Notas
Promoción industrial: le anularon el gol a Jaque
La tozudez política de Kirchner y su poco afecto para con Mendoza, sumados a errores del gobierno provincial y la actitud liviana del Fiscal de Estado, se confabularon para que la provincia sufra una importante derrota política.
Semanas atrás, poco después del anuncio de la inclusión de Mendoza en la Promoción Industrial, escribimos una columna titulada “Gol de Jaque”. Hicimos allí referencia a la presentación pública que habían hecho el gobernador y su ministro de producción Raúl Mercau (con un excelente Power Point) junto al resto del gabinete, en la que informaron la admisión de varios departamentos de la provincia en la promoción industrial. Claramente era aquel un logro que ningún otro gobernador había obtenido para la provincia y merecía -en mi opinión- aquel titulo.
Continuando con el espíritu futbolero, hoy tenemos que decir que Néstor Kirchner invalidó el gol de Jaque. Y podríamos agregar que en la particular visión del árbitro K, tanto el gobernador sanjuanino José Luis Gioja como Jaque estaban en “off side”.
Según la información disponible, Néstor sólo aceptaba la extensión de la Promoción en beneficio de La Rioja, y por eso desautorizó los acuerdos hechos por Cristina y su operador Carlos Zannini, el Secretario Legal y Técnico de la presidencia, para incorporar a San Juan y San Luis y posteriormente a Mendoza en el régimen promocional.
La inclusión inicial de Mendoza no fue fácil. Estuvo apoyada por la presentación de dos demandas judiciales: una por parte de la Cámara de Comercio de San Rafael, que fue acogida por el juez federal y paralizó la ejecución del decreto; y otra hecha directamente por nuestro gobierno ante la Corte Suprema de la Nación, con un planteo de inconstitucionalidad que atacaba las facultades de Cristina para emitir el decreto. Con enormes chances de salir a favor de Mendoza, aquella demanda era por tanto un antecedente jurídico muy negativo y peligroso para el gobierno nacional, porque apuntó al uso de las facultades delegadas del Congreso al Poder Ejecutivo, una herramienta de gobierno frecuente especialmente de los Kirchner.
A partir de alli hubo complejas negociaciones entre Mendoza y el gobierno que finalmente resultarón infructuosas.
Esa parece haber sido la historia. Triste para Mendoza que se quedó sin nada –así pareciera que va a terminar la saga- y para su gobernador, que ayer tuvo que reconocer el fracaso de su gobierno en este tema. Está claro que no es lo mismo tener la promoción que no tenerla, aunque ahora no se prorrogue para nadie.
¿Qué evaluación podemos hacer de todo este proceso?
- La inclusión de Mendoza hubiera sido muy positiva. Abría nuevas posibilidades económicas para una provincia que no registra desde hace mucho tiempo inversiones relevantes, excepto en la vitivinicultura y el turismo. Por el contrario, hay ejemplos del reverso de la moneda: hemos visto degradarse a la otrora poderosa industria de los alimentos y las conservas, la metalmecánica, y muchos sectores agrícolas tradicionales que hace solo 20 años eran dinámicos y que hoy se encuentran quebrados o próximos a concursarse.
- La estrategia inicial del gobierno fue apropiada. Presionó con medidas judiciales fuertes y luego negoció.
- Hasta allí las cosas iban bien, pero durante la marcha de la negociación el gobernador incurrió en un hermetismo tal, que ni aun sus referentes y apoyos políticos sabían qué pasaba, por no hablar de sus ministros, que estaban realmente “dibujados”. Todos fueron dejados totalmente de lado. La negociación en ese momento la conocían sólo el gobernador Jaque, y Dios, que tal como dice el saber popular, ha vuelto a atender sólo en Buenos Aires, al menos en lo que a Mendoza y la Promoción se refiere.
- Ese hermetismo, la soledad en la negociación, configuraron un tremendo error del señor Gobernador, quien tendría que haber reunido tras de sí y del objetivo mayor, a todas las fuerzas políticas y sociales que le hubiese sido posible para mostrar un frente unido, y mejorar su capacidad negociadora. Y quizá –por qué no- limitar los caprichos de Néstor.
- En esta situación tanto el gobernador como el Fiscal de Estado incurrieron en una ingenuidad política imperdonable. Levantaron la demanda de Mendoza contra el decreto de Cristina sólo en base a un borrador que les mostró un funcionario del gobierno nacional. La demanda en consecuencia se levantó, pero el decreto que beneficiaba a la provincia nunca apareció.
- El Sr. Fiscal de Estado no solo no obró como el defensor de los intereses del estado mendocino sino que con su actitud afectó los intereses del propio gobierno, de quién está sospechado de favorecer en más de una ocasión. Volviendo a los términos futboleros él, quien debería ser un defensor experto, se ¨comió¨ todos los amagues de Zannini y compañía.
- No fue una traición o la falta de códigos de la presidenta o del Sr. Zannini lo que paralizó el decreto. Creemos que la orden en contra provino del ex presidente Néstor Kirchner, que pateó el tablero. Dijo que “No” a la promoción, porque no era lo que él había determinado: es decir, beneficios sólo para La Rioja. Aparentemente este señor no habla con Dios sino sólo consigo mismo, y decidió hacer un gesto de poder interno. Le marcó la cacha a la propia presidenta, a sus funcionarios, a Gioja, y tal vez también a Jaque.
- ¿Hubiera sido distinta la situación si Jaque no levantaba ingenuamente la demanda? No lo sabemos. Me animo a pensar que a Néstor no le interesa una demanda en la Suprema Corte y actuó con independencia de ello, pero quizá sí hubiera considerado un conflicto social con una provincia mas unida. Es decir que la ingenuidad de Jaque y la irresponsabilidad del Fiscal de Estado posiblemente no han influido definitivamente en el resultado, aunque éstas son sólo hipótesis, claro está.
- La realidad es que a este señor -que ya no es presidente de la Nación- le importó nada de la negociación de su esposa (vale aclararlo, es la Presidenta de la Nación). Y lo más grave para nosotros: le importó un rábano Mendoza. Kirchner es un déspota con su propia gente y creeríamos que no le profesa un gran afecto a nuestra provincia. Muchos mendocinos, justo es decirlo, parece que tampoco lo queremos demasiado.
La Promoción todavía no está totalmente cerrada. Es una lucha difícil pero la última palabra no se ha pronunciado aún. Por suerte la Cámara de Comercio de San Rafael fue más inteligente que el Fiscal de Estado y mantiene vigente su amparo. Es decir que hoy por hoy no hay promoción para nadie, ni siquiera para La Rioja.
Veremos como mueven las piezas cada uno de los jugadores. Si hay espacio para nuevas jugadas, es esperable que el gobernador forme un frente político y social sólido, amplio, y que trate de al menos condicionar los caprichos y las visiones de quien realmente manda en Argentina: el esposo la de la Presidenta de la Nación.
Esa parece haber sido la historia. Triste para Mendoza que se quedó sin nada –así pareciera que va a terminar la saga- y para su gobernador, que ayer tuvo que reconocer el fracaso de su gobierno en este tema. Está claro que no es lo mismo tener la promoción que no tenerla, aunque ahora no se prorrogue para nadie.
¿Qué evaluación podemos hacer de todo este proceso?
- La inclusión de Mendoza hubiera sido muy positiva. Abría nuevas posibilidades económicas para una provincia que no registra desde hace mucho tiempo inversiones relevantes, excepto en la vitivinicultura y el turismo. Por el contrario, hay ejemplos del reverso de la moneda: hemos visto degradarse a la otrora poderosa industria de los alimentos y las conservas, la metalmecánica, y muchos sectores agrícolas tradicionales que hace solo 20 años eran dinámicos y que hoy se encuentran quebrados o próximos a concursarse.
- La estrategia inicial del gobierno fue apropiada. Presionó con medidas judiciales fuertes y luego negoció.
- Hasta allí las cosas iban bien, pero durante la marcha de la negociación el gobernador incurrió en un hermetismo tal, que ni aun sus referentes y apoyos políticos sabían qué pasaba, por no hablar de sus ministros, que estaban realmente “dibujados”. Todos fueron dejados totalmente de lado. La negociación en ese momento la conocían sólo el gobernador Jaque, y Dios, que tal como dice el saber popular, ha vuelto a atender sólo en Buenos Aires, al menos en lo que a Mendoza y la Promoción se refiere.
- Ese hermetismo, la soledad en la negociación, configuraron un tremendo error del señor Gobernador, quien tendría que haber reunido tras de sí y del objetivo mayor, a todas las fuerzas políticas y sociales que le hubiese sido posible para mostrar un frente unido, y mejorar su capacidad negociadora. Y quizá –por qué no- limitar los caprichos de Néstor.
- En esta situación tanto el gobernador como el Fiscal de Estado incurrieron en una ingenuidad política imperdonable. Levantaron la demanda de Mendoza contra el decreto de Cristina sólo en base a un borrador que les mostró un funcionario del gobierno nacional. La demanda en consecuencia se levantó, pero el decreto que beneficiaba a la provincia nunca apareció.
- El Sr. Fiscal de Estado no solo no obró como el defensor de los intereses del estado mendocino sino que con su actitud afectó los intereses del propio gobierno, de quién está sospechado de favorecer en más de una ocasión. Volviendo a los términos futboleros él, quien debería ser un defensor experto, se ¨comió¨ todos los amagues de Zannini y compañía.
- No fue una traición o la falta de códigos de la presidenta o del Sr. Zannini lo que paralizó el decreto. Creemos que la orden en contra provino del ex presidente Néstor Kirchner, que pateó el tablero. Dijo que “No” a la promoción, porque no era lo que él había determinado: es decir, beneficios sólo para La Rioja. Aparentemente este señor no habla con Dios sino sólo consigo mismo, y decidió hacer un gesto de poder interno. Le marcó la cacha a la propia presidenta, a sus funcionarios, a Gioja, y tal vez también a Jaque.
- ¿Hubiera sido distinta la situación si Jaque no levantaba ingenuamente la demanda? No lo sabemos. Me animo a pensar que a Néstor no le interesa una demanda en la Suprema Corte y actuó con independencia de ello, pero quizá sí hubiera considerado un conflicto social con una provincia mas unida. Es decir que la ingenuidad de Jaque y la irresponsabilidad del Fiscal de Estado posiblemente no han influido definitivamente en el resultado, aunque éstas son sólo hipótesis, claro está.
- La realidad es que a este señor -que ya no es presidente de la Nación- le importó nada de la negociación de su esposa (vale aclararlo, es la Presidenta de la Nación). Y lo más grave para nosotros: le importó un rábano Mendoza. Kirchner es un déspota con su propia gente y creeríamos que no le profesa un gran afecto a nuestra provincia. Muchos mendocinos, justo es decirlo, parece que tampoco lo queremos demasiado.
La Promoción todavía no está totalmente cerrada. Es una lucha difícil pero la última palabra no se ha pronunciado aún. Por suerte la Cámara de Comercio de San Rafael fue más inteligente que el Fiscal de Estado y mantiene vigente su amparo. Es decir que hoy por hoy no hay promoción para nadie, ni siquiera para La Rioja.
Veremos como mueven las piezas cada uno de los jugadores. Si hay espacio para nuevas jugadas, es esperable que el gobernador forme un frente político y social sólido, amplio, y que trate de al menos condicionar los caprichos y las visiones de quien realmente manda en Argentina: el esposo la de la Presidenta de la Nación.