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Notas

Claves para que el tarifazo eléctrico no te pegue tan fuerte

A simple vista parece imposible. Inexorablemente, no podremos evitar el golpe de un nuevo aumento tarifario del servicio eléctrico en nuestra provincia. Pero, si sacamos bien las cuentas y nos ordenamos, al menos un poco, veremos que podremos ganarle la pulseada y festejar una vez nosotros. En esta nota te explicamos como calcular tu consumo y cómo hacer para que el "boletazo" pase de largo.
Ahora podrás manejar el detalle de tu factura. Foto: MDZ
Ahora podrás manejar el detalle de tu factura. Foto: MDZ

Hay detalles a los que, generalmente, les prestamos poca atención. Sucedía en una época con los combustibles. Nos dábamos cuenta de los aumentos cuando eran anunciados con bombos y platillos pero cuando eran pequeños, acostumbrados a cargar en base al dinero que llevamos en el bolsillo y no calculando litros, ni siquiera lo notábamos.

Con la energía eléctrica sucede algo similar. Centavos por aquí, centavos por allá, una que otra Ley aplicada a la factura y algunos mínimos porcentajes, no encendían la luz de alerta en nuestra economía familiar.

Hoy, el panorama es diferente. El Gobierno provincial anunció esta semana importantes aumentos de tarifas en el servicio eléctrico domiciliario que, aunque no nos lo digan, será en un porcentaje mayor al anunciado. Porque según la comunicación oficial, el 15% de aumento para quienes consuman entre 300 y 600 Kwh por bimestre y el 30% para quienes superen los 600 Kwh impacta también en los demás ítems que componen la facturación, ya que se determinan en base a porcentajes sobre el subtotal de Cargo Fijo más Consumo. Y, precisamente, tampoco está claro si ese Cargo Fijo también será objeto de aumento.

De todas maneras, y ante este nuevo incremento, quizás ha llegado la hora de tomar el toro por las astas y ser nosotros mismos quienes determinemos de qué forma nos impactará el aumento.

Haciendo simples cuentas y prestando atención a las características de consumo de cada uno de nuestros electrodomésticos, tal vez podremos torcerle la muñeca al destino.

Los electrodomésticos

Cuando compramos un electrodoméstico, normalmente, nos fijamos en sus características más llamativas. Por ejemplo, si queremos adquirir un televisor nos preocupamos por las dimensiones de su pantalla, en la calidad de su sistema de sonido, en la resolución de la imagen, en las funciones del menú en pantalla y luego de analizar esos aspectos, comparamos las marcas. La que nos resulte más confiable, en base a la popularidad del fabricante o a nuestra experiencia previa con esa marca. Finalmente, ponemos en la balanza el precio entre dos o más modelos que cumplieron los anteriores requisitos.

Pero, nunca prestamos atención a cuánta energía consume. Y lo hacemos porque desconocemos la forma de calcular nuestro consumo eléctrico. Que, en definitiva, no es tan complicado como creemos.

El consumo

Todo electrodoméstico posee la indicación de su potencia. Es más, a muchos de ellos los compramos en base a ese aspecto sin darnos cuenta. Por ejemplo, de acuerdo al uso que pensemos darle, cuando pedimos un foco lo hacemos por sus watts.

Precisamente, los watts nos indicarán el camino para conocer su consumo. Y, en la mayoría de los electrodomésticos, más allá de sus aparentes similitudes, difieren en cuanto a watts se refiere.

Para tener una medida efectiva de la potencia de consumo, los watts se miden por cierta cantidad de tiempo. Es decir, watts-hora. O sea, la cantidad de watts que consume el elemento en una hora. Por ejemplo, un foco de 100 consume 100 watts por hora.

Las empresas que suministran energía eléctrica a la industria y el hogar, generalmente, en lugar de facturar el consumo en watts-hora, lo hacen en kilowatt-hora (Kwh). Dividiendo el consumo por mil.

Entonces, un foco de 100 consumirá 0.1 Kwh.

En base a este cálculo y atendiendo a la potencia de consumo indicada en nuestros electrodomésticos podemos llegar a saber cuánto consumo vendrá indicado en nuestra factura cada bimestre.

Cómo aminorar el impacto del tarifazo

Con lápiz y papel en mano, revisemos la potencia de consumo de nuestros electrodomésticos. Aquí algunos ejemplos:

    
Ahora, saquemos la cuenta de cuánto tiempo por día tenemos en funcionamiento cada equipo y multipliquémoslo por 60 días.

Por ejemplo, si tenemos un televisor en funcionamiento, en promedio, ocho horas por día, el cálculo será así:

0,15 Kwh x 8 x 60 =  72 Kwh

Es decir, 72 Kwh nos representará ese televisor en la facturación bimestral.

Una vez que sumemos el consumo bimestral de todos nuestros electrodomésticos podremos saber qué tenemos que suprimir o a qué artefacto debemos restringirle horas de funcionamiento para que nuestro consumo sea menor a 300 Kwh cada 60 días y así evitar ser víctimas del fuerte golpe del tarifazo.