ver más

Notas

La extraña tregua que la Gripe A le dio a Celso Jaque

La crisis sanitaria le dio al gobernador un respiro para definir qué cambios hará en su Gobierno. Funcionarios y legisladores del PJ, en un escenario crispado.

La Gripe A le dio una tregua a Celso Jaque. Hace 15 días, su gobierno sufrió una dura derrota electoral y el justicialismo en pleno amagaba con llevarse al gobernador por delante, para producir cambios en el gabinete. Pero de repente, ese virus raro y en ocasiones letal apareció para darle al desgastado equipo de ministros del Poder Ejecutivo una razón de ser. Un motivo para continuar.

Hoy en Mendoza sólo se habla de antivirales que escasean, boliches cerrados, medidas preventivas, turismo en picada y miedo generalizado a la fatal enfermedad. Los medios locales bombardean con noticias sobre la gripe mortal. ¿Quién puede o debe en este contexto ocuparse del cambio de los ministros, cuando los secretarios de Jaque aparecen muy ocupados en la tarea de “salvar” a la provincia de la gripe?

El resultado de las elecciones, muy malo para el oficialismo, cayó momentáneamente en el olvido. Y los intendentes del PJ han vuelto la mirada sobre sus departamentos, ocupados sólo en desinfectar edificios municipales y cerrar locales de diversión para que no prolifere el virus. Ellos, quizás, también han descubierto en la gripe la forma de remontar su propia derrota.

Por eso en el justicialismo ya hay quienes vaticinan que los prometidos cambios de nombres en el Poder Ejecutivo se producirían recién a fines de este mes, o incluso en agosto. O sea, cuando la Gripe A, según los pronósticos, empiece a declinar, si es que tenemos suerte.

El hermetismo habitual de Jaque y sus tiempos interminables a la hora de tomar decisiones políticas también abonan esta teoría. El año pasado, cuando renunció el ministro de Gobierno Juan Marchena y apareció el primer síntoma de debacle en su gestión, el mandatario se tomó varias semanas en confirmar en ese puesto a Mario Adaro.

Estirar tanto el misterio fue innecesario: todos sabían que Adaro sería el próximo jefe de la cartera política casi antes de que Marchena diera el portazo.

Ahora parece darse una situación similar con por lo menos tres ministros de Jaque: los titulares de Producción, Dirección General de Escuelas y Salud están “idos” casi desde la pasada Navidad. Lo dicen los medios todos los días. Lo repiten los dirigentes peronistas en cada consulta off the record. Lo dice el propio Gobierno por lo bajo.

Quizás se repita con el trío de ministros lo que ocurrió con Adaro, aunque Jaque en estas situaciones trata de marcar autoridad, con gritos solitarios en los que parece repetir que la prensa y el peronismo no le van a torcer el brazo. Porque “el gobernador soy yo”, como afirmó el 9 de Julio. Y el gobernador no ha dicho hasta ahora una sola palabra al respecto de la continuidad o no de sus colaboradores.

El único que al parecer logrará saltear la tormenta es el supersecretario Alejandro Cazabán, el artífice de los vínculos de Jaque con una parte del poder económico de Mendoza. Un sector que le asegura una cuota de estabilidad política. Pero que, a cambio, le reclama a grito pelado que de una vez por todas suelte, por lo menos, el prometido aumento de las tarifas eléctricas. Ese incremento que sigue esperando en el escritorio del despacho mayor del cuarto piso, la firma de Jaque. Porque está todo listo para que así sea.

Este y otros temas trascendentales para Mendoza están congelados por la Gripe A. La enfermedad que le ha conseguido al gobernador una tregua. La que demora novedades buenas y malas para los mendocinos.

El PJ espera  y desespera

Mientras tanto, el justicialismo mendocino aguarda que se cumplan los impredecibles tiempos del gobernador. En tanto el tiempo pasa, crece cierta esperanza de los caudillos justicialistas respecto de Jaque y sus cambios. Pero también se amplían los picotazos y diferencias entre los principales dirigentes del partido.

Vamos por lo primero. Desde los cuarteles de los intendentes empujan al gobernador hacia la toma de una decisión: si caen unos cuantos ministros, Jaque debe remplazarlos por “cuadros políticos” del peronismo local. Dirigentes con perfil técnico, pero básicamente con militancia y mística justicialista. Como Carlos Ciurca, el ministro de Seguridad y paradigma para buena parte del justicialismo mendocino.

En el cuestionado gabinete del Ministerio de Salud parece haber un ejemplo de “funcionario militante”. Se trata de Pedro Masman, el subsecretario de Gestión Sanitaria, quien se quedó como único número dos del ministro Saracco después del cuestionado viaje a Bélgica de Ricardo Landete, el subsecretario de Planificación y cuñado del gobernador de la provincia.

Canchero, pintoresco, y a pesar de acaparar muchas críticas y cuestionamientos en el seno del ambiente de la salud pública, el maipucino Masman ostenta el perfil que pide cierta parte del peronismo para la gestión. “Si tengo que dejar el cargo para irme a atender pacientes en un hospital, lo voy a hacer, porque hay que estar donde los mendocinos nos necesitan”, afirmó una vez ante la consulta de MDZ. 

En el PJ en crisis valoran mucho estas actitudes "todo terreno", aunque quizás sean sólo declamativas. Pero no necesariamente este médico que proviene del ámbito de la salud mental sea número puesto para suceder a Saracco: hay quienes también mencionan para el puesto a José Moschetti, actual director del hospital Lagomaggiore.

De todos modos, lo que se decida en esta cartera no se concretaría mientras el fantasma de la Gripe A siga en el aire.

Picotones

El silencio de Jaque no siempre es virtud y por ello la semana que termina también estuvo marcada por cruces diversos entre los dirigentes peronistas.

Es que en un escenario donde el liderazgo político de Jaque es tan raro y silencioso, muchos eligieron salir a gritar sus verdades. A ventilar intimidades que en un contexto más predecible y controlado, jamás se hubieran conocido.

Así saltó la pelea entre el presidente del bloque de diputados del PJ, Carlos Bianchinelli; y el ministro de Gobierno, Mario Adaro.

Bianchinelli llegó a amagar por enésima vez con irse de la jefatura de la bancada oficialista, y en el anuncio de su retirada acusó a Adaro de operar en el ámbito mediático para que la derrota electoral sea solo de los azules del peronismo y de su máxima figura provincial: el senador electo Adolfo Bermejo.

Pero la bronca con Adaro no es sólo de Bianchinelli. Jorge Tanús, el propio presidente de la Cámara de Diputados, también salió a bancar al maipucino en la disputa. “En esta le doy la derecha al Carlos, Adaro debería ser más prudente, porque el gobernador es prudente”, dijo a MDZ. Así se acomodó Tanús en la trinchera legislativa.

Es que el ministro de Gobierno empezó a ganarse el recelo de una parte de los legisladores justicialistas cuando, a dos días de perder las elecciones el peronismo, armó una reunión con los jefes de la oposición en la Casa de Gobierno para hablar de temas de gestión.

El gesto cayó muy mal en la Legislatura, donde el peronismo se sintió ignorado, dejado de lado. Además, en la reunión con los opositores, Adaro no consiguió su principal objetivo: obtener consenso opositor para la sanción de la ley de Emergencia Sanitaria. Dicha medida salió finalmente por decreto del gobernador, por profundos desacuerdos con la oposición.

En la Legislatura, le anotaron al ministro de Gobierno esta "pequeña" derrota. Y lo siguen teniendo en la mira.

Pero la guerra fría del peronismo mendocino tiene también otros campos de batalla. Por ejemplo, el que plantea desde el sur el intendente Omar Félix, con un pedido de elecciones internas en el PJ que suena extraño y descolocado, ya que el peronismo mendocino tiene un presidente electo (el intendente de Las Heras, Rubén Miranda) que debe asumir en febrero próximo.

Lo curioso del caso es que en Las Heras aseguran que fue el propio Miranda quien le sopló a Félix la idea que finalmente disparó el intendente de San Rafael por los medios, como un desafío al propio presidente electo del PJ.

Aunque los verdaderos motivos de Miranda y compañía para tirar el globo de ensayo de las internas son estrictamente departamentales. El temor a perder la comuna en 2011 hace que el jefe comunal esté agitando las internas abiertas, con el fin de volver a meter en el partido al peligroso peronismo disidente, que se encarna en la figura del lasherino Guillermo Amstutz. Alguien que, no obstante, hoy está muy cómodo bajo el paraguas del Frente Cívico de Cobos.

La cabeza de Jaque

Así, los corrosivos debates y discusiones internas recorren el mapa del peronismo, mientras el gobernador delibera y cocina con lentitud sus decisiones. Sorprendentemente, al amparo de la tregua mediática y social de la Gripe A.

En este contexto, Jaque tuvo esta semana un puñado de reuniones con sus jefes de la Legislatura. Fueron encuentros fugaces y enfocados en el “combate” de la gripe A.

Tampoco hubo muchas preguntas hacia el gobernador: los legisladores admiten que primero corresponde que Jaque empiece a definir qué hará en el gobierno con los intendentes de su partido.

La dilatada reunión con los intendentes se haría finalmente a mediados de la semana próxima, cuando vuelva Adolfo Bermejo de su retiro con prescripción médica.

Tras ese encuentro se especula que Jaque reunirá a toda la tropa legislativa. Pero nadie se anima a dar más precisiones sobre estos encuentros y acerca del futuro del Gobierno.

Jaque sigue siendo impredecible. Y esto se lo recordó el propio supersecretario Cazabán a un jefe legislativo en una breve charla telefónica que se produjo esta semana: “Vos sabés como es el Celso, ni yo se lo que tiene en la cabeza”.