Notas
El 28-J ya llegó: qué se juega este domingo en cada partido
Con las cartas echadas y los esfuerzos realizados, los partidos aguardan el desenlace. Los candidatos no tienen más que encomendarse y los ciudadanos sólo esperar la decisión de las urnas. Un veredicto implacable que comenzará a conformar nuevos mapas y nuevos escenarios. Pero para eso habrá tiempo.
|
|
Si acontece una derrota, la incipiente reconstrucción partidaria quedará en un segundo plano. Y aunque sobrevenga una victoria, es más que incierto el panorama si se tiene en consideración el silencio de Roberto Iglesias y la beligerancia de Víctor Fayad. Este 28 de junio también implica un nuevo capítulo de la interna radical.
Las especulaciones en torno a un posible triunfo también dividen aguas en el Frente. De producirse de manera clara, no sólo Cobos habrá proyectado su imagen una vez más, erigiéndose en un claro referente nacional, sino que los hombres y mujeres ligados a CONFe habrán ganado una tremenda batalla que los dejará bien posicionados en la disputa por la gobernación.
Si sucede lo contrario y el Frente pierde, la proyección nacional del cobismo se diluirá y sus aliados deberán ir a la cola en los armados del 2.011. Mientras esto se clarifica, no son pocos los frentistas que critican el tono light de una campaña autodefinida como “propositiva”, en la que no se puso énfasis ni eje en las debilidades concretas de la gestión jaquista. El tiempo determinará si la estrategia elegida fue la correcta.
En paralelo, un triunfo también puede significar un claro posicionamiento hacia el futuro del candidato más sólido de la lista 503: Ernesto Sanz. No sólo habrá sorteado los inconvenientes de la campaña sucia que lo tuvo como blanco predilecto, sino que además hasta podría fortalecerlo. Algo similar, sucede con Laura Montero, a quien se la sindica como la predilecta por Cobos para la carrera por la gobernación. Una pelea en la que también ya está anotado Alfredo Cornejo.
Finalmente, el ARI, socio del Frente, se juega la continuidad legislativa de sus principales referentes: Néstor Piedrafita y Alejandra Naman. Sólo una muy buena elección los hará seguir en la Legislatura provincial. Por lo menos del mismo tenor de lo que necesita Cobos y su gente para mantener en pie las chances de su futuro político.
La interna metió la cola en las huestes del PJ de Jaque. En el Partido Justicialista, algunos analistas han observado tres campañas en una: la del Gobierno, que pese a la insistencia de propios y extraños se negó a sacar a Celso Jaque del centro de la escena; la de los candidatos, que –sin romper con nadie- han medido sus palabras para marcar distancia tanto con Jaque como del propio Kirchner; y, finalmente, la del centro del poder partidario, que hoy encarna el sector azul que comanda en Buenos Aires Juan Carlos Mazzón.
|
|
En esa tríada de poderes a veces confluyentes y a veces contrapuestos, Adolfo Bermejo y Omar Félix también han mostrado sus diferencias. Uno, más cerca del gobierno provincial (Bermejo), otro, más distante (Félix). Lo cierto es que una victoria del PJ significaría un enorme mérito que si se produce, todos querrán adjudicarse: Jaque, los candidatos y el propio Mazzón. Y con ellos, también los intendentes a quienes se debieron recurrir para fortalecer la propuesta.
El slogan “Luchemos por Mendoza” es una apuesta significativa para un núcleo político que ya sea como PJ o como Frente para la Victoria ha sido funcional a los intereses del kirchnerismo, incluso a contramano de los intereses provinciales; como quedó demostrado con el voto de los legisladores nacionales mendocinos del oficialismo en ocasión del tratamiento de la ley de superpoderes o de la coparticipación de la ley de cheque.
Por el contrario, si una derrota somete al oficialismo, todos mirarán para otro lado aunque en estricto off the record todos carguen las tintas sobre el Cuarto Piso de Casa de Gobierno. Allegados a los candidatos y a algunos intendentes creen que el nunca articulado andamiaje de ciertos ministerios, así como el haber jugado al límite con la campaña sucia, son dos inmensas debilidades y errores políticos de esos que se pagan muy caros.
Como se dijo, una victoria significaría una plataforma fundamental para Jaque. Especialmente para el oxígeno del resto de su mandato. Pero, como es de esperar, tras una derrota, deberá soportar los embates de los sectores internos, en especial de muchos intendentes que han sido críticos del gobierno aunque en público hayan mantenido las formas.
El secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán sería el principal apuntado, aunque en menor medida también el ministro de Gobierno, Mario Adaro. Por supuesto, la lista también la completan Iris Lima, Sergio Saracco y Guillermo Migliozzi. Si dos intendentes justicialistas referenciados, como Bermejo y Félix, quedaran dañados en la puja por la gobernación tras una derrota, es probable que la pelea interna del peronismo exponga entonces su cara más feroz. Mucho más que la que esta campaña insinuó.
De Marchi, un demócrata que se juega entero. En el Partido Demócrata se traspasó el límite de la audacia para una agrupación tan tradicional. A su alianza con el PRO de Mauricio Macri, se sumó un cambio de imagen, que los sectores más conservadores también interpretan como un sacrilegio.
|
|
En esa jugada, su líder Omar De Marchi arriesga su propia reelección y casi todo su caudal político. En especial, el crédito interno que le ha permitido desde su rol de presidente partidario (hasta hace muy poco) y en simultáneo diputado nacional, tejer alianzas con un partido que hoy es socio del peronismo disidente que lideran Francisco De Narváez y Felipe Solá.
Pero no sólo eso. Esta es la misma conducción que involucró al PD en la gestión jaquista con el manejo del ministerio de Seguridad en manos del hoy candidato a senador nacional, Juan Carlos Aguinaga. Tal situación, que la cúpula vende como una fortaleza es percibida por la oposición partidaria y algunos sectores de la ciudadanía como una clara debilidad.
Si bien sus posibilidades de éxito son más remotas, según aventuran los encuestadores, una nueva derrota, especialmente si es por amplio margen, dejaría muy debilitado hacia dentro a De Marchi y sus aliados internos. Además sería para los afiliados y simpatizantes un duro golpe y una nueva frustración gansa.
Ello sumaría más convulsión al confuso escenario partidario, en el cual las dos comunas que hoy maneja el PD muestran distancia con De Marchi. Omar Parisi en pos de su propio éxito, parece haber anudado en Luján una alianza estratégica con Adolfo Bermejo, y a través de él, con el gobierno provincial, donde lo consideran uno más de los 9 intendentes justicialistas. Por su parte, Jorge Difonso en San Carlos, también está enfrentado internamente con la conducción partidaria, con lo que sus apoyos territoriales también se tornan escasos.
Ambos, ya referenciados, aprovecharán la ocasión para fortalecer sus aspiraciones, y –de ser necesario- subirse a una corriente que de no obtener un buen resultado (eso sería disminuir las bancas en la Legislatura o perder la diputación nacional que hoy posee) empezar a pensar el post-demarchismo.
En el PD, está en juego algo más que un puñado de candidaturas. Es la continuidad o no de un estilo diferente, como es el que le imprimió en el último tiempo Omar De Marchi. El recuento final, será también para él un suspiro aliviado o una nueva preocupación. Tal vez la más significativa de su carrera política.
Testimoniales, pero en serio. Esta jornada, marcará asimismo la participación de otros protagonistas cuyo rol, aquí sí, es ciertamente “testimonial” (en la mejor acepción del término, no en la deformación que acuñó recientemente el kirchnerismo).
En todos los casos, sus candidaturas aparecen como la antesala de futuras construcciones o alineamientos, más que como contundentes propuestas para esta elección. Ninguno piensa en ganar, sí en hacer una elección que los posicione para los próximos desafíos.
|
|
A quienes casi todas las encuestas mencionan son a La Coalición-Partido Socialista (Luis Leiva-Oscar Santarelli), que fuera del acuerdo del Frente Cívico Federal, busca por las suyas un lugar propio.
Otra aparición recurrente en los sondeos es la de Libres del Sur Mendoza Merece Más (Graciela Cousinet-Ernesto Mancinelli), que ahora liberados del universo kirchnerista, han llamado a votar en contra de Jaque y de Cobos.
Más diluida, aparece la propuesta de Frente Unidad para el Cambio, de extracción radical pero kirchnerista al fin, que promueve a la ex rectora de la UNCuyo, María Victoria Gómez de Erice y Carlos Almenara.
En un segundo lote, más menguado en expectativas pero no en difusión, aparece el variopinto esquema de listas que incluyen desde los partidos de izquierda a las polémicas colectoras que incluso desde el progresismo –y paradójicamente- le sumarán votos a los candidatos de Jaque: los recientemente despegados tanto del gobierno nacional (Bermejo) como del provincial (Félix). Es el extraño caso del Polo Solidario Humanista y también del Partido Intransigente.
Todo ello, sin olvidar al siempre funcional Juan José Fugazzoto (Juntos por Mendoza) que ahora las emprendió contra Sanz y el fiscal de Estado, Pedro Sin. Los mismos que la estrategia de Cazabán ya había elegido antes como el centro de sus denuncias. Una parábola del sistema político que luego del escrutinio y la corroboración de los resultados definitivos empezará indefectiblemente a reconfigurarse.