Notas
Reunión entre Corte Suprema y Consejo de Magistratura
El Consejo de la Magistratura se reunirá con los jueces de la Corte Suprema de Justicia para pedir que se tomen acciones directas en la justicia federal del Mendoza.A la realidad de la Cámara se suman las polémicas designaciones de conjueces y jueces subrogantes:ocuparon esos cargos abogados del foro o magistrados amigos del trío Romano-Miret-Petra.
El martes o miércoles de la semana que viene el Consejo de la Magistratura se reunirá con los jueces de la Corte Suprema de Justicia para pedir que se tomen acciones directas a partir de las irregularidades comprobadas en la justicia federal del Mendoza.
La idea es que el máximo tribunal apele a todas sus facultades para normalizar –especialmente- el funcionamiento de la Cámara Federal de la provincia, donde la situación es caótica: un puesto quedó vacante luego de la renuncia de Carlos Pereyra González hace más de un año; tres de sus integrantes (Otilio Romano, Luis Miret y Julio Petra) están siendo investigados en el Consejo de la Magistratura; de esos tres, dos (Romano y Miret) están imputados por ser cómplices de delitos de lesa humanidad, y de ellos, Miret, además, ya fue suspendido y espera el juicio político.
A la crítica realidad de la Cámara se suman las polémicas designaciones de conjueces y jueces subrogantes. Hasta el momento, sólo ocuparon esos cargos abogados del foro o magistrados de otras jurisdicciones que son amigos del trío Romano-Miret-Petra.
La consecuencia directa de este correlato es el siguiente: salvo en San Rafael, todas las causas por crímenes cometidos durante la última dictadura en Mendoza y San Juan (donde tiene jurisdicción la Cámara Federal mendocina) están estancadas y sus imputados en libertad.
Para completar el cuadro de gravedad que se vive en la provincia, hay que recordar que la jueza federal de primera instancia Olga Pura Arrabal fue duramente cuestionada por la Corte luego de haber hecho lugar a una medida cautelar para frenar la Ley de Medios, cuando estaba impedida de hacerlo.
Ernesto Sanz se hará cargo de la denuncia hecha por el procurador Esteban Righi
El senador nacional radical Ernesto Sanz será el integrante del Consejo de la Magistratura que llevará adelante la denuncia presentada por el procurador General de la Nación, Esteban Righi, por considerar que en la justicia federal mendocina se están llevando a cabo maniobras extrajudiciales.
Este jueves, Righi estuvo en el Consejo durante la reunión por plenario y amplió la presentación que había hecho por escrito. Entre los planteos nuevos, marcó la necesidad de evaluar qué sucedió con la comisión médica de la Corte que otorgó una licencia por enfermedad a Romano, y por lo cual se suspendió la indagatoria en la causa que lo tiene imputado como partícipe secundario de secuestros, torturas y homicidios.
La idea es demostrar que la licencia para el camarista fue hecha “a medida. “ Y la prueba con que se argumenta esa sospecha es que, apenas un día y medio después de que el juez federal Walter Bento fuese apartado de la causa, Romano se dio de alta de manera arbitraria y volvió a trabajar sin inconvenientes.
Ernesto Sanz se hará cargo de la denuncia hecha por el procurador Esteban Righi
El senador nacional radical Ernesto Sanz será el integrante del Consejo de la Magistratura que llevará adelante la denuncia presentada por el procurador General de la Nación, Esteban Righi, por considerar que en la justicia federal mendocina se están llevando a cabo maniobras extrajudiciales.
Este jueves, Righi estuvo en el Consejo durante la reunión por plenario y amplió la presentación que había hecho por escrito. Entre los planteos nuevos, marcó la necesidad de evaluar qué sucedió con la comisión médica de la Corte que otorgó una licencia por enfermedad a Romano, y por lo cual se suspendió la indagatoria en la causa que lo tiene imputado como partícipe secundario de secuestros, torturas y homicidios.
La idea es demostrar que la licencia para el camarista fue hecha “a medida. “ Y la prueba con que se argumenta esa sospecha es que, apenas un día y medio después de que el juez federal Walter Bento fuese apartado de la causa, Romano se dio de alta de manera arbitraria y volvió a trabajar sin inconvenientes.