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Notas
“Hay que bajar las pasiones; hay que manejar con prudencia y sabiduría", según Mazzon
El asesor presidencial Juan Carlos Mazzón hizo pie en Mendoza anoche para bajar un mensaje de pacificación en la interna del justicialismo provincial y, de paso, sacarse de encima la mochila de supuestas operaciones políticas que frecuentemente (sean reales o no) cargan sobre sus espaldas
El asesor presidencial Juan Carlos Mazzón hizo pie en Mendoza anoche para bajar un mensaje de pacificación en la interna del justicialismo provincial y, de paso, sacarse de encima la mochila de supuestas operaciones políticas que frecuentemente (sean reales o no) cargan sobre sus espaldas.
“A mí me endilgan cosas con las que no tengo nada que ver, eso es una costumbre mendocina”, se atajó El Chueco en la entrada del salón del Colegio Farmacéutico de Godoy Cruz, donde se realizó un sobrio festejo del día de la Militancia Peronista que costó 100 pesos por persona.
Antes de la cena, Mazzón atendió a los periodistas con gesto relajado y cara de que aquí no ha pasado nada. Pero procuró que su mensaje hacia la contra interna (la Línea Mendoza, comandada por el gobernador Jaque y varios intendentes) se plasmara a través de la prensa. "Esto es un adelantamiento, ahora hay que gobernar y las elecciones hay que trabajarla en los últimos meses. Mientras tanto no hay que desperdiciar tiempo de gobierno en la construcción de sectores internos. No estoy de acuerdo con eso”, afirmó Mazzón.
Aunque casi nadie se quiso perder la cena de los militantes del PJ mendocinos, se notó que esta vez el protagonismo era de los azules (en el salón se aplaudió a rabiar a todos y cada uno de sus dirigentes y apenas hubo menciones para los integrantes del Gobierno) y Mazzón aprovechó el entorno. “Hay que bajar las pasiones. Todos tienen legítimas aspiraciones de un cargo electivo, pero esto hay que manejarlo con prudencia y sabiduría. Hoy mucho más que nunca, porque tenemos que ayudar al gobierno nacional”, sugirió.
Mientras una prolija cola con ausencia absoluta de bombos y ni un solo insulto a Julio Cobos (cosa extraña para el peronismo en los últimos tiempos) se organizaba para ingresar al galpón de Godoy Cruz, el Chueco agregó que ningún gobierno de Mendoza puede culparlo de haber complotado en su contra. “Eso se lo pueden preguntar a los gobierno de Iglesias y de Cobos, siempre puse mi protagonismo nacional al servicio de Mendoza. Nunca me he complotado. Menos puedo estar trabajando en contra de un gran amigo como Celso Jaque”, expresó.
El alto dirigente buscó así liberarse de los rumores que intentaron ligarlo, semanas atrás, al ataque del consultor kirchnerista Artemio López, quien trató al gobierno de Jaque de ser “una bosta” por su pobre imagen en las encuestas. “Que el opinólogo se haga cargo de lo que dice, yo no tengo nada que ver. Es una opinión que no merece ser tomada en cuenta”, aclaró.
“Yo pertenezco al gobierno, no voy a estar en contra del gobierno y el gobierno no va a estar en contra mía”, recalcó cuando se le preguntó si consideraba estar en veredas opuestas con Celso Jaque; y se permitió pronosticar que el justicialismo resolverá la interna del año próximo a través de un acuerdo y no por medio de una elección interna.
Eso sí. Aseguró de paso que en 2011 no habrá un desdoblamiento electoral porque “el peronismo mendocino va a ir junto con el gobierno nacional”, a pesar de que Jaque sigue guardándose el desdoblamiento como carta personal, y se deshizo en elogios para los Kirchner.
Aunque ha trabajado para todos los gobiernos peronistas de los últimos tiempos afirmó que Néstor Kirchner impulsó una transformación política inédita y dijo que Cristina “está muy fuerte”, a pesar de que no quiso adelantar su candidatura para la reelección en 2011.
El entorno amable de la cena de anoche, donde aliados azules aplaudieron y adversarios jaquistas disimularon, no dejó lugar para ninguna apreciación amarga. Ni siquiera al abordar el fracaso del acuerdo por la promoción industrial: “Estamos un poco demorados con todo lo que pasó con la muerte de Kirchner, pero lo retomaremos cuando pase la vorágine”, simplificó Mazzón, mientras se dejaba abrazar por los compañeros que lo esperaban con una empanada en la mano.
El alto dirigente buscó así liberarse de los rumores que intentaron ligarlo, semanas atrás, al ataque del consultor kirchnerista Artemio López, quien trató al gobierno de Jaque de ser “una bosta” por su pobre imagen en las encuestas. “Que el opinólogo se haga cargo de lo que dice, yo no tengo nada que ver. Es una opinión que no merece ser tomada en cuenta”, aclaró.
“Yo pertenezco al gobierno, no voy a estar en contra del gobierno y el gobierno no va a estar en contra mía”, recalcó cuando se le preguntó si consideraba estar en veredas opuestas con Celso Jaque; y se permitió pronosticar que el justicialismo resolverá la interna del año próximo a través de un acuerdo y no por medio de una elección interna.
Eso sí. Aseguró de paso que en 2011 no habrá un desdoblamiento electoral porque “el peronismo mendocino va a ir junto con el gobierno nacional”, a pesar de que Jaque sigue guardándose el desdoblamiento como carta personal, y se deshizo en elogios para los Kirchner.
Aunque ha trabajado para todos los gobiernos peronistas de los últimos tiempos afirmó que Néstor Kirchner impulsó una transformación política inédita y dijo que Cristina “está muy fuerte”, a pesar de que no quiso adelantar su candidatura para la reelección en 2011.
El entorno amable de la cena de anoche, donde aliados azules aplaudieron y adversarios jaquistas disimularon, no dejó lugar para ninguna apreciación amarga. Ni siquiera al abordar el fracaso del acuerdo por la promoción industrial: “Estamos un poco demorados con todo lo que pasó con la muerte de Kirchner, pero lo retomaremos cuando pase la vorágine”, simplificó Mazzón, mientras se dejaba abrazar por los compañeros que lo esperaban con una empanada en la mano.