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Notas

Salud Pública: La Gran Deuda de Jaque con San Rafael

El Hospital Schestakow es el único centro de salud de importancia en el sur de Mendoza. La reducción del presupuesto y el gasto que origina mensualmente demuestran la falta de atención que el Gobierno Provincial tiene por la Salud Pública en San Rafael
Ingreso al Hospital Teodoro J. Schestakow por calle Comandante Torres. Foto: Agustín Mauricio/Mediamza.com
Ingreso al Hospital Teodoro J. Schestakow por calle Comandante Torres. Foto: Agustín Mauricio/Mediamza.com
La política de salud implementada por la Administración Jaque muestra en San Rafael una serie de flaquezas que repercuten sobre todo en el funcionamiento y atención del Hospital Schestakow. Al deterioro edilicio se le suma la falta de medicamentos que se agotaron a fines del mes de Octubre de este año.

Todos los años se realizan dos licitaciones para la compra de medicinas que necesita el nosocomio.Con la primer compulsa se hace efectiva la mayor compra y se establece una segunda licitación para completar el año. En el ejercicio actual solo se efectuó una compra que no alcanzó a cubrir la demanda.

Esto motivó que se pida un refuerzo de partidas para poder llegar a fin de año, solicitud aún no satisfecha por el Ministerio de Salud de la Provincia que obliga al Hospital a utilizar recursos propios para solventar las compras generando un déficit en sus cuentas.

Cielo raso de los pasillo del sector de Consultorios Externos.

El presupuesto de este año le restó 7.000.000 de pesos al nosocomio público, que convalidan lo expresado en el párrafo anterior. Ahora bien, si se habla de superávit fiscal y comercial en la Nación,  que genera mayor cantidad de ingresos para la coparticipación, debemos entender que la Salud no es una prioridad de la gestión provincial.

Al déficit presupuestario debemos adosarle los inconvenientes estructurales que tiene el Hospital: techos rotos, ascensores que se descomponen y tardan en arreglarse, cañerias viejas y falta de espacio para instalar nuevos equipos que mejoren la tecnología médica actual.

Esta falta de espacio impide que se incorporen nuevos Servicios como por ejemplo el de Cirugía Vascular y el de Hemodinamia. Y a esto, le debemos agregar la falta de un sector especializado en quemaduras.

El Hospital Schestakow es el único referente de alta complejidad que existe en el Sur de la Provincia. En el mismo se atiende no sólo a los ciudadanos de San Rafael, sino que también a aquellos pacientes graves que provienen de General Alvear y Malargüe, por lo que se hace necesario disponer de una infraestructura y un presupuesto adecuado para soportar una gran demanda.

Muchos consideran que las instalaciones son vetustas, que no soportan un mayor crecimiento y que la arquitectura ya no se condice con la atención al público debido a la cantidad de pisos que el Edificio tiene. Asimismo la ubicación en pleno centro de la ciudad dificulta el traslado de heridos porque las ambulancias no tienen accesos adecuados.

Esos mismos sostienen que "debería construirse otro Hospital para poder eliminar los "vicios" que tiene el actual".El costo de mantenimiento es el principal adversario que las autoridades padecen y si a esto se le suma un recorte presupuestario, el resultado está a la vista.

A la fecha, de los cuatro ascensores, sólo dos están en funcionamiento.

Responsabilidad del Ciudadano



Los ciudadanos tienen parte de culpa en todo esto y colaboran en destruir el edificio público. Un empleado del lugar nos manifestaba "hay gente  que viene y rompe los ascensores a propósito, el otro día  estuvimos hasta las 00.00hs para hacer funcionar el ascensor que traslada las camillas".

La misma fuente agregó que "mucha gente de alto poder adquisitivo se acerca al Hospital para retirar medicamentos que están destinados a los que menos tienen, la falta de solidaridad es un factor contra el que no podemos luchar".

El nosocomio no deja de ser público y está obligado a asistir a la Comunidad pero ejemplos como estos demuestran una falta de educación y de compromiso con los demás.

La cara más penosa del hospital público: la falta de mantenimiento edilicio.  

"Lo que haces habla tan fuerte que no me deja escuchar lo que dices", dice una irónica frase de la sabiduría popular. Por supuesto que puede haber más de una explicación para justificar el actual estado y las condiciones de funcionamiento que tiene hoy el Hospital, aun cuando hay sectores que tienen un nivel de solvencia profesional que hace que muchos pacientes lo prefieran, antes que antenderse en nosocomios privados, pero lo que muestran las fotos y muchas otras cosas más que se pueden apreciar cuando se visita el lugar, demuestran claramente que ésta no es una prioridad para el Gobierno de Celso Jaque.