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Notas

La fuerza de los intendentes no pudo con el proyecto presidencial de Cobos

El cobismo arrasó en toda la provincia, menos en Malargüe y San Rafael a medias. El Frente Cívico se impuso en departamentos que parecían impensados. Ni el PJ ni el PD lograron "aguantar" donde, a priori, jugaban de local. Y a partir de ahora, serán más visitantes que nunca.

Los números sorprenden. No sólo por la diferencia a favor obtenida por el radicalismo-cobismo, sino porque aún en los departamentos donde quedaba un atisbo de esperanza justicialista, la gente le dio la espalda al gobierno de manera contundente. No queremos a Jaque, no queremos a sus candidatos y no queremos a sus intendentes. Quien no entienda ese mensaje, votó en otra provincia.

Sólo de esa manera se pueden explicar los porcentajes que aparecen en Tupungato, San Martín, Maipú, Lavalle o Las Heras. La mística del PJ quedó relegada ante el envión anímico que Cobos impulsó hace un año en el Congreso y que por el momento parece imparable.

Sólo en Malargüe el peronismo pudo sostener la bandera. En San Rafael, tanto Sanz como Felix pueden decir que ganaron. Y es cierto. El resto, fue todo cobista.

Los intendentes no traccionaron. Al contrario: son grandes perdedores de estos sufragios. Porque si después de sacar “chapa” y pedir que la gente acompañe a sus amigos “Adolfo” y “Omar”, perdieron por más de veinte puntos en sus comunas, está claro que no gozan de la simpatía del electorado.

La antítesis la marcaron las intendencias cobistas. En Godoy Cruz, por ejemplo, la diferencia a favor de Sanz, Mansur y compañía fue por más de 35 puntos. Paliza sin antecedentes.

Ni el Partido Demócrata logró sostener sus gestiones para revalidar a sus intendentes. En Luján y San Carlos prácticamente no hubo resistencia gansa. Y dio la impresión de que nada ni nadie pudo cambiar el destino de estas elecciones.