobierno, Mario Adaro, principal responsable en la ejecución del cronograma electoral, sostiene que ese programa no verá la realidad en tanto y en cuanto no haya acuerdo "interno y de la oposición". Aunque a la vez asegura que Jaque ya diagramó un plan que por ahora no quiere hacer público.

Según se desprende de las declaraciones de Adaro, el gobernador, una vez más, juega al misterio con la reforma electoral, a pesar del agrio resultado que tuvo elevando a la categoría de "secreto divino" el arreglo con la Nación acerca de la promoción industrial. Aunque por debajo, algunos voceros den otra versión e identifiquen a los intendentes más importantes de la Línea Mendoza, Alejandro Abraham (Guaymallén) y Rubén Miranda (Las Heras), como los hombres con verdadero poder para silenciar el debate electoral. 

Desdoblamiento y fenómeno Cristina. Menos misteriosos que los referentes de la Línea Mendoza, los azules admiten sus diferencias internas en aspectos claves de la reforma electoral, como lo es decidir si Mendoza se plegará o no totalmente al diagrama aprobado en el Congreso Nacional. Ellos son, también, los que reclaman que el debate se plantee de manera urgente.

Aunque los azules (que cuentan en su tropa a los legisladores de los hermanos Félix, de San Rafael) han tratado de mostrarse como más independientes respecto del esquema nacional de poder, en estas horas analizan si los cambios generados por la muerte de Kirchner no ordenan o condicionan una definición en Mendoza tendiente a aprovechar este fenómeno.

 
Cristina ha comenzado a acreditarse el efecto post morten de Kirchner, con una considerable mejora de su imagen en las encuestas y (según los más encuestadores más osados) hasta una victoria sobre Julio Cobos en Mendoza, distrito donde el ex gobernador se presume imbatible. ¿Si es así, por qué los peronistas deberían separar su destino del de la Presidenta?

Si los azules ya no levantan la bandera de la independencia del justicialismo local con tanta convicción, otro tanto debe ocurrir en la línea interna del Gobierno. Cristina nunca fue la primera elección como candidata a presidente en 2011 del jaquismo: el gobernador apostó todo por la candidatura de Néstor unos días antes de su desaparición. Pero ahora la posibilidad de elegir entre uno u otro miembro del matrimonio presidencial desapareció y sólo queda Cristina.

Así y todo, la incógnita que sacude a la oposición (también a parte del oficialismo) es que Jaque pueda finalmente optar por un desdoblamiento de los comicios provinciales en 2011, una posibilidad que Jaque no habría resignado, según la voz del propio ministro político.

Es más, el desdoblamiento sigue siendo una carta que esconde Jaque, ya que según Adaro no entra en la discusión de la reforma electoral porque “es una facultad exclusiva del gobernador y los intendentes”.

Seguimos de esta manera sumando hipotéticos comicios en la indescifrable agenda 2011. Hasta aquí: elecciones internas para gobernador, elecciones internas para presidente, comicios para elegir presidente y comicios para elegir gobernador e intendentes. ¿Quién da más?

¿Y los candidatos, donde están? En medio de la incertidumbre del calendario electoral, el panorama se enrarece más en materia de candidaturas para 2011 en el caso del oficialismo.

En los azules del justicialismo asoma con cierta claridad la postulación a gobernador de Adolfo Bermejo, quien hoy parece ser el que mejor mide en los sondeos. En tanto, en la Línea Mendoza, las candidaturas no son tan claras, aunque en cada escritorio de la Casa de Gobierno hay un funcionario con pretensiones de lograr un horizonte para su carrera política.

 
Los cálculos más osados indican que Bermejo podría terminar en una fórmula de unidad (si es que hay unión) con un hombre de la Línea Mendoza (¿Carlos Ciurca?), aunque allí finalizan las elucubraciones creíbles y el resto es poco más que futurismo.

Ni siquiera acerca de Jaque hay una apuesta cierta de futuro. La continuidad “natural” del gobernador debería ser la de primer candidato a diputado nacional, pero en el edificio gubernamental hay quienes ponen en duda que Jaque vaya a tomar ese camino.

Por lo pronto, los azules sostienen que no evitarán que Jaque se postule para ese puesto si así lo desea. Para este grupo, que reniega casi abiertamente de Jaque, su inclusión en la lista demandaría la obligación de defender en campaña al gobernador. Un desafío que ya comienzan a contemplar: “No vamos a evitar que Jaque entre en la lista. De hecho, Jaque ha hecho más cosas que Cobos con respecto a la gestión, sólo que tal vez faltó más acción en materia política”, analizaba anoche uno de los discípulos del operador Juan Carlos Mazzón.

No todo es rosca. Pero mientras tratan de disipar las inmensas dudas del año electoral, los justicialistas tienen también la necesidad de rearmar un plan de gestión mínimo para cubrir las módicas necesidades que tendrá el Gobierno antes de que termine de evaporarse este conflictivo año 2010.

Algunos piensan que las demandas de la gestión entrarán en la agenda del encuentro del peronismo convocado por Jaque, en momentos que algunos objetivos centrales de su administración, como el plan de vivienda para la clase media y la rutilante inclusión de Mendoza en la promoción industrial, empiezan a quedar estampadas como derrotas inapelables para el jaquismo.

Atender la coyuntura suele ser un trabajo que no respeta los tiempos de los grandes acuerdos y por ello, antes de la reunión con Jaque, los legisladores del justicialismo deberán demostrar fuerza para sancionar en la Legislatura el endeudamiento por más de 100 millones de pesos que plantea el gobernador. Asunto que se discutirá en una semana que vuelve a ser complicada, además, por el conflicto salarial con los empleados de la salud.

Los temas urgentes podrían relegar hacia el fin de semana el encuentro pacificador entre Jaque y el justicialismo, aunque la realidad podría dictarle de antemano al gobernador el verdadero desafío para no morir en el intento: lograr una aceptable unión partidaria para seguir gobernando.