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Notas
Gripe A: la confusión de cifras y falta de decisiones oficiales
La epidemia está practicamente descontrolada, y los funcionarios nacionales y provinciales lo saben, aunque no lo dicen. Para muchos, las elecciones dispararon las cifras de infectados. La gente en la calle piensa que los datos reales fueron escondidos hasta que los comicios pasaran. Los consejos oficiales son usar barbijos, pero no hay,y tampoco los usa la presidenta, dice que no sirven. Una realidad que nos afecta y enferma.
La gripe A comenzó en México a principios de abril fines de marzo de este año, rápidamente llegó a Estados Unidos y de allí al mundo. La gente comenzó a enfermarse y a morir. Mientras tanto la Argentina el debate estaba centrado en las elecciones, y de gripe se hablaba poco o nada. El mundo se debatía entre la vida y la muerte, pero en Argentina sólo se pensaba en los candidatos para las elecciones.
Las elecciones pasaron, hubo ganadores y perdedores, y a tan sólo siete días de los comicios, la gripe A en Argentina pasó de ser un tema más, a ocupar los titulares de todos los diarios del mundo, y los gobernantes por fin, comenzaron a preocuparse.
Y tuvimos que tomar distancia, como hacen los chicos en las escuelas, y tuvimos que evitar tomar del mismo vaso, no saludar con un beso ni con la mano y hasta dejar el mate entre amigos, todo eso ahora, es un fuerte foco de contagio.
Los casos sospechosos de gripe A, los confirmados, las muertes, los ministros que se van, los ministros que llegan, el adelantamiento de las vacaciones y las licencias obligadas, todo parece que hubiera sucedido en un año. Pero como la vida moderna es más rápida, en realidad todo eso pasó en 7 días de mucho vértigo.
Dicen que una de las razones por las cuales Graciela Ocaña se fue del Ministerio de Salud de la Nación, fue precisamente porque se oponía a la realización de las elecciones con una epidemia como la que teníamos. Incluso cualquier organismo internacional, lo que menos aconseja es un acto eleccionario en medio de una pandemia. Ocaña, esa que agarró el “Raid” para combatir el dengue en el verano, ahora no fue escuchada en sus consejos.
Juan Manzur, el flamante ministro de Salud, dijo en uno de sus primeros discursos que habrá por lo menos unos 100.000 infectados por gripe A en Argentina, una cifra más que alarmante si tenemos en cuenta que hoy la OMS reconoce que en el mundo hay 90.000. Si esto ocurre como dice el ministro, entonces nuestro país comenzará a ser un líder absoluto en esta pandemia y, ¿ realmente queremos ser líderes justo en este tema?
El viernes Manzur sólo reconocía 44 muertos por gripe A, el sábado ya se desdijo y confirmó que había 55.
Y tras estos 7 días en donde se cerraron cines, bares, boliches, casinos y hasta los peloteros; se adelantaron las vacaciones y se intenta limitar el ingreso de público en los supermercados, nos detenemos a pensar en ¡qué país tenemos por Dios!.
Ahora vivimos el mundo del barbijo y el alcohol en gel, las recomendaciones oficiales son usarlos, pero no hay en la farmacia ni en el supermercado y hasta la propia presidenta Cristina Fernández el viernes, retó a un periodista porque usaba barbijo en una conferencia de prensa. Según ella, no le hacía falta y podía ser peor para su salud. También la Organización Panamericana de la salud dijo que “sólo las personas enfermas deben usar barbijo”. Pero entonces, porque los colectiveros, los cajeros de supermercado y la gente anda con barbijo ¿quién les dijo?.
"Actuemos con responsabilidad" pidió Daniel Scioli mientras realizaba la inauguración de obras públicas en las que, sus seguirdores, habían juntado a centenares de personas, apiñadas, para aplaudirle.
Dicen que el fin de semana las cosas podrían calmarse. Pero cómo van a calmarse si se suspendieron todo tipo de actividades que concentre mucho público excepto el partido final del torneo clausura entre Vélez y Huracán. Para tener una idea de lo que esto significa, sólo en la venta de entradas hubo aglomeración de personas y muchos disturbios. Sin embargo, para llevar tranquilidad, las autoridades del club anfitrión dijeron que, sólo si hace falta, repartirán alcohol y barbijos. ¿Cómo no era que no servía el barbijo?, ¿cómo no era que no podían hacerse eventos que concentraran a mucha gente?. Y por otro lado, la verdad es que me cuesta pensar en el arquero de Huracán o de Vélez usando alcohol en gel cada vez que toque la pelota, o con barbijo, mucho menos a un hincha.
En la provincia de Mendoza la cosa no es muy diferente, la confusión y la falta de decisiones a tiempo dejan ver a un gobierno débil que no sabe responder al estímulo exterior y que tampoco es capaz de prever consecuencias futuras. El gobierno de Mendoza no planifica, no toma recaudos, es lento como un gran dinosaurio cuya pequeña cabeza no logra ver su cola ni sus patas, y tampoco su lomo.
Un claro ejemplo es lo que pasó cuando el Ministro de Salud, Sergio Saracco, en conferencia de prensa y a cuatro días de los comicios electorales, reconoció la existencia del primer caso de gripe porcina en Mendoza, todos sabían que el gobierno estaba tratando de ocultar los casos hasta que pasaran las elecciones. Pero Saracco estuvo presionado, ya en la página oficial del Ministerio de Salud de la Nación, 24 horas antes, figuraba el primer caso confirmado en la provincia.
Dos días después, la página oficial del Ministerio de Salud de la Nación, dejó de estar tan actualizada, hasta el sábado 4 de julio el último informe indicaba que hay en Argentina 2409 casos confirmados, sigue adelante Chile con 7342, aunque con tan sólo 14 personas fallecidas, mientras en en Argentina son 55.
Según ese mismo informe, hay 4 casos confirmados de gripe A en Mendoza, mientras que Catamarca es la única provincia que aún no registra casos de gripe A, pero todo es cuestión de tiempo, teniendo en cuenta las lentas medidas que se toman en nuestro país.
Luego, el lunes 29 de junio, en medio del festejo de los que ganaron las elecciones y el silencio de los que perdieron, la titular de escuelas de la provincia, Iris Lima, de quien todos, docentes, alumnos y políticos están esperando en vano decisiones más contundentes y un liderazgo más efectivo en la educación, dijo a las 7 de la mañana que no iban a adelantarse las vacaciones. A las 9 Sergio Saracco, Ministro de salud, lo ratificó. Durante la mañana otros funcionarios pusieron en duda la continuidad del calendario escolar sin modificaciones.
Cerca de mediodía los sindicatos docentes pidieron al gobierno la suspensión de las clases, Tras idas y vueltas, y posiciones encontradas dentro del propio Ejecutivo provincial, demoraron una decisión que ya era cantada y que otras provincias ya habían implementado: el adelantamiento y extensión de las vacaciones de invierno.
Pero el tema no terminó allí, la gripe A seguía ganando fans y era inminente la declaración de la emergencia sanitaria. La nación estaba esperando a que asumiera el nuevo ministro de Salud y en Mendoza trataron de que la legislatura le diera el visto bueno al proyecto del Ejecutivo, pero contrariamente a eso, la Legislatura le bajó el pulgar y Jaque decidió sacarla por decreto.
De ahí en más los intendentes comienzan a preocuparse, y fue Maipú el adelantado, antes que la provincia, declaró el alerta sanitario, en Godoy Cruz comenzaron a atender al público con barbijos (¿cómo no era que no servían?), y en Luján suspendieron todo los eventos masivos. En tanto el gobierno provincial y nacional tomaba medidas a media marcha tales como cerrar los comedores escolares y comunitarios, la reprogramación de espectáculos y obras teatrales en los teatros del Estado.También decidieron que las empleadas estatales embarazadas tuvieran una licencia especial para evitar contagios.
El jueves 2 de julio deciden cerrar los boliches por 15 días, pero no los pubs. Pero, ¿cómo, no era que no podía haber aglomeración de gente?
La semana de sólo 7 días, aunque haya parecido un año, terminó con una renuncia masiva del personal del Ministerio de salud de Mendoza. Por supuesto fueron rechazadas, porque en esta emergencia lo que más se necesita es mano de obra calificada que sepa qué hacer y cómo. Más en momentos como este en donde la provincia en materia de salud está que arde, aunque parece eso no lo anticiparon ni el subsecretario de salud Ricardo Landete y el director de Osep, Marcelo Costa, quienes se encuentran en viaje familiar por el exterior.
Esta semana de la dulzura, esa en la que tenemos que cambiar un chocolate por un beso, será bastante amarga, pués sólo será un chocolate y nada de besos, además de ser posible el chocolate entregarlo con guantes de látex y un barbijo, por las dudas. A cierto, Cristina dijo que el barbijo no sirve y que ganaron en Calafate.
Juan Manzur, el flamante ministro de Salud, dijo en uno de sus primeros discursos que habrá por lo menos unos 100.000 infectados por gripe A en Argentina, una cifra más que alarmante si tenemos en cuenta que hoy la OMS reconoce que en el mundo hay 90.000. Si esto ocurre como dice el ministro, entonces nuestro país comenzará a ser un líder absoluto en esta pandemia y, ¿ realmente queremos ser líderes justo en este tema?
El viernes Manzur sólo reconocía 44 muertos por gripe A, el sábado ya se desdijo y confirmó que había 55.
Y tras estos 7 días en donde se cerraron cines, bares, boliches, casinos y hasta los peloteros; se adelantaron las vacaciones y se intenta limitar el ingreso de público en los supermercados, nos detenemos a pensar en ¡qué país tenemos por Dios!.
Ahora vivimos el mundo del barbijo y el alcohol en gel, las recomendaciones oficiales son usarlos, pero no hay en la farmacia ni en el supermercado y hasta la propia presidenta Cristina Fernández el viernes, retó a un periodista porque usaba barbijo en una conferencia de prensa. Según ella, no le hacía falta y podía ser peor para su salud. También la Organización Panamericana de la salud dijo que “sólo las personas enfermas deben usar barbijo”. Pero entonces, porque los colectiveros, los cajeros de supermercado y la gente anda con barbijo ¿quién les dijo?.
"Actuemos con responsabilidad" pidió Daniel Scioli mientras realizaba la inauguración de obras públicas en las que, sus seguirdores, habían juntado a centenares de personas, apiñadas, para aplaudirle.
Dicen que el fin de semana las cosas podrían calmarse. Pero cómo van a calmarse si se suspendieron todo tipo de actividades que concentre mucho público excepto el partido final del torneo clausura entre Vélez y Huracán. Para tener una idea de lo que esto significa, sólo en la venta de entradas hubo aglomeración de personas y muchos disturbios. Sin embargo, para llevar tranquilidad, las autoridades del club anfitrión dijeron que, sólo si hace falta, repartirán alcohol y barbijos. ¿Cómo no era que no servía el barbijo?, ¿cómo no era que no podían hacerse eventos que concentraran a mucha gente?. Y por otro lado, la verdad es que me cuesta pensar en el arquero de Huracán o de Vélez usando alcohol en gel cada vez que toque la pelota, o con barbijo, mucho menos a un hincha.
En la provincia de Mendoza la cosa no es muy diferente, la confusión y la falta de decisiones a tiempo dejan ver a un gobierno débil que no sabe responder al estímulo exterior y que tampoco es capaz de prever consecuencias futuras. El gobierno de Mendoza no planifica, no toma recaudos, es lento como un gran dinosaurio cuya pequeña cabeza no logra ver su cola ni sus patas, y tampoco su lomo.
Un claro ejemplo es lo que pasó cuando el Ministro de Salud, Sergio Saracco, en conferencia de prensa y a cuatro días de los comicios electorales, reconoció la existencia del primer caso de gripe porcina en Mendoza, todos sabían que el gobierno estaba tratando de ocultar los casos hasta que pasaran las elecciones. Pero Saracco estuvo presionado, ya en la página oficial del Ministerio de Salud de la Nación, 24 horas antes, figuraba el primer caso confirmado en la provincia.
Dos días después, la página oficial del Ministerio de Salud de la Nación, dejó de estar tan actualizada, hasta el sábado 4 de julio el último informe indicaba que hay en Argentina 2409 casos confirmados, sigue adelante Chile con 7342, aunque con tan sólo 14 personas fallecidas, mientras en en Argentina son 55.
Según ese mismo informe, hay 4 casos confirmados de gripe A en Mendoza, mientras que Catamarca es la única provincia que aún no registra casos de gripe A, pero todo es cuestión de tiempo, teniendo en cuenta las lentas medidas que se toman en nuestro país.
Luego, el lunes 29 de junio, en medio del festejo de los que ganaron las elecciones y el silencio de los que perdieron, la titular de escuelas de la provincia, Iris Lima, de quien todos, docentes, alumnos y políticos están esperando en vano decisiones más contundentes y un liderazgo más efectivo en la educación, dijo a las 7 de la mañana que no iban a adelantarse las vacaciones. A las 9 Sergio Saracco, Ministro de salud, lo ratificó. Durante la mañana otros funcionarios pusieron en duda la continuidad del calendario escolar sin modificaciones.
Cerca de mediodía los sindicatos docentes pidieron al gobierno la suspensión de las clases, Tras idas y vueltas, y posiciones encontradas dentro del propio Ejecutivo provincial, demoraron una decisión que ya era cantada y que otras provincias ya habían implementado: el adelantamiento y extensión de las vacaciones de invierno.
Pero el tema no terminó allí, la gripe A seguía ganando fans y era inminente la declaración de la emergencia sanitaria. La nación estaba esperando a que asumiera el nuevo ministro de Salud y en Mendoza trataron de que la legislatura le diera el visto bueno al proyecto del Ejecutivo, pero contrariamente a eso, la Legislatura le bajó el pulgar y Jaque decidió sacarla por decreto.
De ahí en más los intendentes comienzan a preocuparse, y fue Maipú el adelantado, antes que la provincia, declaró el alerta sanitario, en Godoy Cruz comenzaron a atender al público con barbijos (¿cómo no era que no servían?), y en Luján suspendieron todo los eventos masivos. En tanto el gobierno provincial y nacional tomaba medidas a media marcha tales como cerrar los comedores escolares y comunitarios, la reprogramación de espectáculos y obras teatrales en los teatros del Estado.También decidieron que las empleadas estatales embarazadas tuvieran una licencia especial para evitar contagios.
El jueves 2 de julio deciden cerrar los boliches por 15 días, pero no los pubs. Pero, ¿cómo, no era que no podía haber aglomeración de gente?
La semana de sólo 7 días, aunque haya parecido un año, terminó con una renuncia masiva del personal del Ministerio de salud de Mendoza. Por supuesto fueron rechazadas, porque en esta emergencia lo que más se necesita es mano de obra calificada que sepa qué hacer y cómo. Más en momentos como este en donde la provincia en materia de salud está que arde, aunque parece eso no lo anticiparon ni el subsecretario de salud Ricardo Landete y el director de Osep, Marcelo Costa, quienes se encuentran en viaje familiar por el exterior.
Esta semana de la dulzura, esa en la que tenemos que cambiar un chocolate por un beso, será bastante amarga, pués sólo será un chocolate y nada de besos, además de ser posible el chocolate entregarlo con guantes de látex y un barbijo, por las dudas. A cierto, Cristina dijo que el barbijo no sirve y que ganaron en Calafate.