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Notas
En San Rafael el Dakar tomó temperatura política
Celso Jaque se mostró para celebrar que la carrera haya pasado nuevamente por la provincia, aunque esta vez, la estadía de los pilotos fue más recortada. Al gobernador se lo vio distendido, mientras otros funcionarios se desesperaban para evitar errores en la organización. El cholulaje de algunos y el desplante hacia los dirigentes sanrafaelinos.
Las últimas horas del vivac de San Rafael tuvieron más ambiente político que automovilístico. La llegada del gobernador Celso Jaque al stand armado por la Secretaría de Turismo de la provincia sirvió para que el gobierno pudiese sacar el máximo de provecho de la presencia del Dakar en el sur y para que algunos funcionarios hicieran un poco de rostro.
Lo de Jaque fue, especialmente, una cuestión institucional. Defendió a capa y espada el hecho de haber tenido un vivac en Mendoza y lo destacó como un logro de su gestión, a pesar de que el año pasado la provincia tuvo dos campamentos (San Rafael y Ciudad de Mendoza; éste último sucumbió ante el lobby sanjuanino a cargo del mandatario de esa provincia, José Luis Gioja).
De todos modos, que Jaque estuviera allí era comprensible. Como también se entendía la presencia de Luis Böhm y su equipo, ya que la transmisión televisiva del Dakar se traduce en un acto de promoción que, de otro modo, costaría una fortuna a Turismo.
Por supuesto que, después de los desbordes populares en San Martín, también era lógico que Seguridad tuviese una fuerte presencia en San Rafael. El ministro de esa cartera, Carlos Aranda, fue uno de los primeros en llegar. No abandonó su radio policial ni un segundo y se la pasó dando instrucciones sobre cómo, dónde y cuándo debían implementarse los operativos.
Por eso, mientras unos hacían relaciones públicas y otros trabajaban en sus áreas específicas, al único que se lo vio gozar plenamente de las comidas y de los souvenires en el stand mendocino fue al subsecretario de Justicia, Sebastián Godoy Lemos, ataviado con un gorro tipo Legión Extranjera.
¿Y qué había entre las delicias que pudo degustar Godoy Lemos y el resto de los funcionarios e invitados? Sanguchitos de jamón crudo, vino, espumantes, facturas y frutas. Pero no cualquier fruta. Era fruta fresca seleccionada que, como no podía ser de otra manera en San Rafael, fue provista por una empresa del empresario local amigo del gobierno provincial, Omar Álvarez.
Esa misma fruta será la que el empresario -padre del Lucio, el piloto que corrió algunas etapas de este Dakar- pondrá en su exclusiva carpa VIP instalada en algún punto de El Nihuil. Hasta allí llegará Jaque y parte de su comitiva.
Sin embargo, es difícil que en ese lugar se vean autoridades departamentales. En San Rafael no cayó para nada bien la actitud que tuvo la provincia para con los funcionarios sureños.
Porque más allá de que la intendenta Cristina Da Dalt estuvo en el vivac, se sacó fotos con todos y se confundió entre la marea de promotoras y reina de la Vendimia, lo cierto es que los sanrafaelinos tuvieron que tramitar sus acreditaciones para ingresar directamente con la empresa ASO, organizadora del Dakar. Del Ejecutivo provincial habían prometido seis acreditaciones que nunca llegaron.
Y como la cantidad de credenciales para la gente de San Rafael fue tan acotada, quien quedó afuera casi por obligación fue el ex intendente y actual diputado nacional, Omar Felix. Al saber lo que había ocurrido, desistió de intentar llegar al vivac y eludió la invitación para la tan mentada carpa en El Nihuil.
¿Y qué había entre las delicias que pudo degustar Godoy Lemos y el resto de los funcionarios e invitados? Sanguchitos de jamón crudo, vino, espumantes, facturas y frutas. Pero no cualquier fruta. Era fruta fresca seleccionada que, como no podía ser de otra manera en San Rafael, fue provista por una empresa del empresario local amigo del gobierno provincial, Omar Álvarez.
Esa misma fruta será la que el empresario -padre del Lucio, el piloto que corrió algunas etapas de este Dakar- pondrá en su exclusiva carpa VIP instalada en algún punto de El Nihuil. Hasta allí llegará Jaque y parte de su comitiva.
Sin embargo, es difícil que en ese lugar se vean autoridades departamentales. En San Rafael no cayó para nada bien la actitud que tuvo la provincia para con los funcionarios sureños.
Porque más allá de que la intendenta Cristina Da Dalt estuvo en el vivac, se sacó fotos con todos y se confundió entre la marea de promotoras y reina de la Vendimia, lo cierto es que los sanrafaelinos tuvieron que tramitar sus acreditaciones para ingresar directamente con la empresa ASO, organizadora del Dakar. Del Ejecutivo provincial habían prometido seis acreditaciones que nunca llegaron.
Y como la cantidad de credenciales para la gente de San Rafael fue tan acotada, quien quedó afuera casi por obligación fue el ex intendente y actual diputado nacional, Omar Felix. Al saber lo que había ocurrido, desistió de intentar llegar al vivac y eludió la invitación para la tan mentada carpa en El Nihuil.