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Notas

El Foro de Periodismo Argentino hace recomendaciones para la cobertura electoral

Fopea, en conjunto con la Justicia electoral y periodistas de todo el país, han advertido sobre una docena de aspectos a tener en cuenta el próximo 28 de junio a fin de garantizar el pluralismo y la convivencia democrática. Asuntos tales como las campañas, las encuestas, los candidatos y el escrutinio figuran como los más problemáticos.

El Foro de Periodismo Argentino (Fopea) dio a conocer una serie de recomendaciones para periodistas que trabajen en la cobertura electoral, que surgieron como fruto de un interesante mecanismo participativo.

A través de cinco talleres realizados en diversos lugares del país, entre ellos Mendoza, en el que además tomaron parte miembros de la Justicia electoral y asociaciones de la sociedad civil, se convino en dar consenso a 12 normas que van desde la censura hasta la formación ciudadana, pasando por la defensa del pluralismo o la presentación adecuada de las encuestas.

La propuesta, en sintonía con otras acciones que desde hace algunos años Fopea viene realizando en pos de elevar los estándares del ejercicio profesional, son coincidentes con la confección de un código de ética periodística que es de cumplimiento obligatorio para sus miembros, y una búsqueda concreta para determinar indicadores que aporten a mejorar la calidad del periodismo en el país.

Esta nueva propuesta, que se traduce en una docena de pautas que son recomendaciones pero también herramientas para el trabajo de los comunicadores de todo el país, pretende ser evaluada en la próxima instancia electoral, el 28 de junio.

Los ítems catalogados y presentados aquí de manera sintética son:

1) Intentar esquivar la censura y la autocensura. Allí se pide “incluir voces alternativas” en las coberturas y agotar todas las instancias para difundir información considerada de “interés público”.

2) Defensa del pluralismo. Apunta a “no invisibilizar a otros actores políticos” distintos a los gobiernos municipales, provinciales y nacional. Asimismo, pretende que se diferencie entre “actos de gobierno” y “actos de campaña”, y cuestiona las inauguraciones en la recta final de un proceso eleccionario. Recomienda, asimismo, los debates de campaña como “una práctica insoslayable de convivencia democrática”.

3) Investigar a fondo a los candidatos. Fopea asegura que “no es tan importante lo que el candidato dice, como lo que hizo en sus anteriores ocupaciones”. Se insta a buscar información sobre sus ingresos y patrimonio, y respecto de lo que indican sus currículums.

4) Informar sobre el detrás de escena. “Se debe intentar informar al máximo sobre el equipo de campaña de los candidatos, sus estrategias y tácticas, sus recursos económicos, el nombre de los principales aportantes, el uso de los recursos del Estado en favor de la lista oficialista de cada lugar y sus intentos de realizar operaciones de prensa”. Se sugiere prestar especial atención a los actos de campaña, pues allí puede haber información que sintetice la “naturaleza de la campaña”.

5) Informar quién es el verdadero autor de la información difundida. Supone la necesaria aclaración sobre la eventual utilización de material provisto por los candidatos como si se tratara de material periodístico propio. El público tiene derecho a conocer el origen (y por ende la intencionalidad) de ese material difundido.

6) Presentar bien las encuestas. Lo que significa citar la consultora responsable, quien encargó el trabajo y la cantidad de casos a la que se hace referencia.

7) Convertir en noticia la falta de propuestas de un candidato/a o la falta de sustento de sus consignas. Allí se hace mención a buscar mediante preguntas, cuáles son “las propuestas concretas”, como también “su relación con promesas realizadas en el pasado, con actos de gobierno” o con la coherencia de sus actividades públicas o privadas. “El periodismo es el responsable de exigir propuestas sólidas a los candidatos. La ciudadanía tiene pocas posibilidades de hacerlo”.

8) Representar a toda la sociedad, en especial a los sectores más débiles. Fopea sugiere que “la exclusión social es posiblemente el principal problema nacional y el periodismo debe llevar este tema a la campaña en forma sistemática”. Un informe de la ONG Periodismo Social, reveló que “el 35% de la población del país no figuró en la agenda de la campaña electoral” del 2007.

9) Evitar cubrir la campaña en forma rutinaria. Apunta a no dejarse llevar por la agenda de los candidatos y a exigir, siempre, “la posibilidad de la repregunta”.

10) Uso de la Web para obtener información de la audiencia sobre los candidatos y sus propuestas. Pretende que se consulte al público sobre las cosas que el medio no hace y debería hacer en relación a la cobertura electoral. Asimismo, recomendar sitios Web con información de utilidad, con el listado completo de candidatos y todo otro aporte significativo.

11) Formación ciudadana. Los periodistas argentinos dicen que “tenemos que encontrar formas entretenidas y explicativas de comunicar sobre las elecciones para que la ciudadanía pueda ejercer su derecho a elegir sus representantes y gobernantes de la manera más apropiada”. Se sugiere evitar la confusión que implican las “listas espejo”, las “colectoras” y las “candidaturas testimoniales”, así como las alternativas para no arruinar el voto al momento del corte de boleta, y las penalidades previstas para quien no vote.

12) Contribuir al mejor desarrollo de la jornada electoral. Para ello, se insta a identificar los voceros de la Justicia electoral, el ministerio del Interior, o de Gobierno; conocer las autoridades de los comicios; recurrir al “delegado de la Junta Electoral” de cada distrito para evitar información tergiversada; diferenciar entre una denuncia mediática y una denuncia judicial “por irregularidades en los comicios”; distinguir claramente entre el “cierre del acceso a los locales de votación” a las 18 con el “cierre de los comicios” que es cuando terminan de votar todos los que antes de esa hora se presentaron en la escuela; recomendar a los gobiernos provinciales la designación de un vocero para la jornada electoral; diferenciar entre el escrutinio provisorio y el definitivo que comienza “48 horas después de cerrada la votación”; recordar la prohibición de publicar encuestas “desde 48 horas antes de comenzado el comicio” y la imposibilidad de difundir bocas de urna hasta las 21. “Los medios no deben violar” esta norma y “los periodistas tienen la obligación de cumplir el marco legal sobre difusión de información electoral”.

Como puede apreciarse, se trata de un marco de acción y recomendaciones que más allá de pretender el mejoramiento de la tarea profesional, también apuntan a mejorar los mecanismos de control ciudadano sobre el cual al periodismo le corresponde un rol protagónico.

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